Hoy, 20 de febrero de 2012, se cumplen 199 años de la Batalla de Salta y a la par de Belgrano aprovechamos para recordar tal vez al único y verdadero científico de la vieja Salta que fuera el médico y naturalista inglés Joseph James Thomas Redhead (1767-1847). Redhead llegó a Buenos Aires en 1803 y más tarde, en 1809, se trasladó a nuestra provincia. Nació en Escocia en 1767 y en los primeros años de su infancia, la familia Redhead se trasladó a Edimburgo ciudad en la que cursó sus estudios en el Real Colegio de Edimburgo. Continuó sus estudios superiores en la universidad de dicha ciudad, en la que en 1789 se graduó de médico. Al llegar a Buenos Aires, para no denunciar su origen británico dijo que era originario de Connecticut. Antes de su arribo al país había realizado estudios en la célebre universidad alemana de Göttingen, adonde fue compañero por Guillermo IV y por quien llegaría a ser un sabio reconocido internacionalmente: el barón Alexander von Humboldt.

Fue Humboldt quien le habría dado a Redhead “un itinerario para explorar especialmente las hoy provincias del norte argentino”. Luego de su permanencia en Alemania, habría viajado por Italia y Rusia, además de haber estado preso en Francia. Este naturalista viajó extensamente, estudió la vegetación del norte argentino y estuvo algún tiempo en Rosario de Lerma, donde estudió el tifus y la malaria. En 1812 se trasladó a Tucumán donde fue médico de Belgrano, a quien acompañó victorioso en la batalla de Salta en 1813, así como también en las derrotas de Vilcapugio y Ayohuma. Fue el médico que asistió a Belgrano en su lecho de muerte. Regresó a Salta en 1821. Woodbine Parish, en su voluminoso y enciclopédico trabajo “Buenos Aires y las provincias del Río de la Plata”, publicado en Londres en 1852, cita reiteradamente a su “inteligente corresponsal” Redhead, a quien le agradece por los informes valiosos con datos geológicos y barométricos que supo aportarle. Entre ellos figura información sobre el meteorito del Chaco. A propósito, la expedición de Rubín de Celis en búsqueda del hierro nativo del Chaco -que algunos pensaban era la saliente de una veta de plata pura- contó con la presencia del salteño Francisco Gavino Arias (1732-1808). El tesorero real Güemes, padre del prócer, los proveyó de las herramientas necesarias, con lo cual nuestra provincia participó con hombres y bienes de aquella importante expedición como queda demostrado en los documentos. De acuerdo con Parish, Redhead le remitió un informe sobre sus ideas acerca del debatido origen de ese hierro del cual se discutía si era volcánico, cósmico o criado en la propia tierra. El científico anglosalteño se inclina equivocadamente por la tercera posibilidad cuando dice: “Ni tampoco alcanzo por qué razón negaremos a la naturaleza el poder de reducir en su laboratorio un metal que tan fácilmente se separa de sus combinaciones por medio de los esfuerzos del hombre”. Es importante conocer que en esta discusión tercia el propio Humboldt, quien es de la misma opinión que Redhead. Como dato curioso se dice que Redhead tenía un bastón cuyo puño estaba hecho del hierro meteorítico y, como tal, en largos años no se había alterado. También menciona Parish la idea que tenía Redhead sobre una antigua costa marina en Santiago del Estero. Parish usó los datos barométricos de Redhead para los cálculos de altura de las ciudades y montañas del norte argentino y sur de Bolivia. Entre ellos, calcula la altura de la ciudad de Salta en 3.973 pies (1.144 m), además de varios puntos de la quebrada de Humahuaca, La Quiaca, Tupiza, Potosí y la montaña de Chorolque, esta última en 16.530 pies. Se convierte así en el primer andinista científico en tomar alturas de cumbres en esta región del cono sur y estudiar su geología tal como lo menciona el inglés Juan H. Scrivener en sus memorias. Es interesante destacar la publicación de su librito en 1819, titulado “Memoria sobre la dilatación del aire atmosférico”. Es importante mencionar esta memoria, más que por su valor intrínseco, por el tema elegido que la diferencia tan diametralmente de los libros publicados en esa época y por los datos concretos que el autor proporciona acerca de su realización experimental. También se sabe de unos apuntes en inglés, titulados “Algunas observaciones generales acerca de la influencia del sol y de la atmósfera sobre los animales y los vegetales”, que formaban parte de la biblioteca de Luis Güemes. Redhead fue corresponsal del sabio Alexander von Humboldt, el hombre más famoso de su tiempo. Redhead regresó a Salta en 1821, después de la muerte de Güemes. Importantes viajeros lo mencionan en sus memorias como hombre importante de visitar y de consulta por los largos años que llevaba en Salta. El viajero inglés Edmund Temple lo visitó en 1826 y lo menciona como un caballero inglés que lo ilustró sobre las bondades del clima de Salta en contraposición al de Tucumán. Por este motivo J. B. Alberdi lo menciona en sus memorias. Otro viajero que pasó en la misma época de Temple, en este caso el capitán inglés Joseph Andrews, habla largamente en su libro de Redhead y de todas las diligencias a las que lo acompañó, mayormente para establecer negocios mineros. Andrews le agradece los datos sobre minerales que le dio, en los que resulta sumamente interesante la mención del petróleo. Este dato es crucial en la historia del petróleo en la Argentina, porque constituye uno de los antecedentes más antiguos.

También el viajero minero inglés John Scrivener se refiere a Redhead con palabras elocuentes y agradece que lo curara de una enfermedad al llegar a Salta, en 1826. Redhead murió octogenario en nuestra ciudad, en la pobreza pero rodeado de gran respeto, el 28 de junio de 1847, y fue enterrado según su voluntad en un panteón construido en su propia quinta. Fue Redhead quien coleccionó los primeros papeles para la historia de Güemes por un encargo que le hiciera Manuel Puch. Su valiosa biblioteca fue heredada por Luciano Tejada, el esposo de Macacha Güemes. El eminente historiador Arnold Toynbee, en su visita a Salta en 1966, formuló conceptos de recordación para el insigne médico que sirvió a la causa de la emancipación de América del Sur. En 2001 publicamos un folleto sobre este interesante personaje (véase: Alonso, R. N. y Sorich, A. D., 2001. “Joseph Redhead y la ciencia colonial”. Ed. Gofica, 39 págs. Salta). La vida y obra de Redhead constituye la primera página científica concreta para la historia de Salta y, en especial, del primer naturalista y andinista científico.
 

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