Con tan solo cuatro carreras para que se baje el telón del Mundial de Fórmula 1 2016, el campeonato llega al Gran Premio de Estados Unidos, territorio que, históricamente, siempre ha sido una asignatura pendiente para la F1.
La corporación Liberty Media se erigió hace poco más de un mes en el nuevo dueño de la F1 al convertirse en su accionista mayoritario, y uno de sus principales retos es potenciar el campeonato en el país de las barras y las estrellas.
Para ser justos, no se puede decir que la afición por la F1 en Estados Unidos sea baja, pero sí que las comparaciones con la Nascar y la Indycarcontinúan siendo odiosas. Lo cierto es que un precioso escenario como el circuito de Las Américas se presta, y con creces, al espectáculo, pero por contra, otros aspectos como la falta de grandes figuras locales y lamentables episodios del pasado juegan en contra del ''gran circo'' en terreno estadounidense.
En la última década, tan solo dos pilotos estadounidenses han participado en el Mundial de F1. Se trata de Alexander Rossi, en Manor, y Scott Speed, en Toro Rosso, quienes, de hecho, protagonizaron apariciones testimoniales, sin ni siquiera llegar a puntuar.
Cierto es que, hablando de Las Américas, ubicado en Austin, la cercania del circuito con la frontera mexicana (poco más de 400 kilómetros) ayuda, teniendo en cuenta que "Checo" Pérez tiene cada vez más peso en la parrilla, pero no acaba de ser un motivo de peso suficiente.
El bochorno de 2005
Por otra parte, en la memoria de los aficionados todavía está el lamentable recuerdo del GP de Estados Unidos de 2005, disputado por aquel entonces en Indianapolis. En aquella ocasión, problemas con la seguridad de los neumáticos Michelin llevaron a siete de los equipos de la parrilla a retirarse de la carrera tras la vuelta de formación.
De esta forma, tan solo los monoplazas que calzaban gomas Bridgestone(los Ferrari, los Jordan y los Minardi) disputaron la carrera, en un lamentable espectáculo con solo seis participantes y triunfo final para el Ferrari de Michael Schumacher ante el enfado generalizado de un público que llegó a arrojar objetos a la pista como muestra de lo que consideraban un engaño.
Atractivo local
Genther Steiner: "Espero que podamos hacerlo bien en Austin como lo hicimos en Japon, pero nada es seguro. Ya sabes, todo el mundo hará un buen trabajo. Por lo tanto, vamos a ver donde llegamos. Sabemos que el coche puede ser rápido. Solo tenemos que sacar el máximo partido. Queremos demostrarlo y hacer un buen trabajo, y sobre todo queremos atraer a más público"

¿Qué te pareció esta noticia?

Temas

Sección Editorial

Comentá esta noticia

Debe iniciar sesión para comentar

Importante ahora

cargando...