La dirección del Senado brasileño anunció ayer que no cumplirá la medida cautelar de un juez de la Corte que apartó del cargo de presidente de la cámara alta a Renan Calheiros, a raíz de un procesamiento por corrupción, en una inédita situación de desobediencia del Congreso al Supremo Tribunal Federal.
Lo anunció el propio Calheiros, quien afirmó que la mesa directora del Senado pide "el respeto de la división de poderes".
"La democracia, incluso en Brasil, no merece ese fin", dijo Calheiros en un breve contacto con periodistas, visiblemente irritado, al desafiar una decisión del Supremo Tribunal Federal.
La decisión del legislador de rebelarse a la orden judicial privó al senador Jorge Viana, del opositor Partido de los Trabajadores (PT), de asumir ayer el cargo.
Calheiros, del Partido del Movimiento de la Democracia Brasileña (Pmdb) del presidente Michel Temer, fue apartado del cargo de presidente del Senado la noche del lunes por una medida cautelar del juez Marco Aurelio Mello, que aceptó una demanda en ese sentido del partido Red Sustentable.
El argumento es que Calheiros está procesado en una causa de supuesta corrupción y por ende no podría formar parte de la línea de sucesión presidencial, un asunto que hoy votará el plenario del Supremo Tribunal Federal.
Viana consideró en la mañana de ayer, cuando se preparaba para asumir la presidencial del Senado, que Brasil vive una "gravísima crisis institucional".
Si asumiera el cargo, Viana, exgobernador del estado amazónico de Acre, se convertiría para el Gobierno en una amenaza a sus planes de aprobar la enmienda constitucional que congela por 20 años el gasto público en la sesión definitiva del Senado prevista para el 13 de diciembre.
La decisión del juez Mello se dio en medio de una disputa entre el Congreso y el Poder Judicial debido a un proyecto anti-corrupción que incluye sanciones para abusos de poder de fiscales y magistrados que filtren informaciones de expedientes a la prensa en forma irregular o actúen por pasiones político-partidarias.
Calheiros, del Partido del Movimiento de la Democracia Brasileña (Pmdb) de Temer, es el garante de la mayoría parlamentaria para apoyar la agenda del Gobierno, que incluye también la reforma jubilatoria, un reclamo de los actores económicos al ministro de Economía, Henrique Meirelles.
¿Guerra de poderes?
El presidente del Senado es señalado como uno de los principales promotores de una "guerra" entre los poderes de la República.
Por su parte, la presidente del STF, Carmen Lucia, negó sin embargo que exista ese enfrentamiento.
La suspensión de Calheiros es el capítulo más reciente de la turbulenta política brasileña, que este año de crisis derivó en la destitución de la presidente de izquierda Rousseff.

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