Cuando ya nada parecía que podría volver a sorprender a los argentinos, aparecieron Jesús, María y José, en la puerta de un convento. Por no se trataba de un milagro protagonizado por los amados personajes de la cristiandad, sino de un paso de tragicomedia a cargo de un vendedor de pollos trasnochado, su asustada esposa, y el exsecretario de estado de Obras Públicas de la Nación. Jesús, alarmado por ruidos extraños, y alertado por María, sorprendió a José Francisco López revoleando casi nueve millones de dólares y otras menudencias, hacia el jardín de extraño convento que curiosamente no es jurisdicción de la Iglesia, a pesar de que en él se celebran misas, y de que allí vivió y murió el obispo Rubén Di Monte, de explícita cercanía con el gobierno K, y donde viven aún tres monjas de clausura, apartadas del mundanal escándalo de las satrapías que hierven en el barro de la corrupción. Todo lo demás, ya los argentinos y los jujeños lo vimos por tv, lo leímos en los diarios y lo escuchamos en las radios y lo repasamos por los medios digitales. Y lo reflotamos en cada charla de amigos o de familia. Ojalá que el bochornoso episodio sirva para algo. Al menos ya sirvió para ponernos en alerta de que todavía podemos vivir otras cosas que nos sorprenderán aún más.

El fin de semana súper largo, permitió al periodista, realizar una pausa entre todos los otros temas de actualidad para repasar parte –una pequeña parte- de tantas cosas dichas por algunos de los mas emblemáticos personajes del mundo K, a propósito de lo sucedido, a partir de las cuales, surge espontánea alguna reflexión:

-Hebe de Bonafini: (líder de Madres de Plaza de Mayo). "López es un infiltrado, un chorro, un traidor". Curioso, que en 26 años de trabajar en la más cerrada intimidad del mundo K, nadie haya detectado en "Lopecito" al infiltrado, ni siquiera la propia señora de Bonafini, con quien compartieron sueños durante mucho tiempo. La cualidad de de chorro y traidor, es una obviedad que casi siempre aparece al final de la infiltración.

-Jorge Recalde (presidente del bloque de diputados nacionales kirchneristas): "Esto es un garrón", definió sin anestesia y con sinceridad admirable, que empañó rápidamente cuando a renglón seguido quiso proteger al jefe de "Lopecito" agregando que el exministro de Planificación Federal de la Nación Julio De Vido "es una víctima" de esta situación.

-Pablo Echarri (actor argentino): "Me siento triste, avergonzado y desilusionados" sentenció definiendo su abatimiento tras haberle puesto el cuerpo al modelo K y súbitamente recuperó la cordura asegurando que "es tiempo de iniciar un debate sobre el financiamiento de la política".

-Nancy Duplaa (acrtriz argentina): "Algo se le escapó de las manos a Cristina" intentó con un toque de femenina indulgencia.

-Coco Silly (actor argentino): "Compañeros, es tiempo que aclaremos, que Cristina deje de bailar en los balcones y salga a explicar", y como para mitigar la bronca, agregó con un brochazo de ironía: "Al bailarín oficial ya lo tenemos... y no es nuestro".

-Hernán Brienza (comunicador): el mismo que justificó la corrupción como método de darle a la política igualdad de oportunidades, sólo atinó a exclamar: "López me da asco", usurpando la frase que en política había patentado Fito Páez, célebre músico que aún no volvió a opinar.

-Diego Brancatelli (periodista ultra K): "Creo que CEFK debería salir a explicar, esto es el límite, el hartazgo total, es indefendible".

-Carlos Barragán (comunicador del programa 6,7,8): "López, sos un tipo de m..."

-Ricardo Forster (filósofo, ex secretario de estado de Coordinación Estratégica para el Pensamiento Nacional): "Quiero imaginarme que esto no le llega a CEFK, creo que ella debe salir a hablar públicamente" dijo desde una visible angustia.

-Julio De Vido: (exministro de Planificación Federal hoy diputado nacional): Sin mencionar a su viceministro, "Lopecito", dijo telefónicamente a una radio porteña que todo se trata "de una operación mediática en mi contra", ultrautilizada muletilla de quien roza el ridículo y la desesperación. Y protegido por sus colegas legisladores que impidieron quitarle los fueros para permitir que la Justicia allane sus propiedades, tuiteó denostando al presidente de la Cámara Argentina de la Construcción, Juan Chediak, que había afirmado que esa entidad habían denunciado ante De Vido y la expresidente, la corrupción en la obra pública.

-Jorge Taiana (exministro de Educación, actual legislador del Parlasur, igual que José López): calificó de "obscenos y escandalosos" los hechos que protagonizó su colega de bancada y anunció que pedirá su separación del parlamento del Mercosur.

