La semana que se fue nos dejó las migajas de dos tortas de cumpleaños políticos. El 25 de Octubre del 2015, el agrupamiento de veintidós expresiones políticas "Frente Cambia Jujuy", conducido por la Unión Cívica Radical de Jujuy con la fórmula Gerardo Rubén Morales-Carlos Guillermo Haquim, ganaba por primera vez el gobierno de la Provincia de Jujuy, que ya había virtualmente resignado el Frente para la Victoria, que conducía el Partido Justicialista de Jujuy y un grupo de partidos políticos pequeños en vías de extinción que llevaban la fórmula que aspiraba a su reelección, Eduardo Alfredo Fellner- Guillermo Raúl Jenefes, y su asociada principal La Agrupación Barrial Tupac Amaru, y la red de agrupaciones sociales, bajo el rótulo de Frente Unidos y Organizados, FUYO, que conducía a su vez la jefa tupaquera Milagro Amala Ángela Sala de Noro. Los festejos fueron sobrios, reservados, casi desapercibidos. Las otras migajas quedaron de la evocación del magnífico triunfo la Unión Cívica Radical, aquel 30 de Octubre de 1983, cuando la fórmula Raúl Ricardo Alfonsín-Víctor Martínez, derrotaba al binomio justicialista Italo Argentino Lúder - Deolindo Felipe Bittel, y sacaba al país de siete años de dictadura militar autodenominado Proceso de Reorganización Nacional. Tampoco hubo en este caso celebraciones rimbombantes ni brindis exagerados. Entre uno y otro aniversario, hay sin embargo, motivos para el razonamiento y el aprendizaje. Alfonsín le ganó a un peronismo anquilosado, pagado de sí mismo, incapaz de una renovación o de una propuesta innovadora. La casta dirigencial, salvo honrosa excepciones, iba de un extremo al otro: o aparecían los aburguesados de la fórmula presidencial, o los violentos y decadentes que se expresaban desde el sindicalismo y los capitanejos del conurbano como Herminio Iglesias. Alfonsín, en cambio, y unos pocos junto a él habían interpretado la necesidad de la renovación y el cambio. Don Ricardo era sencillo, afable y duro a la vez. Recuerda este periodista cuando hace 33 años, en su acto de cierre de campaña en San Pedro de Jujuy, una cálida noche de primavera, cuando mientras el líder pronunciaba su discurso, los trabajadores del turno de obreros salidos del ingenio La Esperanza, llegaban por decenas, espontánea y voluntariamente, y se paraban a un costado apoyados en sus bicicletas, a escuchar el mensaje. Eran rostros peronistas que terminaron deslumbrados y aplaudiendo a rabiar cuando don Raúl Ricardo comenzó a recitar como un credo laico el preámbulo de la Constitución. Faltaban varias semanas, pero la elección ya estaba ganada.

A GM le ocurrió algo parecido. Treinta y tres años después, comprendió después de varios intentos que el momento había llegado. Tuvo que tener paciencia, que desarmar varios años de acuerdos nunca reconocidos con el peronismo jujeño, tuvo que ampliar el carácter frentista de la UCR, y pactó con un sector peronista disidente. Y tuvo la suerte de encontrar dos razones para proponer un cambio sustancial: 1) tenía el adversario: el peronismo del frente para la victoria, desecho de resentimientos, transido de grietas, agotado de haber evitado su democracia interna, sordo al clamor de las bases y agobiado por la feroz tiranía interna de Cristina Elisabet Fernández de Kirchner; 2) tenía un enemigo: Milagro Amalia Ángela Sala de Noro la poderosa dirigente social que, terriblemente sectaria, había dividido a Jujuy entre tupaqueros y los otros. Lo demás fue explicarle a la gente de Jujuy, era el tiempo de paz, pan y trabajo. Y la gente lo acompañó Igual que treinta y tres años había entendido que Alfonsín era el más peronista de los radicales, y Lúder, el más radical de los peronistas y buscó refugio en el hombre de Chascomús. Hace un año, los jujeños confiaron en el liderazgo del empeñoso senador GM que parecía interpretar mejor las demandas de la nueva época, y hasta subió a la vicegobernación a un peronista, mostrando vocación de unidad y decisión de cerrar las grietas. Más de tres décadas después, Jujuy avanzó por aquel camino marcado en 1983. Pero claro, aquella experiencia indica que como en Argentina de 1983, en Jujuy 2016 los gobernantes, deben construir la gobernabilidad cada día, como deben construir cada día la credibilidad, y la esperanza. En algún momento de la ruta, don Raúl Ricardo perdió –o le hicieron perder entre propios y ajenos- el ritmo de esa construcción. Don Gerardo Rubén todavía tiene tiempo y espacio para conducir las esperanzas de los jujeños, pero ese tiempo se va agotando y el espacio se estrechará más, en la medida que los anuncios sigan bloqueando la llegada de las concreciones. También debe remar en contra de ajenos y muchos propios. Y con un problema adicional: no nace de una dictadura, viene de una gestión democrática a la que hoy descalifica casi como satánica, pero con la que muchas veces compartió, toleró y hasta consintió acciones, omisiones o actos fallidos. Eso cuenta en la hoguera de los balances donde arden los tiempos políticos.


