Preocupación y malestar por parte de vecinos de la calle Baldi al 1900 del barrio Cuyaya, por la falta de respuestas en relación al pedido de finalización de obras en un canal, el cual nace sobre ruta nacional 9 y finaliza en cercanías de la sede del club barrial. En su paso atraviesa cerca de varias viviendas que se ven afectadas por la fuerza de las aguas.

El agua estancada y la falta de iluminación provocaron que una señora cayera pesadamente sobre dicha arteria.

Luego de la torrencial tormenta de antenoche, el canal volvió a crecer provocando "que la calle se convierta en una represa, sumada a la gran cantidad de rocas y sedimentos que trajo", dijeron molestos los vecinos quienes pidieron además que finalicen las obras de entubamiento del canal.

Algunas viviendas del barrio Punta Diamante se inundaron por la torrencial lluvia del martes, pero no fue necesaria su evacuación.

En ese sentido, Aurelia Ríos, vecina del lugar, sostuvo que "este problema lo tenemos desde hace mucho, siempre nos prometieron que lo iban a arreglar y nada", y agregó que "todos los veranos tenemos este problema".

Vecinos que viven debajo del puente Asunción del Paraguay también sufrieron contratiempos, pero tampoco fueron evacuados.

Los vecinos explicaron que el canal, de gran dimensión en su nacimiento, desemboca en unos pequeños caños que instalaron sobre la calle Baldi; "son muy angostos, es como un cuello de botella que hace que el agua rebalse por todos lados", afirmaron.
"Hay terrenos que se están desmoronando por el choque del agua y las piedras", afirmó preocupada Aurelia Ríos.
José Puca es otro de los vecinos que se quejó por la falta de finalización de la obra, por parte de la Dirección Provincial de Recursos Hídricos: "tienen que colocar los caños para que el agua llegue entubada hasta aquí y de allí a su desembocadura", sostuvo. "Queremos que terminen la obra", pidió.
En relación a las notas presentadas a Recursos Hídricos, los vecinos manifestaron que hay que esperar que lleguen los caños; "pero pasó hace más de seis meses", acotó Puca.
Humedad y golpes
Justina Méndez tiene su vivienda justo donde el canal hace la curva para desembocar sobre la calle Baldi, por lo que el contacto con el agua y el sedimento que cada crecida provoca es permanente. "Tengo las paredes marcadas y el ruido es muy fuerte; cuando esto pasa me asusto mucho", dijo. "Más allá del olor a humedad y como está afectando las paredes, tengo miedo a que pase algo; hace años el agua se llevó la vivienda de una vecina", recordó.

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