Un bebé wichi falleció por un cuadro de deshidratación
Un bebé de un año de edad que junto a sus padres, todos de la etnia wichi, residía en la comunidad Kilómetro 5, murió en la madrugada del pasado jueves con un cuadro de desnutrición grave seguida de deshidratación, lo que desencadenó finalmente en un paro cardiorrespiratorio.
La comunidad está distante a cinco kilómetros al este del cruce de las rutas nacionales 34 y 86, próxima a Tartagal, y cuando los padres trasladaron a la criatura al hospital "Juan Domingo Perón", la complejidad del cuadro general del bebé hizo imposible su recuperación. Según consta en el certificado médico extendido en el nosocomio, donde se consignó la totalidad de los datos del niño, su deceso se produjo como consecuencia de una desnutrición grave.
Según explicaron los padres en un diálogo con El Tribuno, "el chiquito ya había estado internado en el hospital tartagalense semanas antes", y comentaron que observaron en él la misma situación.

El relato de la madre

Silvia Torres, madre del bebé Alexis Jara, relató que "el chiquito estaba con diarrea y vómito y como a las 12 de la noche llegamos al hospital. Como los doctores lo vieron muy mal lo internaron y le pusieron suero, pero falleció a la 1 de la mañana (del jueves)".
La mujer aborigen relató que el bebé "ya había estado internado unos días antes porque también tenía vómito y diarrea y estaba desnutrido. El agente sanitario también venía y otras veces me dijo que estaba con bajo peso y le traían leche", explicó con alguna dificultad en el uso del español, por lo que su marido, Rubén Jara, ofició también de traductor.
Ambos padres, de 26 y 33 años respectivamente, son de muy escasos recursos y residen en una precaria construcción de madera y plástico. Según Jara, tienen una nena de 3 años de edad quien también presenta bajo peso. El joven wichi trabaja de jornalero cargando madera en un obraje de la zona.

Se recupera la niña derivada

En virtud del programa interministerial de refuerzo estival, el ministro de Asuntos Indígenas y Desarrollo Comunitario, Luis Gómez Almaras, recorrió la comunidad Lote 21, Pluma de Pato, en Rivadavia Banda Norte, donde mantuvo un encuentro con la familia de la nena de un año de edad, Camila Sánchez, que la semana anterior fue derivada a la capital salteña debido a su delicado estado de salud.
En esa oportunidad, a través de los controles médicos y tras una larga negociación con los padres y el cacique que se negaban al traslado de la menor para su internación, se estableció la derivación al hospital público Materno Infantil, donde la menor recupera su estado óptimo de salud.
En la comunidad, Gómez Almaras le informó a la abuela sobre los avances de la niña mientras permanece internada en compañía de la madre.
En el Refuerzo Estival intervienen los ministerios de Asuntos Indígenas y Desarrollo Comunitario, Salud, Educación y Primera Infancia y tiene su centro de acción en los departamentos Orán, San Martín y Rivadavia.
El ministro subrayó la importancia de encontrar colaboración en las comunidades para un óptimo trabajo de los médicos y agentes sanitarios. En este punto, explicó el trabajo en las distintas poblaciones a través del diálogo "para determinar las necesidades, saber las inquietudes y a partir de ese conocimiento aplicar las políticas públicas".
En la comunidad Lote 21 residen 18 familias y el equipo atiende a poblaciones aborígenes y criollas de esta zona del Chaco salteño.

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Sección Editorial

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