En el continente blanco la bandera celeste y blanca no está sola, ya que junto a ella flamea un poncho salteño, la insignia de nuestro máximo héroe gaucho, Martín Miguel de Gemes, que protegió hasta con su vida las fronteras del norte argentino y que dejó su sello en las gélidas tierras de la Antártida Argentina.

Hoy, 22 de febrero, se cumplen 110 años desde que fuera izada por primera vez la enseña patria legada por el general Manuel Belgrano, en aquel 1904 y en donde un puñado de criollos marcó la presencia continua más antigua de todos los reclamos de un sector en el continente blanco, que tiene una superficie de más de 14 millones de kilómetros cuadrados.

La Antártida se convirtió actualmente uno de los mayores reservorios del planeta y un gran laboratorios de ciencias, gracias al estudio de los climas antiguos y de su rica fauna marítima, sumadas a determinadas bacterias y microorganismos resistentes a las bajas temperaturas y a los fósiles, indicadores de la existencia de bosques en diferentes épocas geológicas.

Pero lo cierto es que a la primera base antártica argentina, Orcadas, se le sumó las bases San Martín (1951); Esperanza (1952); Jubany (1953); Matienzo (1961); Sobral (1965); Marambio (1969); Primavera (1977); Belgrano II (1979) y Belgrano III (1980).

Este territorio austral forma parte de la provincia de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur, según el decreto-ley N§ 2129 del 28 de febrero de 1957, hoy por ley provincial.

Presencia argentina

En 1953, y debido a las inclemencias del tiempo, una dotación del Ejército se instaló en el destacamento naval de la base Esperanza y convivió hasta diciembre de ese año, en donde pudo montar sus propias instalaciones. Pero además se precisaba tener una jauría de perros de trineos y a partir de una pareja huskies y sus cachorros traídos desde bahía Margarita, se constituyó una jauría adiestrada para penetrar en el interior de la península.

Tras numerosos reconocimientos, ampliados en los años siguientes desde la isla Ross hasta la costa del mar de la Flota, se construyó el refugio Martín Gemes en la costa de bahía Duse (1953), el segundo que se levantó en el continente.

Durante los años siguientes se exploró la costa de la isla Ross, el canal Príncipe Gustavo, se instalaron más refugios con víveres, combustibles y alimentos para perros, y se llegó en dirección sur hasta los nunataks Foca.

Hoy en día, algunos de los refugios ubicados en las inmediaciones de la Base Esperanza son: Malvinas, Gemes, Independencia, Pedernera, Abrazo de Maipo, Infantería, Cristo Redentor, San Martín, San Antonio, Santa Teresita, Arcondo, Virgen de Loreto, Cabral, Ameghino, San Carlos, San Juan, Guaraní y San Roque, y constituyen un gran apoyo a las bases antárticas.

Un poco de historia

La primera tierra descubierta en forma confirmada al sur del paralelo 60´ S fue por el foquero inglés William Smith a bordo del bergantín mercantil Williams, mientras navegaba a Valparaíso, desviado de su ruta en el sur del Cabo de Hornos, el 19 de febrero de 1819 avistó la extremidad nordestal de la isla Livingston, Punta Williams.

Ya en 1902, la Real Sociedad de Geografía de Escocia organizó una expedición hacia el mar antártico con el objetivo explorar el lugar y realizar observaciones geofísicas, biológicas, magnéticas, meteorológicas. La expedición estuvo a cargo de William Speirs Bruce a bordo del Scotia. Primero llegó a las Islas Malvinas, y luego tomó rumbo hacia las Islas Orcadas, donde recaló, el 22 de febrero, en la Isla Laurie, en la bahía Scotia. Allí se construyó una caseta como paradero y otra como depósito de instrumental, en lo que se convirtió en el primer observatorio en la Antártida. En noviembre de 1903, el Scotia necesitó reparaciones y reaprovisionamiento, por lo cual Bruce recaló en Buenos Aires, Argentina, donde negoció un acuerdo de cesión de derechos sobre la estación meteorológica. De esta manera, en 1904, Argentina se instaló en el continente blanco y logró izar por primera vez la bandera nacional en las Islas Orcadas del Sur.

Entre las disposiciones legales de mayor importancia debemos citar el decreto del Presidente Roca de 1904 por el que se establece el Observatorio Meteorológico Antártico Argentino.

El primer nacido en la Antártida 

La República Argentina ha demostrado siempre una marcada y definida vocación antártica jalonada por importantes hechos de esfuerzos, sacrificios, espíritu solidario y heroísmo.
Durante la Campaña Antártica 1976-1978 (una de las más extensas) el entonces Alférez de Gendarmería D Pablo Pérez (nacido en El Chaco) se desempeñó como Jefe del Registro Civil de la Oficina Nº 2506 del Registro Nacional de las Personas en Base Esperanza.

