Los líderes de los siete países más industrializados del mundo inauguraron ayer la cumbre del G7 en la localidad de Ise, en Japón, donde pusieron el foco en cómo relanzar el lento crecimiento económico mundial y apostaron por aplicar estímulos fiscales y reformas en función de la situación de cada nación.
Más allá de Barack Obama como figura centelleante en su histórica gira por Asia y su inminente visita de hoy a Hiroshima, los demás mandatarios también quisieron su protagonismo en una jornada que quedó marcada por el debate de la economía a gran escala.
Los líderes de Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Italia, Japón y Reino Unido coincidieron ayer en su diagnóstico de la coyuntura económica, que definen como "de incertidumbre creciente" debido a factores como la ralentización de China y de otros países emergentes o la caída de los precios del petróleo.
Fue el anfitrión, el primer ministro nipón, Shinzo Abe, quien tiró la primera piedra al comparar el panorama económico actual con el escenario de crisis global que dejó la quiebra del banco de inversión Lehman Brothers, en 2008, un dato desalentador con el que procuró conseguir un paquete coordinado entre las potencias que logre el estímulo fiscal.
@Normal:En declaraciones a la cadena pública japonesa NHK, Abe explicó que durante el encuentro con los líderes de las otras seis economías más desarrolladas y de la Unión Europea (UE) quiso dejar clara la postura nipona sobre los riesgos que encara la economía mundial.
@Normal:Y habló de los últimos datos del Fondo Monetario Internacional (FMI) sobre precios de productos primarios que cayeron un 55 por ciento interanual con respecto a 2014, cuando la ralentización de China y los emergentes comenzó a aflorar.
@Normal:El dato es similar al hundimiento de la demanda que se registró en 2008 cuando el banco de inversión estadounidense se declaró en bancarrota y desató una crisis financiera global.
@Normal:Pero Abe, que no está pasando por su mejor momento por los resultados poco favorables de su programa de inyección de liquidez bautizado como "Abenomics", no encontró eco sobre un programa coyuntural de inyección de fondos global.
@Normal:La negativa más profusa vino de Alemania, que se opone a los paquetes de estímulo y también del Reino Unido, cuyo líder, David Cameron espera en estos días un fuerte respaldo público a la permanencia británica en la UE.
@Normal: Ambos países se mostraron partidarios de la disciplina presupuestaria y de las reformas estructurales con vistas a incrementar la competitividad. Aunque sí Japón consiguió más comprensión por parte de Estados Unidos y Canadá que ayudarían a potenciar la demanda.
@Normal: Angela Merkel, señaló, sin embargo, que el grupo acordó aprobar "una iniciativa económica común" con medidas de política monetaria y subrayó que las posibilidades son limitadas: "Creo que aquí no se puede hacer mucho más respetando la independencia de los bancos centrales".
@Normal: Ayer, los siete apostaron a aplicar estímulos fiscales y reformas estructurales en función de la situación de cada país, como receta común para dejar atrás la actual incertidumbre económica global y volver al camino del crecimiento, en un mensaje unificado sobre política económica.
@Normal: Si bien la economía se llevó la atención de casi toda la jornada, el presidente del Consejo de la UE, Donald Tusk, reclamó ayer a sus pares de las grandes naciones industrializadas más dinero para ayudar a los refugiados, entre otros tatos temas.
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