Como no podía ser de otra manera, la semana que se fue, tuvo lo suyo. A nivel internacional una mala y una buena: los ingleses, fieles a su tradición pirata anunciaron que lanzarán misiles desde las Islas Malvinas. La trastada se alinea con otra "gentileza": el veto a la llegada de la canciller Susana Malcorra a la Secretaría General de la ONU: desde estas líneas aventuramos cuando ambos gobiernos dialogaban sobre los vuelos desde el continente a las Islas, que los tratos con ellos eran como pactar con satanás. (¡Pero, claro, somos de Jujuy, y estamos tan lejos para que nos escuchen!) La buena es que en tren de componer relaciones el presidente Mauricio Macri y el papa Francisco mantuvieron una cordial reunión en Roma, en horas previas a la canonización del Cura José Gabriel Brocheroceremonia que ayer, emocionó al mundo católico y conmocionó a todos en nuestro país, coterráneos de nuestro primer santo "totalmente argentino". Los gestos del Papa esta vez excedieron la frialdad de los del jefe del Estado Vaticano y cerraron aquella grieta traza por los gestos adustos del primer encuentro. Y los temas centrales de su charla, fueron nada menos que la pobreza y el narcotráfico. Para Macri fue todo un triunfo. Y de hecho también para el gobierno argentino, que ya en diez meses de gestión se ha reconciliado con uno de los principales líderes espirituales del planeta, y también con el mundo financiero internacional, con los gobiernos de los países líderes de la tierra, con los productores del campo argentino, (a los que trató con preferencia de sus asunción), con los empresarios del país, a quienes visitó en su coloquio anual de IDEA, (visita que los presidentes K habían desdeñado durante 14 años), y también se reconcilió con el mundo bancario nacional, con los poderosos capitales mineros que trabajan en el país, y se puede decir que hasta con los estados federales a los que trata entre algodones. No es poco. Claro, le falta todavía el paso más importante: reconciliarse con la gente que a pesar de los tarifazos, la desocupación todavía creciente, la inseguridad espantosa y el temor a perder sus empleos, mayoritariamente sigue poniéndole fichas al gobierno, persuadida de que la culpa es de la herencia, más que de los errores propios del gobierno del PRO. Y dentro de ese universo de "la gente" hay dos estratos imposibles de no mencionar: el primero las PYMES, pequeñas y medianas empresas amenazadas por la inestabilidad, y defendidas a capa y espada por la CAME, hasta ahora con suerte relativa, y el segundo, las centrales obreras. Si bien la CGT en proceso de unificación resolvió acordar una moderación de sus luchas (lo que les acarreó severos crujidos internos), las CTA (siempre en proceso de acercamiento pero nunca de unidad) siguen firmes en la vereda de enfrente. Fin de año está a la vuelta de la esquina. El bono prometido a los que menos tienen, y las rebajas en ganancias por ahora rindieron frutos, pero falta que el sector privado y los gobiernos provinciales se acoplen a esos beneficios. Eso es más complicado. Nadie tiene plata, y no parece que puedan conseguirla en sesenta días. Para colmo, arrecia la repugnante costumbre de las amenazas, que tuvieron su punto cumbre en el incendio de un juzgado y las advertencias a la gobernadora de Buenos Aires María Eugenia Vidal, y en Jujuy, nuevamente al Gobernador Gerardo Morales. Lo de Bs. As. es la evidencia de la guerra de las narcomafias. Lo de Jujuy, según indicios que sin mencionar ubicó GM al decir que "hay algunos que se la tienen jurada", obviamente se dirigieron a posibles núcleos duros del tupaquerismo residual. Según dijeron fuentes oficiales ya está detenida una persona que sería empleada de Casa de Gobierno, quién habría sido el que llegó con panfletos amenazantes, nada menos que a los baños del primer piso del Palacio, es decir, a metros de GM. Deberán comprender los responsables de la seguridad que apenas sepan quién fue, cuáles fueron los móviles y quiénes los autores intelectuales si los hubo, deben informarlo a la gente de manera completa y fehaciente. Pero de acuerdo a la ley y la razonabilidad, no con la desesperación con que algún medio paraoficialista con privilegiado acceso a información del gobierno lo hizo, tal vez encandilado por la antigüedad de la "primicia", haciendo peligrar todo el operativo judicial, tal como lo reprochó el fiscal Diego Cussel. Lo ocurrido –y es la tercera vez que amenazan a GM- es demasiado grave como para que se pierda en la nebulosa de supuestos mal catalogados "secretos de estado".

