Por primera vez no voy a respetar su pedido de silencio, por primera vez no voy a respetar su perfil bajo y su anonimato, ese que siempre pidió Marcelo "Pichón" Córdoba. Es que aunque el año pasado hablando del disco de Joaquín López me salí de sus reglas para nombrarlo porque había tenido mucho que ver con esa obra, lo cierto es que nuestras charlas siempre fueron riquísimas pero "off de record", siempre en un detrás de escena, o de platea, a la hora que cierran las peñas, o en algún ámbito donde lo encontraba "sin querer". Lo cierto es que estuvo y estará en los procesos de creación de muchísimos artistas.

Era licenciado en Turismo y se dedicó a estudiar la historia de su tierra, las riquezas culturales, y los ritmos que la caracterizan.

La humildad de no aparecer era realmente genuina en este compositor, poeta profundo, gestor cultural, estudioso y defensor de las raíces, de nuestra historia, de la identidad en cada punto de esta provincia, el amigo entrañable de varias generaciones de músicos y artistas, el bonachón de generosidad interminable y un corazón enorme que lo llevó a abandonar todos sus proyectos personales para dedicarse a sus padres ancianos en la última etapa de sus vidas hasta que fallecieron. Primero despidió a su padre, y a principio de este año a su madre.

Amó profundamente la Yungas, donde vivió hasta su adolescencia, y se encargó de transmitir su conocimiento a través del arte. Y es que hoy la ciudad de Libertador y Jujuy toda llora este final inmerecido. Los datos policiales que se esparcieron durante el sábado y que se publicaron en los medios, no pueden transmitir la magnitud de esta pérdida. Quien hizo semejante atrocidad seguramente no tenía noción de lo grande que fue y será la presencia escondida de Pichón en la música jujeña. Dejó huérfanos a un gran número de adolescentes eximios a quienes recibió en su casa para formar un grupo de músicos más allá de sus talentos. Para enseñarles los valores de la vida y de nuestra cultura, para indicarles el camino de un canto con sentido y sin vicios. Dejó huérfanos a un puñado enorme de músicos que eligieron sus temas para grabar, que eligieron su compañía para crear.

Se entregó con la generosidad que sólo personas con mucha luz, tal como lo define Maryta de Humahuaca, pueden hacer.

Marcelo Córdoba fue un bohemio y exiliado de los ruidos y las luces. Parece incongruente pero elegía estar solo y detrás de escena, pero a la vez tenía ese millón de amigos que todos creemos que es imposible tener.

En los "after", en las peñas cuando cerraban, en las casas, en su casa, siempre tuvo que ver, siempre acompañó y aportó, a los artistas más populares, a los menos populares y a los que recién comenzaban. La consigna era "juntarse" y compartir, intercambiar, y los unían los valores.

Maestro y compañero, casi como un presagio, el miércoles en Jujuicito, había logrado eso que le llenaba el pecho de satisfacción, reunir a un montón de músicos de diferentes generaciones para simplemente tocar y seguir presentando a Los Docitos, su última idea llevada a cabo. Dice Joaquín López, uno de los tantos artistas presentes en esa jornada: "Casi sin querer le hicimos un homenaje, porque ese día todos hicimos sus temas, y él me codeaba y me decía '¿ves Joaquín? Esto es lo que realmente vale'". En sus últimos días se sintió muy pero muy feliz.

Su último legado fue Los Docitos, que formó con Franco Villarrubia, Jorge Guari, Elio Gutiérrez, Manuel Estrada y él mismo.

Y también casi como un presagio, ése al que siempre encontré atrás de las plateas (nunca en primera fila, para que no lo vieran) observando lo que lograban sus amigos en el escenario, o en la escalera de Culturarte asomando la cabeza para admirar la orquesta de tango que se había formado hace tres años con otros amigos, ése mismo estaba el viernes casi en primer plano acompañando a Los Amarantitos en el Centro Cultural "Héctor Tizón". Allí, en el escenario, como pocas veces se lo vio, con las luces puestas sobre él junto a los chicos, tocaba sus últimos acordes, de la mano de su último "amigo ahijado", el conocido "Obama" (Franco Ezequiel Villarrubia), discípulo de los Hermanos Chañi.

Contados con los dedos de la mano deben ser los músicos que no estuvieron con él, por eso el llanto desde las melodías jujeñas hoy es enormemente fuerte, nos invade, y lo sacará del anonimato en el que él creía que estaba.

"Pichón" tenía mucho más para enseñarnos y una mano ciega de violencia en pocos minutos nos dejó sin esa riqueza. Pero la gran comunidad de amigos artistas que tiene y supo cultivar van a lograr que siga su curso esa enseñanza de unión y profundidad.


Testimonios

Franco "Obama" Villarrubia (de Los Docitos)

Fuiste sos y serás una de las personas más importantes de mi vida. Gracias por todo y perdón por tan poco.

Ya nos vamos a encontrar amigo. Te amo con el alma.

Soy un agradecido porque vos me enseñaste a no bajar los brazos. Siempre me tuviste como vos decías "bajo tu ala".

Descansa en paz querido amigo. Por siempre Marcelo Eduardo "Pichón" Córdoba.

Mi amigo personal que me dio la vida. Te amo docito.


Joaquín López (cantante, amigo del alma)

Ayer estábamos cantando y te vi disfrutar tanto Pichoncito querido, taaaanto!!! Siempre propiciando encuentros, valorando e impulsando a tus amigos artistas y destacando la honestidad y la coherencia del pensamiento y la acción y por sobre todas las cosas, la importancia de los valores antes de empuñar una guitarra.

Hoy alguien, sin razón alguna, te arrebató la vidaà pero te vamos a recordar siempre con el mismo cariño, generosidad y respeto que vos tuviste con todos nosotros.


Joaquín López (cantante, amigo del alma)

Ayer estábamos cantando y te vi disfrutar tanto Pichoncito querido, taaaanto!!! Siempre propiciando encuentros, valorando e impulsando a tus amigos artistas y destacando la honestidad y la coherencia del pensamiento y la acción y por sobre todas las cosas, la importancia de los valores antes de empuñar una guitarra.

Hoy alguien, sin razón alguna, te arrebató la vidaà pero te vamos a recordar siempre con el mismo cariño, generosidad y respeto que vos tuviste con todos nosotros.

Los Amarantitos (grupo folclórico)

La familia Amarantitos quiere rendir homenaje con este video (compartido en su facebook oficial), filmado anoche en el Centro Cultural Héctor Tizón, a un músico amigo.

Al gran maestro que una vez más desinteresadamente, colaboró con el grupo.

Luego de haber disfrutado su arte, nos dimos con la triste noticia que hoy -por el sábado- trágicamente, nos dejó, emprendiendo su viaje eterno.

Q.E.P.D. querido Marcelo "Pichón" Córdoba".







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