El exgobernador salteño Hernán Cornejo compartirá boleta el domingo con la dirigente de la organización social Tupac Amaru, Milagro Sala, y otras conocidas caras del kirchnerismo que buscan acomodarse en las bancas del Parlamento del Mercosur.
Quién lo hubiera imaginado. El reparto de las privilegiadas becas del todavía ocioso Parlasur fundió, armoniosamente, los destinos políticos de una piquetera y un exponente de la oligarquía azucarera norteña.
Cornejo gobernó la Provincia entre 1987 y 1991. Fue por lejos la peor gestión desde el retorno de la democracia y la emergencia económica que dictó su administración en 1990 perdura hasta estos días.
Para él las cosas fueron distintas. Ni bien dejó su cargo, a los 46 años, peticionó los beneficios de una ley, después derogada, que permitía al gobernador y al vice jubilarse con el 82% móvil de las remuneraciones dispuestas para esos cargos, sin ningún límite de edad ni años mínimos de aportes. Una auténtica jubilación de privilegio.
Durante el menemismo el ahora precandidato a la banca salteña en el Parlasur accedió a un alto cargo en el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social de la Nación.
Después se acomodó como embajador en Ecuador y desde enero de 2008 se desempeña como representante del gobierno de Juan Manuel Urtubey ante la Zicosur y otros organismos internacionales.
Con favores en Saeta
Con conocidas raíces en la elite azucarera salto-jujeña, y 70 años de edad, Hernán Hipólito Cornejo se convirtió en los noventa en dueño de la empresa de colectivos El Cóndor, junto a Víctor Giménez.
En la disolución de esa sociedad está el origen de Alto Molino, la operadora del sistema de Saeta que más progresó, bajo el manejo del exgobernador salteño, un hermano y un primo, con bendiciones y favores de la gestión urtubeycista.
Alto Molino, que a comienzos de 2008 cobraba 300.000 kilómetros mensuales recorridos por su flota de ómnibus, factura hoy 660.000 kilómetros por los recorridos urbanos y otros 240.000 kilómetros por los interurbanos. Esto es exactamente el triple.
Saeta le entregó a la empresa de Cornejo las servicios a San Lorenzo, San Agustín, Sumalao y las nuevas urbanizaciones recostadas sobre la ruta 26 (camino a La Isla).
La sociedad del Estado provincial que gerencia el sistema metropolitano de transporte de pasajeros acaba de entregarle también el nuevo corredor troncal sudeste-norte, que opera en forma conjunta con El Cóndor.
En esos servicios, que marcaron el reencuentro de los viejos socios de la Festap, los colectivos suelen transitar con muy pocos pasajeros, pero Saeta paga los kilómetros recorridos religiosamente, sin observaciones.
Los funcionarios acomodados en el sistema saben quién es Cornejo y cuál es el peso de sus influencias en el seno del gabinete provincial.
De misión en misión
Cornejo, quien está desde la primera hora en la gestión de Urtubey, sumó varios kilómetros por el mundo con más de 50 comisiones oficiales desde 2008. Como representante de la Provincia ante la Zicosur y organismos internacionales visitó Chile, Brasil, Bolivia, Paraguay y países lejanos como Francia, Marruecos y China.
Los privilegios de Cornejo quedaron expuestos cuando viajó el 6 de junio de 2014 en el avión de la Provincia sin el gobernador. El funcionario fue autorizado a irse en el Learjet 45XR a Antofagasta, Chile, para participar en un plenario de las autoridades de la Zicosur.
Aún es una incógnita, incluso entre varios funcionarios del Grand Bourg, los resultados que Cornejo logró para los salteños en sus constantes misiones solventadas con fondos públicos.
Un órgano caro que no legisla ni decide
Los 43 representantes argentinos que serán elegidos para el Parlamento del Mercosur (Parlasur) tendrán una actividad irrelevante, pero generosamente rentada.
Con una dieta de $70.000 mensuales y fueros, los parlamentarios electos asumirán en diciembre en ese órgano supranacional que solo emite recomendaciones que ni siquiera tienen carácter vinculante para los países miembros.
Con sede en Montevideo, el Parlasur empezará a tener algún sentido recién en 2020, cuando todas las naciones que integran el mercado común del Cono Sur americano hayan elegido a sus representes a través del voto directo.
En lo que va del año, el órgano regional aún no tuvo una sola sesión.
Sus reuniones, en años anteriores, apenas sirvieron para homenajes y otras discusiones intrascendentes. Es que más allá de lo que expresa su nombre, el Parlasur no legisla ni tiene facultades para decidir una sola medida de alcance supranacional.
Fuerte gasto
Paraguay es el único país que eligió representantes por voto popular en 2008 y 2012. Hasta ahora gastó más de 9 millones de dólares en las dietas y viáticos de los 18 representantes que proclamó en cada período.
Venezuela elegiría a sus 32 parlamentarios en 2016. Brasil, que tendrá 75 representantes, recién lo haría en 2019. Para entonces el mandato de los 43 representantes que serán elegidos por Argentina habrá vencido. Uruguay demoró oficialmente la elección directa de sus 18 representantes hasta 2020.

¿Qué te pareció esta noticia?

Sección Editorial

Comentá esta noticia

Debe iniciar sesión para comentar

Importante ahora

cargando...