Torrico y Lasi, entre la impunidad y el silencio de la cárcel de Vª Las Rosas
Dos de los asesinos más perversos de los últimos años en la historia criminal de Salta, Marcelo Alejandro Torrico y Gustavo Lasi, tienen un tratamiento diferenciado en la cárcel. A tal punto que llegan a transgredir normas tipificadas por la ley dentro de un penal. Leyes que, justamente, parecería ser que los terminan amparando ¿Qué hay detrás de estos hombres?, ¿qué ocultan o saben más allá de los delitos cometidos?, ¿están castigados o gozan de impunidad?, ¿los funcionarios del Servicio Penitenciario de Salta están de acuerdo con el trato diferenciado que reciben?, ¿la Justicia local los ampara?
El artículo 1 de la Ley 24.660, capítulo primero (ley de ejecución de la pena privativa de la libertad) señala que "la ejecución privativa de la libertad, en todas sus modalidades, tiene por finalidad lograr que el condenado adquiera la capacidad de comprender y respetar la ley, procurando su adecuada reinserción social...". Para tal fin el régimen penitenciario deberá hacer uso de los medios necesarios que resulten apropiados.
Desde el Servicio Penitenciario local no niegan el trato diferenciado que reciben Torrico y Lasi en el pabellón de máxima seguridad -pabellón M-, lugar que fue construido para albergar a este tipo de criminales. Asesinos que terminan siendo "presos vip" en un sector exclusivo del penal, donde además de gozar de algunas comodidades -televisor LED y equipo de música-, ambos disfrutan de momentos de recreación en un lugar que, según las autoridades del Servicio, fue dispuesto por la Justicia salteña.
Paradójicamente, dos hombres que violaron y mataron a niños y jóvenes inocentes están "castigados" y al margen del resto de la población que convive en un sector común que a diario recorren cientos de presos, delincuentes de menor cuantía, quienes sí deben aceptar la rigurosidad de la ley. El desprecio por la vida humana, el despiadado y salvaje acto de matar a niños y mujeres parecería tener un valor agregado a la hora de ir a prisión, al menos para Torrico y Lasi.

¿Beneficios de la ley?

"Hacen lo que quieren adentro del penal", señala una voz en off a modo de información. En momentos de recreación, cuando ambos se juntan, además de disfrutar de sus beneficios también transgreden la ley ¿Quién los controla? Nadie. Al uso de celulares se le suma el consumo de bebidas alcohólicas y la utilización de los uniformes de guardiacárceles, entre otras transgresiones.
Pasar el límite que marca lo que está permitido y lo que no es una mera formalidad en el interior del penal. A esta altura a nadie sorprende que Torrico tenga no uno sino varios celulares en su poder. Hasta se habla en voz baja de salidas transitorias a lugares prohibidos para algún encuentro amoroso. Fue condenado en diciembre de 1999 y desde ese momento nunca dejó de estar bajo el ojo de la tormenta. Ahora, en Gustavo Lasi, el confeso asesino de las turistas francesas, encontró un aliado.
Más que beneficios, estos criminales parecerían gozar de plena impunidad. Su comportamiento, al menos el de Torrico, hizo que en más de una oportunidad el personal del Servicio Penitenciario quedara expuesto e incluso perdiera su trabajo. El último hecho relevante ocurrió en noviembre, cuando en la celda de Torrico personal penitenciario encontró un celular que contenía más de 80 fotos, muchas comprometían a celadores o guardiacárceles. Dos de ellos fueron puestos a disposición y esperan que la Justicia investigue, ya que en el celular que tenía Torrico aparecen durmiendo en el pabellón M.

"Una fuga de Torrico y Lasi no creo que sea una fantasía"

El titular del Servicio Penitenciario no descartó que los reos intenten huir. En diálogo con El Tribuno, el subsecretario de Política Criminal y Asuntos Penitenciarios de Salta, Martín Martínez -estaría próximo a ser juez-, dejó en claro que desde el Servicio Penitenciario de Salta no están de acuerdo con el trato especial a Torrico y Gustavo Orlando Lasi. "Nosotros como institución no estamos de acuerdo con que se les dé un tratamiento especial a cada interno, de lo contrario deberíamos tener cien cárceles para cada uno".
El funcionario agregó: "Mal que nos pese Torrico o Lasi en 10, 20 o 30 años van a salir en libertad, y brindarles un tratamiento de resocialización estando excluidos del ámbito social es sumamente imposible", sostuvo, y agregó: "Lasi ya superó su situación particular y tendría que pasar con el resto de la población y someterse a un tratamiento común".
Después de que en noviembre pasado personal penitenciario secuestrara un celular en la celda de Torrico, Martínez no descartó que algo más vaya a suceder. "Con Torrico seguramente algo más vamos a tener que pasar, le vamos a encontrar otro celular, una pastilla y tenemos que tener la capacidad, si es que eso pasa, de solucionarlo en el menor tiempo posible".
El funcionario, además, no descartó que Torrico haya estado planificando una segunda fuga (la primera fue a fines de 2005). "Sería muy irresponsables descartar esa posibilidad, más tratándose de Torrico. Pero no existe el plano de fuga, las conversiones con grupos comandos o con grupos narcos que lo iban a ayudar ni transferencias bancarias con dinero excesivo, todo eso llegó en tono de película y quedó en ese contexto. Una fuga de Torrico o Lasi no creo que sea una fantasía porque son presos con condenas muy largas que si les das la posibilidad se van".

Amigos íntimos

Desde que la Justicia salteña condenó a Lasi a 30 años de prisión por el doble crimen de Cassandre Bouvier y Houria Moumni, en junio de 2014, comenzaron a circular distintas versiones sobre su alojamiento en villa Las Rosas. Por un lado, que la misma Justicia lo mandó al pabellón M para que Torrico "se encargara" de él. Sin embargo, el psicópata criminal vio en Lasi un aliado más que importante para su causa.
Ante la incertidumbre y el nivel de incredulidad de la sociedad salteña en el doble crimen de las francesas -muy pocos creen en la teoría de un solo asesino-, Marcelo Torrico sería una fuente de información importante, un asesino que además de ser compañero gozaría de ciertos beneficios judiciales, justamente por la verdad que muchos desean saber y que incluiría a funcionarios.
Lejos de enemistarse, está a la vista que su relación en el pabellón M es excelente. Otro de los interrogantes es si Torrico, tras saber la verdad, ¿habría mandado una carta a Jean Michel Bouvier, el padre de Cassandre? Hace unos meses el francés llegó a la provincia y mantuvo una reunión con Guillermo Catalano, presidente de la Corte de Justicia de Salta. En los primeros días de febrero hubo un giro en la causa, la Sala III del Tribunal de Impugnación dispuso condenar a Gustavo Lasi a cadena perpetua, revocar la sentencia de Clemente Vera -había sido sobreseído- y condenarlo también a perpetua.

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