Una pareja de novios denunciaron ante la Policía provincial haber sufrido, en “carne propia” diversos malos tratos y abusos de poder por parte del personal de Gendarmería Nacional, apostado en la localidad de Tres Cruces, del departamento Humahuaca.


Los hechos ocurrieron el pasado domingo en momentos que Yamile Hassan y María Rosa Martínez, ambos profesores de Educación Física, viajaban a bordo de un colectivo de larga distancia, que provenía de la ciudad fronteriza de La Quiaca y llevaba como destino esta ciudad capital.


Cuando promediaban las 19.45 de ese día, el colectivo fue detenido por el control rutero que el grupo “Tres Cruces” de Gendarmería Nacional, dependiente del Escuadrón 21 “La Quiaca” posee en esa localidad quebradeña.


Una vez detenido, un efectivo de Gendarmería Nacional, como es habitual, inspeccionó la bodega de equipajes y luego ascendió al interior del colectivo donde comenzó a controlar el pasaje. En medio de este control el gendarme, según el testimonio de las víctimas, increpó a Hassan y le recriminó porque no tenía puesto su calzado.


Al respecto una de las víctimas expresó a El Tribuno de Jujuy que “el gendarme vino hacia mí de mala manera, nos trató muy mal, tenía un tono bastante agresivo y me exigía que me ponga el calzado”.


Para no generar un clima hostil, según Hassan, hizo caso al pedido del gendarme, pero sin antes expresarle su molestia por el mal trato que él y su novia estaban sufriendo injustificadamente.


Aparentemente esta expresión habría herido la susceptibilidad del gendarme, quien sin decir una palabra bajó del colectivo. Inmediatamente una mujer, perteneciente a la misma fuerza de seguridad nacional, subió al colectivo y sin mediar palabras “me preguntó directamente de dónde era” agregó el docente de Educación Física.


Seguido a lo cual la mujer gendarme bajó del colectivo y segundos después volvió a subir, momento en que le pidió a la pareja que descendieran del colectivo con todo su equipaje, debido a que el “jefe” de esa unidad quería dialogar con ambos personalmente.


Como no podía ser de otra manera, los docentes bajaron del colectivo y flanqueados por personal de Gendarmería fueron conducidos ante la oficina del jefe del grupo “Tres Cruces”.

Ya en la oficina, “el jefe nos preguntó que había pasado” y por esta razón “le comentamos que su subalterno nos había tratado mal por no llevar el calzado puesto, cuando en el interior del colectivo todos viajaban igual que nosotros”.


Además, Hassan y Martínez, le preguntaron “¿por qué una fuerza tan importante como Gendarmería Nacional se ocupaba de controlar si las personas llevaban el calzado puesto?, cuando en realidad ese tipo de cuestionamientos o controles debían ser realizados por la propia empresa de colectivos u otro organismo”.

 
Malos tratos


A pesar del interrogante, “el jefe” evadió la pregunta y les respondió que su personal estaba acostumbrado a usar ese vocabulario “porque es una zona caliente” y cualquier motivo los hacía reaccionar de la manera en que reaccionaron.


Los docentes, ante la esquiva respuesta, le explicaron nuevamente que ellos entendían la solicitud del gendarme, pero lo que no entendían era “por qué pidieron violentamente lo que nos pidieron, cuando todo el mundo en ese colectivo viaja como puede y de la manera que le resulta más cómodo”.


Ante lo cual el jefe, según los protagonistas y víctimas de este claro hecho de abuso de autoridad y malos tratos, “nos remarcó la autoridad que el poseía, nos dijo también que la gente que nos maltrató estaba bajo su responsabilidad y que ellos tenían que proceder de la manera en que lo hicieron y ante cualquier sospecha”.


Si bien las respuestas no convencieron a las víctimas de este lamentable hecho y dejan mucho que desear, podríamos hacer de cuenta que se ajustan al escueto y soberbio léxico utilizado por muchos miembros de las fuerzas de seguridad provincial y nacional.


Pero llamativamente, lo que no se ajusta al procedimiento normal, es que dos personas sean demoradas en su viaje por el solo afán de recordarles la magnánima autoridad que Gendarmería Nacional posee sobre las rutas de nuestro país. A tal punto de controlar si los pasajeros llevan el calzado debidamente puesto o no.


Llama la atención y genera un sinnúmero de suspicacias que durante los 45 minutos que estuvieron varados en el control de Tres Cruces “ningún gendarme, ni siquiera el jefe, nos pidió la identificación de ambos y menos aún revisaron nuestro equipaje”, señalaron.


Otro dato a tener en cuenta es que ni el jefe, como tampoco los dos subalternos (femenino y masculino) quienes participaron en este repudiable caso, quisieron identificarse ante el requerimiento de la pareja de docentes.
Posterior a esto la pareja abordó nuevamente el colectivo y “la vergüenza que pasamos tampoco tiene justificación, porque la gente esperó 45 minutos para que volviéramos a subir”.


Los llamativos detalles de lo ocurrido, hicieron que Hassan y Martínez, apenas llegaran hasta la Terminal de ómnibus de esta ciudad, realizaran una denuncia por “malos tratos” y “abuso de poder” ante la Seccional 2, de Gorriti, desde donde se giraron las actuaciones al Juzgado de Instrucción Penal Nº 1, a cargo de Jorge Alvarez Prado.


Yamile como María Rosa expresaron “nosotros hicimos la denuncia porque nos apasiona viajar en bicicleta, lo hacemos muy a menudo, por eso creímos correcto efectuarla. Las denuncias también fueron formuladas ante el Inadi, el Centro Islámico de Jujuy y la Secretaría de Derechos Humanos.


 

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