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12 de Abril,  Jujuy, Argentina
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Hay un agujero en la plástica de Jujuy

Viernes, 07 de noviembre de 2014 00:00
<p class=MsoNormal>UNA ESCAPADA/ ALEJANDRO TEVES DICE “VOY Y VUELVO”, PERO ENTIENDE EL VIAJE A OTRO PAIS, TAMBIEN COMO UN VIAJE A SU INTERIOR.</p>

Estás por vivir una experiencia totalmente diferente de creación y de intercambio, a todo lo vivido hasta ahora en tu trayectoria. ¿En qué consiste?

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Estás por vivir una experiencia totalmente diferente de creación y de intercambio, a todo lo vivido hasta ahora en tu trayectoria. ¿En qué consiste?

Este tipo de encuentros son nuevos en el mundo. Son colonias de artistas que se reúnen en algo así como laboratorios intensivos, donde uno va, se juntan los artistas que ellos seleccionan, y los invitan a la isla. En esa isla, cada uno tiene su casa. La exigencia es una producción de un mínimo de siete cuadros en el tiempo de estadía. Son clínicas de un mes más o menos, donde te juntás con artistas de todo el mundo. De América Latina va un brasileño y un cubano; también un español, un belga, Irlanda, y muchos de distintos lugares de Estados Unidos, entre otros.

¿Habías tenido contacto anteriormente con la plástica o los artistas de Estados Unidos?

No. Conocí una artista estadounidense en un encuentro en Francia, que fue quien me contacta con la organización de "Sin fronteras" para que pueda presentar mi currículum y mis trabajos, pero no más que eso.

¿Qué pasa con las obras producidas en este marco?

Por contrato se establece que la organización elige dos obras de cada participante que quedan para el estado de Carolina del Norte, y las demás se exponen durante la última semana y están a la venta.

¿El fin es simplemente el encuentro y el intercambio?

Es muy del primer mundo el objetivo, es crear un ¿ámbito donde el artista esté solo las 24 horas del día, pensando sólo en pintar, y donde se anime a hacer cosas que no se anima en su práctica diaria por diversas razones. Es un lugar preparado para eso, y con artistas de todo el mundo, que están ahí para eso nada más.

¿Nunca tuviste la oportunidad de dedicarte jornadas enteras exclusivamente a la pintura?

No, porque incluso en los encuentros internacionales en los que yo participé, por ejemplo en Brasil, siempre voy también a trabajar con los niños de las favelas, u otras actividades relacionadas, la venta de los cuadros a beneficio de las sociedades que visitamos, etc. En cambio esta gente encara la historia desde otro lugar, hacen el arte por el arte.

¿Qué tenés pensado hacer o mostrar de tu propuesta en este ámbito?

Voy a llevar lo último que estuve haciendo acá, que son seis obras de 1,50 metros por 1,50 metros, y tratar de seguir un poco por esa línea.

¿Qué va a pasar con tu motivación cuando cambie el ámbito, el entorno que te influye?

Seguro que va a cambiar mucho, yo quiero que cambie, quiero aprovechar ese espacio para un crecimiento real en mi carrera. En verdad que lo quiero hacer, siento que llevo más de quince años que pinto y siempre voy como apurado, pocas veces tengo tiempo para reflexionar, pensar, encaminarme en algo diferente. Ese lugar puede llegar a significar eso para mí.

Puede ser que cambie mi estética o no. Por lo pronto quiero hacer cosas que no hago habitualmente, como pegar cosas, despegar, agujerear, romper, no sé, ya veré, porque para eso también hay gente de todo el mundo que te da ideas. Empezás a ver gente "reloca" en estos encuentros. Me acuerdo que en el primer encuentro que fui yo, cuando tenía menos de 30 años, me encontré con un tipo ucraniano albino, que tenía el bastidor tirado en el piso, una hoja de una palmera y tachos de pintura enormes, pegando las hojas en la tela con pintura, no quería usar pegamento.

¿Qué materiales o recursos te gustaría probar?

Llevo fotografías de autoría de algunos amigos, fotos de la calle, y algo más, como para decir "llevo algo y ver qué onda". Hace rato que quiero experimentar con intervenir la fotografía, o que la fotografía intervenga mi pintura, o algo así porque he visto mucho en los últimos tiempos artistas que imprimen en filminas y sobre eso intervienen, o fotografías que están bordadas con hilos de oro, cosas de las más locas.

¿No tenés ningún problema en verte invadido por lo digital?

No, no puedo tener ese límite, tengo otros límites en mi pintura que están relacionadas exclusivamente con lo ético, y eso me lleva a distanciarme de organismos o pintores, porque me parecen que hay cosas que no nos hacen bien a todos, por ejemplo. La carrera es lo que vos hacés y lo que vos sos, y eso también hace a la trayectoria, y en ese sentido soy muy ético y así me muevo. Pero en cuanto a la técnica, acepto lo que venga, desde lo más artesanal hasta lo más moderno. El otro día en Buenos Aires me fui a hacer un taller de grabado, pero con unos "locos" que hacen grabado en piedra, que es como la primera expresión de grabado, lo más antiguo que hay, dos días toda la tarde. En algún momento tengo también que dar el paso hacia lo digital. Muchas veces el que ejecuta la obra es otro distinto al que da la idea.

¿Qué pensás que necesita hoy la plástica de Jujuy?

Hay un agujero enorme en la plástica de Jujuy, y es que no hay un lugar de formación verdadero. Tenemos un montón de potencial porque hay como cinco o seis escuelas de arte, pero no tenemos lugares donde los chicos aprendan a ser artistas. No hay lugares serios donde se los oriente a los chicos y a los no tan chicos en lo que es el mercado del arte, en cómo te tenés que preparar para salir a buscar una galería, cómo te armas frente a un crítico, hay un montón cosas que yo las he ido aprendiendo con el tiempo pero a los porrazos, y porque tuve la suerte de tener una camada de pintores que han trabajado conmigo. Juntos hicimos un montón de cosas. Eso no hay nadie que te lo enseñe. Hay cosas que se pueden enseñar y no se hace, y entonces se nivela para abajo.

Se hace un salón provincial donde seguimos ganando los de siempre, y vamos a seguir ganando los mismos, porque estamos acá. Pero el resto, el pibito que a lo mejor tiene una mano mágica pero vive en Purmamarca o Maimará, desde esos lugares, ya llegar, es dificilísimo. Entonces hay que hacer programas, capacitaciones, intercambios, para prepararlos para que vayan para afuera, sino la pintura se termina dejando, porque es muy difícil vivir de esto.

¿Qué vas hacer después de este viaje?

No sé, voy y vuelvo, como siempre. Voy a ver si me pasa algo para adentro, porque los viajes también son además de un viaje para afuera, un viaje para adentro. Para que uno crezca, muchas veces como persona, y otras veces como artista. Espero encontrar cosas nuevas dentro de lo mío o experimentar nuevas cosas dentro del arte, y volveré a seguir trabajando.