Milagro y la ONU

El episodio del grupo de trabajo de las Naciones Unidas especializado en detenciones arbitrarias, es un síntoma a considerar. Este grupo solicitó al gobierno de Argentina la liberación inmediata de la dirigente piquetera, propinando una sonora cachetada a la gestión de Mauricio Macri y obviamente a la GM. Dice el grupo de la ONU que no existen elementos legales para justificar la prisión preventiva de la señora Sala, ni riesgos de su fuga o entorpecimiento de las investigaciones. Pero sucede que estas conclusiones se sacaron a partir de la detención ocurrida en febrero, caratulada como de instigación al tumulto, durante aquel acampe en Plaza Belgrano. Es verdad que esa detención apareció como una torpe exageración necesaria frente a lo que más que delito era casi una contravención, pero sobre esa causa, la señora Sala ya obtuvo su cese de detención. Ocurre que a medida que corrían las semanas, apareció el novedoso modus operandi de la nueva justicia jujeña, también detectado por el equipo de las Naciones Unidas, de tejer un entramado de acusaciones consecutivas e inicio de causas judiciales que justifican la privación indefinida de la libertad de la encartada. Sobre esta nueva página del "caso Sala" es curioso ver cómo quienes no conocen Jujuy, nada saben de su historia reciente, o a sabiendas, usan parcialmente lo que saben, tanto de uno como de otro lado, y así entre frescos y caraduras, entre aprovechadores y desvergonzados han desatado nuevamente debates, discusiones y foros totalmente alejados de la realidad provincial. Hoy las causas que pesan sobre la historia de la Tupac y de su jefa tienen el peso de la asociación ilícita, la defraudación al estado, corrupción y hasta tentativa de homicidio, y ella permanece presa conforme a derecho. Correctamente lo explicó el fiscal de Estado Mariano Miranda, quien además adelantó que toda esa información se enviará a la ONU. Uno se pregunta por qué no se informó espontáneamente antes, sabiendo que se realizaban esas investigaciones –que además eran fogoneadas por el Horacio Verbistsky, titular del CELS- claros referentes del kirchnerismo residual. ¿Descuido o subestimación? ¿Acaso habrá que llamar a un referéndum, en Jujuy para que sean los jujeños con sus propias experiencias vividas y con real conocimiento de lo bueno y lo malo en la balanza los que opinen sobre los destinos de la señora Sala? El ministro de Justicia Germán Garavano y su secretario de Derechos Humanos Claudio Avruj debieron aclarar que ese informe de la ONU no es vinculante, especialmente cuando se produce tras escuchar una sola campana. Es verdad, pero tiene el peso específico de donde viene, y genera un terrible desgaste a las administraciones que apunta: a Argentina que forma parte de la ONU y a Jujuy en consecuencia. La señora Sala de Noro, seguirá detenida, porque por más que cualquier foro internacional se expida en contra la decisión de un juez no deberá ser alterada de ninguna manera. Cabe sin embargo una reflexión ya realizada otras veces desde estas líneas: la justicia no tiene más derechos que la libertad de una persona y si hay ya tantos elementos acopiados y según se asegura tanta prueba, ¿no es acaso tiempo de acelerar los pasos y elevar a juicio a las personas sospechadas? Porque hasta aquí la exdiputada y todos los involucrados en los gravísimos hechos ventilados, gozan de la legal presunción de inocencia y de su derecho a demostrarla cuanto antes. De lo contrario, seguirá ganando vigencia la teoría popular que asigna a los operadores del gobierno ante la Justicia el objetivo de dilatar todo lo posible esos avances para seguir exprimiendo esta situación que tan buen resultado le aseguró durante diez meses. Pero estos temas, desgastan, conspiran contra aquella definida obligación política de construir gobernabilidad, cada día.


