A un año de su asunción al frente de la Casa Rosada, el presidente Mauricio Macri soportó con altibajos el peso de la "herencia" y logró construir gobernabilidad a través de un diálogo fluido con la oposición, mandatarios provinciales y la CGT, aunque la reactivación económica es su cuenta pendiente de cara al 2017 electoral.
"La cosa se nos anticipaba complicada el 9 de diciembre, pero a partir del 11 nos dimos cuenta de que era bastante peor", señaló un funcionario nacional.
Sin embargo, en Balcarce 50 resaltan y valoran que, a pesar de las complicaciones de la situación económica y social, el sistema político "estuvo a la altura de las circunstancias, más allá de algún que otro caso particular".
En ese sentido, en el Gobierno ponen como ejemplo la cantidad de leyes sancionadas gracias al "vínculo correcto" con los bloques opositores y los gobernadores -a pesar de los traspiés con la reforma electoral y la modificación del Impuesto a las Ganancias-, así como también con la CGT y la Justicia.
"Fue un año para sincerar muchas cosas, principalmente el Indec y todo lo que conlleva a la hora de ver los números verdaderos, que sacudieron a mucha gente por lo contundente que fueron", resaltó un funcionario nacional a la vez que reconoció que la "transición fue dura y complicada para mucha gente".
Dólar, tarifas, pobreza, desocupación, empleo estatal, planes sociales, cooperativas y adjudicación de obras son, entre otros puntos, los que pone sobre la mesa el Gobierno a la hora de hablar sobre el "sinceramiento de la herencia".
A lo largo del año debut en la gestión nacional, el jefe de Estado y sus ministros apuntaron a tender puentes con la oposición, los gobernadores, la CGT y otros actores como los movimientos sociales para maniobrar una economía que, a pesar de la llegada del tan mentado "segundo semestre", no logró encarar el camino del repunte.
"Recuperamos la cultura del diálogo. Que haya diferencia de posturas e ideas no es sinónimo de enemistad. Tenemos que tirar todos para el mismo lado y eso quedo demostrado", subrayó un funcionario.
Al respecto, las fuentes consultadas puntualizan los acuerdos y consensos en una gran cantidad de proyectos de ley en un Congreso con minoría; la relación fluida con los gobernadores a través del ministro del Interior, Rogelio Frigerio; así como también el vínculo encauzado con las organizaciones sociales por la jefa de la cartera de Desarrollo Social, Carolina Stanley.
"Así, hablando, debatiendo, con propios y ajenos, se tejió la gobernabilidad", resumió un integrante del Gabinete a un año de la asunción de Macri al frente de la Casa Rosada.
En el aspecto económico, la reducción de la inflación no logró destacarse en un panorama recesivo: "Estamos en esa transición entre la recesión y el crecimiento. Algunos sectores empezaron a revertir la caída y otros todavía no pararon de caer", afirmaron fuentes oficiales.
2§ semestre y crecimiento
Las erradas previsiones oficiales de un segundo semestre mejor complicaron el panorama político hacia fin de año cuando la oposición asestó dos golpes: un acuerdo político para reformar el impuesto a las Ganancias y un freno a la reforma electoral.
Sin embargo, en el Gobierno coinciden en que "en 2017 la Argentina va a volver a crecer tras cinco años" y consideran que eso se trasladará a indicadores como creación de empleo, exportaciones y recaudación.
Otro de los aspectos destacados del primer año gestión de Cambiemos fue en el orden internacional, tanto en lo que respecta a la resolución del conflicto con los fondos "buitre" como en el vínculo bilateral con varios países.
Finalmente, en lo que hace a la comunicación, el líder del PRO se mostró en las antípodas de su antecesora, Cristina Kirchner: evitó las cadenas nacionales y brindó entrevistas y conferencias de prensa.

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