Y habló CEFK

Es decir, Cristina Elisabet Fernández de Kirchner, no habló. Inmunizada de origen en contra de las conferencias de prensa o de reportajes –excepción hecha con ciertos periodistas militantes- través de su cuenta en las redes sociales, dio a conocer una extensa carta, en la que sobresalen dos conceptos: "el dinero se lo dio alguien, y no fui yo", afirmó, confirmando una perogrullada: todo hace suponer que José López, recaudaba para la corona, y no al revés. Y agregó: "Que nadie se haga el distraído, ni empresarios, ni jueces ni periodistas, ni dirigentes. Cuando alguien recibe dinero en la función pública, otro se lo dio desde la parte privada". Con el léxico del manual de estilo que sostuvo durante sus presidencias, intentó echarle la culpa al sector privado de los millones que "Lopecito", repentinamente enloquecido en su lugar de detención no puede, no quiere, no puede o no se anima a explicar. Como siempre, si su entorno más íntimo, sus exministros, los exintegrantes de su gabinete, los exgobernadores K, y sus universos de funcionarios, agrupaciones sociales y cooperativas, y sobre todo la fervorosa militancia esperaban alguna definición clara, concreta y terminante, que es dé letra para seguir, o alguna pista para armar un nuevo relato, habrán quedado absolutamente más desilusionados que antes de leer la carta. El resto del país, naturalmente, ya sabía que no podía esperar más que lo que CEFK le dio siempre: una sobredosis de soberbia, ningún acto de contricción, y mucho del brutal empecinamiento por evitar el más liviano atisbo de autocrítica. Y de humildad, ni hablar. Se puede comprender: después de haber conducido el país con rigidez casi tirana, sin dejar ni el más pequeño resquicio fuera de su control, aceptar que "algo se le fue de las manos" derrumbaría el mito de su onmipotencia como un castillo de naipes. Lo otro sería reconocer la corrupción estructural en su gestión, lo que es obviamente, imposible, a pesar de los sueños de Elisa Carrió, Jorge Lanata, Héctor Magnetto, Margarita Stolbizer, Clarín, y todo el "batallón de archienemigos gorilas y destituyentes" que rondaron su gestión desde el mismísimo comienzo. El tema que queda, es el dolor.

Volver del dolor

Detrás del episodio "Lopecito", sobrevino una gigantesca bocanada extra de oxígeno para el gobierno del PRO, bastante machucado por estos días. Hasta los más fanáticos y los escépticos deben rendirse ante la evidencia y comenzar la lenta, incómoda y complicada tarea de la reconstrucción del espacio al que se habían arrimado por desinteresado convencimiento, con honesta firmeza. Y deberán hacerlo en medio del más lacerante dolor. Deberán pasar la zaranda gruesa, después tamizar fino, y comenzar por reconocer quienes se sumaron a aquel proyecto que Néstor les dibujó en el lejanísimo 2003 emergiendo de una supercrisis. Fueron muchos: algunos lo usaron como negocio personal, otros simplemente como enclave del latrocinio, estuvieron los otros que se arrimaron al calor oficial de turno por la prebenda de un carguito, o para subir un escalón en la tabla de merecimientos de la obsecuencia falaz. Muchos de éstos hoy están esperando la citación de la Justicia, otros hacen mutis por el foro buscando el abrigo del olvido. Y otros, rápidamente sin pudor y sin nostalgia, cambiaron la camiseta y se mimetizaron entre los pliegues de los nuevos gobiernos. Pero todos esos, en definitiva, no importan, simplemente llegarán hasta donde se les acabe la nafta. Los que importan son los otros: los buenos. Los miles y miles que honradamente estuvieron siempre dispuestos a poner el cuero por un proyecto que genuinamente les llegó al alma con una concepción nacional y popular, y con un estilo progre y desacartonado. Ésos importan, los que lloraron de pena cuando despidieron a Néstor y redoblaron la esperanza para sobrellevar a fuerza de estómago duro y convicciones profundas los ochos años en los que la señora fue llevando al país y al modelo hasta el borde del abismo. Ésos miles, o millones, importan y mucho. Porque son la fuerza reserva moral, intelectual, laboral y soñadora que no vivió de los vueltos, los retornos, los diezmos, ni de los favores espurios. Esos millones de militantes K, hoy están a la deriva, sin un referente ni en la Nación ni en la Provincia que quiera o se anime a levantar la lanza y convocarlos de nuevo. Por ahora, no hay quien aparezca con vigor para interpretar su dolor y regenerar sus expectativas. El Partido Justicialista no parece listo para ello. El peronismo renovador no demuestra ni las suficientes horas de vuelo ni las certezas ideológicas para seducir a esas multitudes. El PRO y sus socios tampoco se presentarán nunca atractivos para capturar esas vocaciones tan diferentes y poderosas.