Emilio Palma, argentino

En esas circunstancias inscribió el 7 de enero de 1978 el nacimiento del primer ser humano en la Antártida: Emilio Marcos Palma, hito que contribuye a cimentar las pretensiones soberanas de nuestro país sobre dicho Continente.
Respecto al primogénito polar meridional, el Comandante General Pérez destacó que “fue un hecho trascendente. A este se sucederían otros siete nacimientos que dieron al país el mérito de que fueran argentinos los primeros ocho hijos del Continente Antártico. Recién seis años después, en 1984, se produjo un nacimiento (de otra nacionalidad) en una base chilena”. Treinta y seis años más tarde, recordando tan preciada vivencia, el Comandante General Pérez sentencia: “Así como Güemes luchó hasta dar la vida por legarnos una nación libre e independiente, los antárticos, contagiados de ese espíritu de lucha irrenunciable, hemos contribuido a la defensa de la soberanía de esa proyección de Patria que late en la Antártida. Algunos ofrendaron sus vidas y quedaron para siempre entre los hielos, como eternos testigos de nuestros reclamos. Por eso, en nombre de Salta, el alma patriótica de Martín Güemes vibra en la Antártida”.

 60 años del General Martín Miguel de Güemes en nuestra Antártida

POR LA PROFESORA MARÍA CRISTINA FERNANDEZ “MACACHA”

Este año, al conmemorarse el Día de la Antártida Argentina, se cumplirán 110 años de permanencia ininterrumpida de los argentinos en la Antártida. El doctor Juan Carlos Luján, presidente de la Fundación Marambio, expresó: “Muy pocos saben que el 22 de febrero es el Día de la Antártida Argentina y esto se debe a que en esa fecha las escuelas están en receso escolar y por consiguiente no se enseña ni se difunde esta fecha. Lo lamentable es que lo que se aprende de niño, en la escuela, difícilmente se olvida; quedando grabado para siempre en la memoria y en los sentimientos”.
En el marco de la presencia argentina en la Antártida, en el año 1953 el General Jorge Leal, salteño, Jefe de la Base de Ejército Esperanza, hizo construir en la costa de Bahía Duse el Refugio “Güemes”.
Este refugio es el segundo que se instaló en el Continente Blanco y posee, desde su inauguración, un cartel en madera que lo identifica.
Por sugerencia del Dr. Luján, la autora del Boletín Güemesiano Digital, Prof. María Cristina Fernández y su esposo, el Comandante General Pablo Pérez, expedicionario al Desierto Blanco, donaron una bandera y un cartel metálicos con el nombre del Refugio Martín Güemes. El cartel original del Refugio será reemplazado por el donado en el transcurso del año 2014 y atesorado en un Museo Antártico.
La donación se concretó el 30 de octubre de 2013 durante la ceremonia de egreso del Curso Pre Antártico de los integrantes de la Dotación del Ejército Argentino que prestará servicios en la Antártida en la Campaña 2014.
En la emotiva ceremonia, quién escribe, Cristina Fernández y su esposo, acompañados por el gaucho Roberto Manuel Casimiro, concretamos la donación al Director del Refugio Antártico del Ejército Argentino. También hicimos entrega de material integral que permite conocer la vida de Güemes y su actuación por la Independencia a través del canto y el relato, destinadas a las Bases Antárticas. El cartel original del Refugio será reemplazado seis décadas después de su creación. De esta manera, por medio de la Bandera y el Cartel donados, desde tan lejanas y heladas tierras, el mártir de nuestra Independencia, General Martín Miguel de Güemes, fortalecerá la labor cotidiana estimulando el sentimiento patriótico.

El faro que alumbra la conciencia

Dijo el historiador boliviano Numa Romero del Carpio: “Un acontecimiento sombrío conmovió a todo el Continente y enlutó para siempre a los guerreros. El 17 de Junio moría Martin Miguel de Güemes, herido por una bala en la oscuridad de la noche del 7 de Junio. Desde entonces su inmensa figura es un faro que alumbra la conciencia, vigilante, de las Provincias Unidas del Río de la Plata”. Quizás como consecuencia de esas palabras exista en Bahía Guardia Nacional, Caleta Armonía, Sector Antártico Argentino, una Baliza que lleva el nombre de Martín Güemes. En las campañas antárticas de verano personal de la Armada Argentina realiza su mantenimiento.
Dentro de ese preciado sector, el héroe es presencia en el Refugio que honra su nombre brindando abrigo, ropa y alimentos y en la baliza guiando a los visitantes. Esto resume algunas de las virtudes que ejerció en vida: su paternidad (para con sus hijos y para con aquellos que siendo sus contemporáneos y por su solidaridad le llamaban Padre de los Pobres) y su condición de guía (de hombres y pueblos en el anhelado objetivo de la libertad de Sudamérica hispana).
 

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