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Para el Gobierno, la huelga fue un contundente fracaso | paro a nivel nacional, centrales sindicales opositoras, Carlos Tomada, huelga a nivel nacional, Aníbal Fernández

Miércoles, 10 de junio de 2015 00:00
CARLOS TOMADA.
El Gobierno renovó ayer sus críticas al paro de las centrales sindicales opositoras, al advertir que "decretaron la prisión domiciliaria de millones de argentinos" y pusieron "palos en las ruedas" del país, mientras calificó de "fracaso" a la medida.
El ministro de Trabajo, Carlos Tomada, se quejó de que los sindicalistas opositores que convocaron la huelga a nivel nacional "ponen palos en las ruedas" de la Argentina.
"Mientras algunos pocos dirigentes paran y ponen palos en las ruedas del país, nosotros seguimos junto a los trabajadores sumando derechos", sostuvo el funcionario nacional.
"Es un paro partidario que tiene que ver con el proceso electoral; no tiene que ver con la defensa de los intereses de los trabajadores. El paro fue un contundente fracaso, y utilizó contundente porque es una palabra que les gusta emplear a los sindicalistas que impulsaron esta medida", sostuvo Tomada.
El ministro dijo que "sólo el 20% de la gente no fue a trabajar, incluyendo a los trabajadores que no fueron por razones de fuerza mayor".
Por su parte, el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, consideró que el paro fue "político" y acusó a los dirigentes gremiales de impedir "ir a trabajar al que quiere hacerlo sólo porque se les ocurre a ellos". Fernández señaló que "dos millones y medio de trabajadores" ya acordaron aumentos salariales en paritarias y acusó a los gremios del transporte de querer generar "zozobra" al "frenar la actividad del área metropolitana".
En tanto, el ministro del Interior y Transporte, Florencio Randazzo, fustigó la medida de fuerza, al afirmar que "los dirigentes sindicales opositores decretaron la prisión domiciliaria de millones de argentinos". "Vengo diciendo que hay dirigentes sindicales que son parte del problema, no de la solución", se quejó Randazzo en su cuenta de la red social Twitter.
Según el precandidato presidencial, "este Gobierno es el que más hizo por los trabajadores, y estos dirigentes sindicales son los que más han hecho, pero en contra de los laburantes".
Por su parte, el precandidato a gobernador de Buenos Aires Julián Domínguez subrayó que "no hace falta parar un país para obtener un derecho". "Este tipo de protestas no aportan ningún tipo de solución. Después de 32 años de democracia la Argentina está en condiciones de elegir el rumbo mediante el consenso. No hace falta parar un país para obtener un derecho", arremetió.
En tanto, el ministro de Defensa, Agustín Rossi, también se sumó a los cuestionamientos por parte del Gobierno y subrayó que los gremialistas que convocaron el paro "no están defendiendo a los trabajadores, sino a posiciones políticas", mientras evaluó que el paro nacional fue "injusto e irracional".

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El Gobierno renovó ayer sus críticas al paro de las centrales sindicales opositoras, al advertir que "decretaron la prisión domiciliaria de millones de argentinos" y pusieron "palos en las ruedas" del país, mientras calificó de "fracaso" a la medida.
El ministro de Trabajo, Carlos Tomada, se quejó de que los sindicalistas opositores que convocaron la huelga a nivel nacional "ponen palos en las ruedas" de la Argentina.
"Mientras algunos pocos dirigentes paran y ponen palos en las ruedas del país, nosotros seguimos junto a los trabajadores sumando derechos", sostuvo el funcionario nacional.
"Es un paro partidario que tiene que ver con el proceso electoral; no tiene que ver con la defensa de los intereses de los trabajadores. El paro fue un contundente fracaso, y utilizó contundente porque es una palabra que les gusta emplear a los sindicalistas que impulsaron esta medida", sostuvo Tomada.
El ministro dijo que "sólo el 20% de la gente no fue a trabajar, incluyendo a los trabajadores que no fueron por razones de fuerza mayor".
Por su parte, el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, consideró que el paro fue "político" y acusó a los dirigentes gremiales de impedir "ir a trabajar al que quiere hacerlo sólo porque se les ocurre a ellos". Fernández señaló que "dos millones y medio de trabajadores" ya acordaron aumentos salariales en paritarias y acusó a los gremios del transporte de querer generar "zozobra" al "frenar la actividad del área metropolitana".
En tanto, el ministro del Interior y Transporte, Florencio Randazzo, fustigó la medida de fuerza, al afirmar que "los dirigentes sindicales opositores decretaron la prisión domiciliaria de millones de argentinos". "Vengo diciendo que hay dirigentes sindicales que son parte del problema, no de la solución", se quejó Randazzo en su cuenta de la red social Twitter.
Según el precandidato presidencial, "este Gobierno es el que más hizo por los trabajadores, y estos dirigentes sindicales son los que más han hecho, pero en contra de los laburantes".
Por su parte, el precandidato a gobernador de Buenos Aires Julián Domínguez subrayó que "no hace falta parar un país para obtener un derecho". "Este tipo de protestas no aportan ningún tipo de solución. Después de 32 años de democracia la Argentina está en condiciones de elegir el rumbo mediante el consenso. No hace falta parar un país para obtener un derecho", arremetió.
En tanto, el ministro de Defensa, Agustín Rossi, también se sumó a los cuestionamientos por parte del Gobierno y subrayó que los gremialistas que convocaron el paro "no están defendiendo a los trabajadores, sino a posiciones políticas", mientras evaluó que el paro nacional fue "injusto e irracional".

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