De Fellner a Nivello

En Jujuy la opinión pública se sacudió con dos episodios de alto voltaje. El primero fue la inesperada renuncia de Eduardo Alfredo Fellner al cargo de asesor de la Auditoria General de la Nación, que se enfrentó a su actual situación juidicial. El exgobernador decidió su alejamiento horas después que su designación rebotó en diferentes ámbitos públicos y en algunos medios de la prensa de Buenos Aires. Muchos se preguntaban cuál habría sido la razón para que sus amigos políticos lo hubiesen situado en un lugar de tan alta exposición, cuando existen tantos espacios donde el calibre de un hombre de tanta experiencia podría haber sido muy útil a la oposición desde un perfil más discreto. Dispuesto a cortar por lo sano, el exhombre fuerte de Jujuy, que llegó a estar en el círculo aúlico de la sucesión presidencial, cuando presidía la Cámara de diputados de la Nación, eligió volver al llano. Y esperar. El otro episodio fue la visita de Germán Nivello, exsubsecretario de Obras Públicas de la Nación, segundo de Lopecito, quien compareció ante la Justicia jujeña por la causa "Pibes Villeros". No declaró ante los magistrados pero sí ante la prensa. Sus breves palabras golpearon fuertemente a la gestión anterior. Sin lograr sacarse el lazo de su responsabilidad en el manejo y control de fondos públicos destinados a la construcción de viviendas, fue terminante cuando dijo que eso era incumbencia principal del poder Ejecutivo de Jujuy, del Ministerio de Tierras y Viviendas, de los intendentes y los organismos provinciales. El target fue preciso: si desde Jujuy todos le decían que todo estaba bien, los fondos fluían generosos con los destinos que su suponían loables. Así recargó los expedientes que obran en la Justicia provincial. Y prometió volver y declarar más cuando conozca mejor los motivos de su imputación.

Víctimas

Los exfuncionarios y exintendentes de Jujuy entendieron el mensaje. La mayoría aguanta su preocupación en silencio. Sin embargo, Julito Moisés, no pudo, no quiso o no supo callar, o le sugirieron que hable. En una operatoria que extrañamente se repite desde Jujuy cada vez con mayor frecuencia, el exjefe comunal sampedreño eligió un prestigioso canal nacional de noticias y un no menos prestigioso entrevistador para intentar una justificación. Algunos rebotes de sus dichos también extrañamente se esforzaron por decir que Moisés había admitido desmanes con fondos públicos en la organización "Tupac Amaru", cuando en realidad, Moisés admitió el sometimiento de los intendentes a una práctica manifiestamente irregular –y que la justicia investiga como asociación ilícita y fraude al estado- que partiendo de Buenos Aires, pasando por todos los estamentos públicos dispuestos para ello, y terminando como último eslabón en las cooperativas tupaqueras, se vino realizando con naturalidad durante años. Los "desmanes", vistos así, serían compartidos. Tal vez la situación de los intendentes, directos responsables de los controles de las obras en sus ámbitos territoriales, sea más fuerte. Y no alcanza para eximirlos de cargos con decir que si no derivaban la plata a la Tupac, las fuerzas de la señora Milagro Amalia Ángela Sala de Noro les tomaban los municipios y les rompían las instalaciones. Tampoco alcanza con relatar hoy que de esto le habían advertido al entonces gobernador, llegando incluso en su sermoneo a avisarle que de seguir así, todos terminarían presos. Quizás hubiera correspondido una denuncia formal ante la Justicia, no por la rotura de edificios municipales, sino por la metodología que hoy todos repudian, pero que toleraron de mejor o peor grado en su momento. Julio, quizás siguiendo aquel precepto que reza que "mal de muchos..." se esforzó notable y extrañamente durante sus declaraciones para traer como mayor víctima de aquella metodología al intendente capitalino Raúl "Chuli" Jorge. Es difícil imaginar que no se haya percatado que además de victimizarlo, lo convertía en el mayor responsable del cuadro que expuso por el volumen de los montos manejados. La justicia, obviamente, deberá recoger los guantes que arrojó el sampedreño. Solamente queda una reflexión: Julito, eligió la misma metodología que muchos "arrepentidos" (ejemplos: la diputada Mabel Balconte, o la concejal Marcia Sagardía, entre otros), utilizaron para hacer públicas sus situación judicial: convertirse en martirizados por la Tupac y la señora Sala de Noro; estrellarse contra los oídos sordos de las autoridades provinciales, y verse obligados a hacer la vista gorda para poder seguir adelante con sus gestiones de la mejor manera posible. ¿Estrategia acordada o casualidad?