No cambian

También desgasta romper algunas tradiciones. Cambia Jujuy no ha logrado todavía cambiar el estilo con que los oficialismos se manejan en Jujuy en los últimos 15 años. Caída la ley de lemas que generaba minibloques en el seno del Poder Legislativo, abusar del número se volvió moneda corriente. Que los parlamentos fueron una escribanía, en algún momento, fue hasta un elogio: a veces fueron simplemente el paso para justificar decisiones en las que no pudieron ni aportar una idea. Pero hubo algún resguardo: se respetaron algunas "tradiciones parlamentarias". De no haber sido así, algunos cargos en directorios de empresas del estado o de organismos de control, se habrían perdido para la oposición, o los acuerdos para las designaciones en la Justicia, donde siempre a la oposición se le respetó su espacio habrían caído. O el radical Víctor Galarza, no podría haber ejercido cómodamente durante tantos años la titularidad de la Defensoría del Pueblo de Jujuy. Esta vez, la porción peronista del gobierno, se asumió oposición por una sesión y logró imponer en el cargo al abogado Javier De Bedia, donde había renunciado, desplazado con características de "animosidad política" y un "procedimiento parcial" (diputado Javier Hinojo dixit) el anterior defensor Ricardo Pierazzoli. El oficialismo cerró filas, e hizo lo que siempre despreció: aplicó el físico. La oposición peronista y del FUYO resguardó las calidades de De Bedia, pero repudió la jugarreta política, en la que advirtió el botón de muestra de lo que puede venir. El oficialismo, en cambio no advirtió que el resultado de estas jugadas se acumula en la columna del debe de un universo político siempre complicado, que jamás deja de pasar facturas por este tiempo de errores o avivadas.


Otros temas

La semana será brava. Hoy Cristina Elisabet Fernández deberá comparecer ante el juez Ercolini para declarar sobre la supuesta jefatura de una asociación ilícita en perjuicio del Estado. Es casi seguro que no aceptará preguntas, y que usará nuevamente su presencia e Tribunales para realizar un acto político con las conocidas características K.

El miércoles, se tratará en el Congreso el presupuesto nacional. Tal vez, algo de la gigantesca torta de ATN (Aportes del Tesoro Nacional) que hoy discrecionalmente distribuye la jefatura de gabinete se coparticipe a las Provincias, pero por otro lado, el ministro Carlos Sadir y todos sus pares provinciales debieron aceptar la reducción de un 10% de los déficits previstos en los PBI para el año próximo y también se debió aceptar una "moderación del gasto público". Todas estas noticias se verán reflejadas en el presupuesto jujeño de inminente llegada a la legislatura.

Del bono de fin de año, ni hablar, al menos por ahora, que todavía está abierta la herida del no pago de días de huelga dispuesto por ley, en un acto democrático extrañamente sobreabundante e innecesario, que queda en la historia legislativa como un antecedente bastante ingrato para las relaciones laborales.

Se anunció también que por la incitación a la toma de tierras en la zona de bajo La Viña y Campos Verdes, el titular del SEOM Carlos Santillán ira a juicio oral. El gremialista acusó públicamente a la gestión anterior de haber puesto "de moda" la toma de tierras y agregó que tanto funcionarios del Ministerio de Tierra y viviendas como las organizaciones sociales ligadas a la Tupac Amaru mandaban a tomar tierras". "Llevarnos a juicio a nosotros", dijo "es la judicialización contra el SEOM y el Movimiento Tupac Katari, por habernos mantenido siempre con independencia de todos los gobiernos".


Peligro: municipios

Los escándalos institucionales en diferentes municipios y comisiones municipales se profundizan. Más allá de todos los conocidos, todos investidos de "lucha contra la corrupción", hay lugares como Yala donde el enfrentamiento entre el jefe comunal Santiago Tizón y el vocal Facundo Vargas Durán casi deriva en una agresión en banda a este último, en plena sesión de la Comisión; en Fraile Pintado, con el intendente suspendido, se trabaja en clima de gran tensión; en Monterrico, una pueblada trato de frenar el aumento del 50% de sueldos de funcionarios y concejales; en Valle Grande, donde la situación está a punto de llevar la sangre al río. Diego Rotela, secretario de Asuntos Municipales admitió que la relación de enfrentamiento entre el comisionado René Tolaba y los vocales puede derivar en hechos de violencia que afecten al pueblo y a la institución. La justicia denegó el desafuero de Tolaba por lo que los ánimos siguen levantando temperatura. Sin embargo, hay ministros que siguen balconeando las crisis, bajo el argumento de las autonomías de las intendencias.

Con todo lo positivo, un año después de la victoria del 2015, la provincia va, entre anuncios, siempre algún nuevo convenio que se firma, y renovación de esperanzas. Sin embargo, los que miran para otro lado, los que defienden lo indefendible, y los que ignoran la realidad, han comenzado a marcar signos del desgaste, por la soberbia de no aprovechar de las experiencias pasadas, de 33 años, hasta aquí.

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