El histórico dirigente, que levantó un régimen comunista a menos de 200 km de las costas de Estados Unidos, en plena Guerra Fría, pronunció su último discurso en la Plaza de la Revolución el 1 de mayo de 2006, dos meses antes de caer gravemente enfermo a raíz de una hemorragia intestinal.
Ese día Fidel, como lo llamaron siempre los cubanos, habló de economía, destacó los logros de la Revolución que inició en 1959, y se refirió a Estados Unidos como un "perverso imperio".
De 72.000 m2, la plaza que desde primeras horas colman los cubanos está dominada por el monumento en mármol a José Martí, héroe independentista.
Al frente se levanta el edificio con la icónica imagen en relieve del "Che" Guevara.
En marzo de este año Barack Obama estuvo en ese mismo sitio en el marco de la primera visita que realizó un presidente de Estados Unidos en 88 años.
Obama y Raúl Castro restablecieron los vínculos diplomáticos entre Estados Unidos y Cuba después de más de siglo de ruptura.
Pero el paulatino proceso de normalización de relaciones podría quedar comprometido con la llegada a la Casa Blanca de Donald Trump, que poco después de conocerse el deceso de Fidel Castro, lo calificó de "dictador brutal".
Trump amenazó este lunes con poner fin al acercamiento, a no ser que La Habana haga concesiones en temas de derechos humanos y la apertura de su economía.
"Si Cuba no está dispuesta a alcanzar un mejor acuerdo para el pueblo cubano, con los cubano-
estadounidenses y Estados Unidos como un todo, pondré fin al acuerdo", escribió Trump en su cuenta de Twitter.

Últimas Noticias

Últimas Noticias de

Sección Editorial

Comentá esta noticia

Importante ahora

cargando...