La producción de café no es común en el país, pero en el norte de Salta se encuentra una plantación que fue recuperada por la familia Ortíz, para preservar el trabajo de sus abuelos y una producción que apunta a desarrollarse más.
Graciela Ortíz es jujeña, se crió en las Yungas salteñas en Colonia Santa Rosa departamento de Orán. Este año tendrá la primera producción más importante, ya que logró recuperar el emprendimiento del cafetal, 100 % natural y darle más valor en el mercado, lo que ya tuvo buena aceptación.
La producción del cafetal se encuentra en Aguas Blancas, la finca lleva el nombre "Candado Chico" y los cafetales se llaman "Don Antonio". Está e un paisaje de gran diversidad ambiental donde sorprende el verde del bosque que cuenta, en un extremo de la selva amazónica, con una fauna excepcional.
"Candado Chico" era la propiedad de sus abuelos. Graciela relata que entre los años '60 y '70 surgió un plan cafetero en la vecina provincia que se llamó "Salta café", lanzado por el Gobierno y a ese incentivo productivo se sumaron varias propiedades que estaban dentro del departamento de Orán en ese momento, ya que actualmente corresponden a Aguas Blancas.
Entre esas fincas estaba la de los hermanos Ortíz, entre otras cuatro o cinco propiedades.
Las únicas que podían producir café en ese momento eran las que estaban en las Yungas por sus características climáticas. Luego esas producciones se deprimieron cuando a la economía del país llegó el uno a uno, en los "90, y no pudieron competir. Además el contexto social y político era otro, cuenta sobre la historia familiar.
En ese tiempo los cafetales quedaron abandonados. "Era chica, mi papá me contaba que se podía hacer un cultivo alternativo, competir con las grandes marcas. Veíamos la historia que tuvimos en ese lugar. Surgió la posibilidad de hacer un cultivo alternativo, no competir sino apuntar a productos artesanales, emprendimientos pequeños. Entonces dijimos "vamos a reflotar la plantación', recuperarla de cero", recordó.
Los cafetales por esos años estaban sumergidos en la selva, la familia Ortíz debía recuperar las plantas que estaban grandes y degeneradas. Pasaron 10 años de esa reactivación porque las tierras pasaron por una gran helada, luego por un incendio que afecto la zona de Baritú y de Calilegua y se perdió el 70 % de la plantación hasta llegar al panorama alentador de este año.
Ahora recién tendrán una producción más interesante, el año pasado patentaron la marca "Café Baritú", único café argentino que proviene de las yungas salteñas.
Variedad de café arábica
La variedad es un Catuai, un tipo de café arábica, es una mezcla de "mondo novo con caturra" y se da muy bien en la zona subtropical, ya que es muy resistente y crece bajo los árboles nativos.
Otra característica del terreno es que la finca limita con el Parque Nacional Baritú como zona de amortiguamiento, si bien no tiene injerencia el Estado, pero sí hay muchas limitaciones como no desmontar, entre otras para preservar la zona.
Este será el primer año que contarán con una producción importante, ya que años atrás hacían acopios pequeños. Son 30 hectáreas que están plantadas.
A los cafetos les demanda tres años para empezar en la producción. Con el acopio los Ortíz hicieron un posicionamiento en el mercado.

¿Qué te pareció esta noticia?

Temas

Sección Editorial

Comentá esta noticia

Debe iniciar sesión para comentar

Importante ahora

cargando...