AUGUSTO BERENGAN
(especial para El Tribuno de Jujuy)

Coincidió con un yupanquiano de nuestra ciudad, Augusto Berengan, en un importante encuentro nacional, quien lo entrevistó para compartir conocimientos sobre la obra de Yupanqui, e intercambiar conceptos sobre los estilos y la música para guitarra.

Arturo Zeballos es un guitarrista de Pergamino, del mismo pago que Atahualpa, lo admira desde muy joven, lo siguió a todos los recitales que daba en Buenos Aires, hasta que un día lo conoció, aunque aclara que no fueron “amigos”. Incluso tuvo la suerte en una oportunidad, que Atahualpa lo escuchara tocando y de recibir su saludo y reconocimiento.

La gran admiración lo llevó a realizar un trabajo excepcional y necesario, como es el de traducir a partituras las obras instrumentales para guitarra de Atahualpa Yupanqui y editarlas. Este trabajo le llevó algunos años, y contó con el apoyo del Fondo de Promoción Cultural y Preservación del Patrimonio de la Municipalidad local.
Este trabajo lo llevó a conectarse con admiradores y coleccionistas de Yupanqui de todo el mundo.

¿Qué lo decidió a emprender la tarea de transcribir las obras musicales de Yupanqui?

Personalmente considero que Yupanqui es una gran avenida por dónde transitamos todos los guitarristas que amamos la música criolla y folclórica de nuestra raza. Nos dejó, al menos en sus grabaciones, unas 110 piezas para guitarra instrumental. Yo he realizado transcripciones de casi todas estas piezas, algunas en borradores, otras pasadas al programa digital. De ellas se han publicado ya sesenta piezas en estos tres primeros volúmenes y CD de audio, donde están interpretadas por mi y muchas de ellas por don Ata, algunas en grabaciones inéditas.

Yo lo conocí a partir de 1983 hasta 1990. No fui amigo de él, si hable alguna vez en Pergamino y toque ante él en el homenaje dónde fue declarado Ciudadano Ilustre de esa ciudad. Su guitarra es la más personal, basta escuchar unos compases para admitir que es Yupanqui quién la toca.

Mi admiración a él como hombre culto, observador, filósofo, poeta, gran guitarrista, convecino y compatriota hizo que poco a poco quisiera abordar muchas de sus piezas instrumentales. Transcurría la década de los 90 y seguíamos con esta gran deuda de no tener su obra completa o al menos parcial, editada. En todos estos años, más de 40, con la guitarra he conocido muchos yupanquianos y este tema salía siempre a la luz. Ellos me aportaron muchos LP, cassetes o grabaciones para que yo comenzara a orejearlas y llevarlas al pentagrama.

Luego vinieron alumnos que querían tocarlas. También la Fundación Yupanqui me consultaba si tenía piezas instrumentales. En 2007 presenté un proyecto al Fondo de Gestión Cultural y Patrimonio de Pergamino, pedí autorización a Roberto Chavero (hijo de Yupanqui) y comenzamos a editar muchas de estas piezas requeridas por los guitarristas de los cinco continentes.

Hoy tenemos 3 libros y 3 CDs con unas 60 piezas. Aún falta editar unas 45 piezas más y estamos en ese camino. He enviado estos volúmenes a conservatorios, escuelas de música, profesionales y estudiantes de guitarra de varios países.

En 2008 varias de ellas fueron impuestas en el Certamen Internacional de Guitarra de Barcelona (España) como así también en 2011 se originó el Concurso “Atahualpa Yupanqui” dentro del Certamen “María Luisa Anido”, del que fui además jurado. Somos muchos los que consideramos que este Yacimiento Cultural debía salir a la luz, solo hacía falta tomar la decisión y ponerse a trabajar.

¿Que opinión le merece el denominado Folklore de Fusión?

Bueno, me gusta mucho y respeto esta forma de hacer música, aunque prefiero más el folclore tradicional. Quién comenzó hace tiempo a explorar esta experiencia de las fusiones desde hace muchos años fue el destacado maestro Chango Farías Gómez con grupos como MPA y La Manija, para mí con gran calidad musical y personalidad.

¿Podría mencionar alguno de sus proyectos guitarrísticos a futuro?

Entre los proyectos está la idea de llevar todo este material yupanquiano a escuelas, conservatorios y públicos diversos ya que la guitarra tiene muchos seguidores pero no se conoce en su totalidad este repertorio, un poco porque no se ha estudiado al no haber partituras o porque los docentes tampoco se interesaron en él. Ahora ya es posible y veo que también hay interés en escucharlo, tocarlo y difundirlo por nuevos jóvenes que van descubriéndolo. Otros de mis autores son Carlos Difulvio y Eduardo Falú, quienes tienen piezas no publicadas y hay que hacer un trabajo de transcripción.

¿A qué edad descubrió la guitarra y a Yupanqui?

Cuando tenía 10 años mis padres me mandaron a un taller de guitarra, y ahí conocí por primera vez el nombre de Atahualpa Yupanqui, ya que para aprender una zamba, una chacarera o un punteo de milonga nos enseñaban -entre otros autores- canciones como "Los Ejes de mi Carreta", “Luna Tucumana” o “La Olvidada".
Con 12 años mi padre me llevó a un recital de guitarra en Bellas Artes. Tocaba Roberto Lará y desde ese momento descubrí que se podía tocar de otra manera, sin cantar y con una tendencia orquestal a la que yo no estaba acostumbrado.

¿Cómo accedió al gran universo Yupanquiano?

Cuando tenía 15, 16 años y comenzaba a puntear y leer música, mi tío Cornelio, criollo de ley y amante de nuestras costumbres, me regaló un LP llamado "Guitarras en el Tiempo". En este LP instrumental estaba la guitarra de don Abel Fleury tocando varias de sus bellas obras y del lado opuesto se encontraba la guitarra de Yupanqui, sonora y emotiva con obras de su autoría y de otros músicos admirados por él. Al escuchar "La Estancia Vieja (milonga pampeana) y "Cruz del Sur" (malambo), quede muy impactado con la belleza y destreza que esas piezas contenían, además la interpretación de Yupanqui me atrapó de inmediato y quería tocar esas piezas. Pero resulta que no estaban editadas y mucho menos al alcance de mis maestros. Inmediatamente trate de orejearlas y ahí despertó mi interés de con el tiempo llevar al pentagrama todo aquello relacionado a don Ata y su obra instrumental.

¿Ha compuesto obras instrumentales para guitarra?

No he compuesto música ya que respeto mucho la creación musical. El destino no me ha despertado esa necesidad de sentirme compositor por tener ideas o frases que a veces me gustan y otras no tanto. Sí me he dedicado desde muy joven a transcribir o arreglar obras escritas para otros instrumentos o de autores no guitarristas como Bach, Scarlatti, Haydn, Beethoven (mi compositor preferido), Schubert o de autores americanos como Ponce, Yupanqui y Piazzolla por nombrar algunos.

¿Qué te pareció esta noticia?

Sección Editorial

Comentá esta noticia

Debe iniciar sesión para comentar

Importante ahora

cargando...