Alerta

No se puede dejar de reconocer que a Jujuy ha comenzado a volver la normalidad en muchos aspectos. Las puebladas, los cortes de rutas, los bloqueos de calles, los piquetes y destrozos en oficinas públicas (municipios, centro de salud, dirección de Rentas, etc. etc.), los paros salvajes, han comenzado a dejar de ser moneda corriente. Sin embargo, aún no se logra instalar el civismo dentro de algunos municipios. La inestable situación en la localidad de El Fuerte, persiste; el escándalo en la comisión municipal de Valle Grandepermanece y nada se informa acerca de cómo avanzan los trances judiciales y policiales de funcionarios presos; ahora se sumó la suspensión del vocal de la comisión Municipal de Maimará, Juan Mamaní (excomisionado), y la suspensión por 90 días del intendente de Fraile Pintado Omar Carrasco. En todos los casos, por delante, o por debajo de las razones para las sanciones, asoman jugadas políticas, o vendettas prometidas. Lo más cercano y escandaloso fue lo de Fraile Pintado: un intendente que jura no conocer de qué se lo acusa, un concejo deliberante que decidió suspenderlo sin informarle ni a él ni al pueblo cuáles son las al menos 74 causas que le achacan. La sesión en cuestión, donde además de los ediles, se había convocado con notable anterioridad y precisión tanto a suficientes cuadros policiales como a medios de comunicación de la región hubo enfrentamientos peleas y gases. Finalmente, luego asumió la intendencia interina la titular del Concejol Liliana Britos, que respondería a la conducción de la diputada Débora Juárez y en su lugar, el edil Iván Poncio. Y detrás de cada acción, en cada pueblo, más allá de que los castigados sean efectivamente culpables de lo que se los acusa, todos creen advertir la mano negra de venganzas domésticas. También en este caso, se deberá informar suficientemente el cómo, el por qué y el cuándo de las cosas. De lo contrario, los políticos deben saber que están jugando con un fuego que puede salir de control en cualquier momento y extenderse a todos los estamentos oficiales con consecuencias tan impredecibles como indeseadas.

La Esperanza

El ingenio La Esperanza es motivo de preocupación. Desde el gobierno, los diputados Alberto Bernis y Fabián Tejerina, el ministro Juan Abud robles y el propio GM, salieron con inusitada dureza a atacar frontalmente al sindicato del ingenio y al kirchernismo residual –hasta mencionaron directamente a Julio Mosés- acusándolos de obstaculizar el proceso de reconversión del ingenio y de buscar lisa y llanamente la quiebra para entorpecer su privatización. Sergio Juárez secretario general del SOEA, negó todo y se prepara a su vez para encarar al gobierno en una lucha contra lo que considera "un cúmulo de mentiras". Detrás de la suerte de ese complejo, va gran parte de la suerte de Jujuy, y en ella, muchas esperanzas depositadas.

Conclusiones políticas

Finalmente, todo confluyó a una síntesis política: se reunió la convención de la UCR y contrariamente a lo esperable, ningún convencional encontró temas para plantear o sugerir al gobierno cambios o correcciones. En esta reunión se auto ovacionó a una gestión "cero defectos", dejándose de lado la tradicional garra radical y su propia capacidad de autocrítica que tal útil le sería al gobierno. No se habló de los bolsones de problemas graves en educación, en salud, en seguridad, de funcionarios cuestionados, de organismos tambaleantes, de la crónica lentitud y creciente y recargada burocracia del aparato administrativo. Tuvo que ser el propio GM quien tras ponderar la recuperación de la paz, el accionar de la Justicia, el que reclame mejor dedicación al aspecto social, y sobre todo, que se aparten de la soberbia, tumoración que se va extendiendo como normal en la gestión. Y obviamente, acordaron fortalecer el Frente Cambia Jujuy y a sus aliados minoritarios. Los principales, los justicialistas, precisamente hoy evocarán el Día de la lealtad, como corresponde a la crisis que atraviesan, por separado, bien lejos unos de otros, y por ahora sin posibilidades de unificar criterios. Es decir, funcionales a una provincia donde una oposición republicana y constructiva, por ahora, ha dejado de existir, desde que parece que en Jujuy, para un peronista, no habría nada peor que otro peronista.

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