¿Volver al Movimiento?

Ojalá que después de la estampida de los que correrán para salvarse de quedar pegados, después de cedazo de la justicia, y cuando baje la efervescencia infantil de los que gritan que tanta corrupción acumulada y gestada con dineros destinados a los más pobres es lo mismo que los Panamá Papers, pretendiendo torpemente que si empardan los actos delictivos, éstos se diluirán mutuamente hasta pasar desapercibidos,: ojalá que cuando todo eso pase, las poderosas fuerzas que últimamente atravesaron al peronismo, sea como menemismo, duhaldismo, como kirchnerismo, cristinismo, o tantos otros ismos tanto a nivel nacional como en Jujuy, puedan encontrar quizás en el Movimiento Nacional Justicialista, la contención necesaria para restablecer un núcleo del que surjan dirigentes y conductores, y una masa crítica con posibilidades ciertas de equilibrar la balanza política, y hasta de aspirar razonablemente a ser gobierno otra vez. Mientras tanto, Mauricio Macri y sus aliados, en Argentina, y Gerardo Morales y sus socios en Jujuy, no tienen frente a ni sombras ni bultos que se menean con energías suficientes para salirles al cruce. Y paradójicamente, son los que más necesitan de una oposición sólida, coherente y honesta.

Jujuy va por "Lopecito"

Jujuy en tanto, no podía estar ausente al escándalo "Lopecito". Nuevamente debe esta columna repetir la frase de otros lunes: "Mabel Balconte tenía razón". Desde los dichos de la diputada provincial exfuyo, cuando relató los viajes de la dirigente Milagro Amalia Angela Sala de Noro y un grupo de tupaqueros a Buenos Aires a entregar bolsones con plata de las cooperativas, aparentemente a Máximo Kirchner, todo estaba flotando. La diputada también dijo en esa ocasión que la señora Sala se iba a entrevistar con Julio De Vido y con "Lopecito". Esta aceitada relación, recordó a muchos jujeños la última toma de rutas y caminos protagonizada por la Tupac en los primeros meses del año 2015, por la falta de envíos de dinero desde Buenos Aires, el urgente viaje a la Capital Federal de sus dirigentes, y la respuesta rápida obtenida, tras diligencias ante José López y la entonces ministra Alicia Kirchner. De pronto todo cierra, igual que aquellas versiones que indican que López, era un asiduo aunque discretísimo visitante en Jujuy. Ahora, el Fiscal Anticorrupción Joaquín Millón Quintana, ató cabos y elabora un escrito que presentará buscando la imputación de López y De Vido con la causa de los "Pibes Villeros". El fiscal de investigación Diego Cussel hará lo propio reforzando las acusaciones en marcha por asociación ilícita, extorsión y malversación de fondos públicos. Pero mientras estos trámites se apuran, se demoran extrañamente demasiado los informes solicitados sobre las supuestas visitas a la quinta presidencial de los tupaqueros, sus viajes en avión a Buenos Aires y el informe final sobre los alojamientos en un apart hotel porteño. Se supone con sólo revisar un libro, mirar archivos fílmicos de cámaras de seguridad y chequear una computadora, esos datos ya deberían estar hace rato en Jujuy. Hay dilaciones que dejan lugar a cualquier tipo de interpretación y suspicacias y los temas son tan graves, y se actúa con personas presas, que no se entienden las demoras tan dilatadas. Sobre estas situaciones la novedad fue el cese de la detención de la contadora Marta Gutierrez, exfuncionario del IVUJ, ordenado por la Cámara de Apelaciones, contra la disposición del juez de control Isidoro Cruz, que había negado la posibilidad. Entre otros considerandos, el cuerpo consideró el delicado estado de salud de la profesional, alojada en establecimientos sin las condiciones adecuadas para mantenerla detenida.

Algo más quedó claro. Los diputados del Parlasur, no tienen fueros. "Lopecito" no los tiene, ergo, la señora Milagro Amalia Ángela Sala de Noro, tampoco. A José López, sus pares en el parlamento le pedirán la expulsión. Dirigentes radicales jujeños comentaban ayer que la diputada por Jujuy en ese cuerpo debería pedir lo mismo con Sala, pidiendo clarificar antes cuál es su status en el parlamento. Tal no haga falta, ya que como ni siquiera juró como legisladora, tal vez, esa banca deba estar ocupada por su reemplazante natural sin necesidad de más trámites odiosos.

En este día fasto de la Argentinidad, sólo cabe un interrogante de hierro: Manuel José Joaquín del Corazón de Jesús Belgrano, el insigne patriota, el general de Jujuy y creador de la Bandera Nacional y de la Bandera de la Libertad Civil, ¿habrá imaginado estos trances para su patria? Dios quiera que en su eternidad ilustre no se anoticie de percances tan degradantes.

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