Cuando en agosto del año pasado desde estas líneas advertíamos que entrábamos a un año electoral, muchos se sorprendieron. Pero hoy, vemos que era así, efectivamente. Ahora, estamos ya transitando por la pista que depositará a los partidos y frentes en elecciones internas, Paso y generales, y todos aquellos movimientos previos son los que nos depositaron en este escenario, en el cual Jujuy se encamina decididamente a vivir un bipartidismo tradicional, que puede dejar afuera a muchas expresiones ideológicas que no alcancen la potencia electoral suficiente. Claro, pasaran todavía muchas cosas que pueden alterar el tablero. Pero a valores de hoy, el Frente Cambia Jujuy en uso del gobierno, aspira con lógica matemática y política a repetir una elección brillante. No tanto por su accionar, todavía empantanado en la inexperiencia y en la soberbia de muchos de los nuevos funcionarios, en la enorme cantidad de nuevos funcionarios que todavía no alcanzaron el punto de maduración de gestión en un momento muy complicado de la vida provincial. También rema el gobierno con herencias recibidas, las que sin embargo, se van alejando cada día más del camino del oficialismo para dar paso a las dificultades normales del trabajo, y a las que el mismo gobierno todavía no pudo, no supo o no quiso resolver. La oposición, bien o mal, desarticulada o con parches, se nucleará en torno al peronismo jujeño. La tarea más dura la tendrá en estos primeros meses el interventor del distrito local del PJ, el exgobernador mendocino Celso Jaque, quien deberá ser el componedor, acercador y paciente tejedor de acuerdos que desemboquen en una interna partidaria transparente, muy convocante y participativa, que comience a devolverle al partido la sensación de triunfo y la vocación de poder que de pronto se le licuó en el 2015. Seguramente, ni no median demasiadas equivocaciones y si en este caso la soberbia no vuelve a hacer estragos entre la posible dirigencia que asuma las responsabilidades, habrá buenas noticias para las decenas de miles de afiliados al PJ que esperan ansiosos un punto de referencia para ubicarse en la vida política local. En el medio, estará el grupo de peronistas renovadores identificados con Sergio Massa a nivel nacional y con Gerardo Morales a nivel provincial, que, según se dice hoy, irán por su cuenta a las elecciones intermedias de este año. Tienen a su favor el olor a peronismo que mucha gente recibe de buen grado, el calorcito del oficialismo que siempre ayuda sumar, y el discurso con el que se autoproclaman los redentores de los valores del PJ. Es poco para ganar, pero suficiente como para asegurarles un lugar en el podio, donde aspiran al segundo escalón. Si eso ocurriera, se consolidaría el oficialismo de Cambia Jujuy, y se abriría el camino a la eternización del radicalismo en la conducción provincial. Si llegan terceros, seguirán siendo un satélite que gira alrededor del planeta UCR, y deberán esperar el próximo turno, y la definición de los vaivenes nacionales. En este panorama jujeño, con un bipartidismo muy extraño pero vigente será muy difícil que algún otro partido político tenga oportunidades. Se descuenta que la izquierda local jamás se unirá, con lo que a muchos de sus aguerridos y valiosos referentes (Carlos Aramayo, Alejandro Vilca, Guillermo Alemán, Iñaki Aldasoro, Andrea Alemán,por citar sólo algunos) se les hará demasiado cuesta arriba acceder a una banca. A diferencia de Salta, donde se produjo una brecha importante por donde se colaron los candidatos de la izquierda, en Jujuy, esa brecha se cierra día a día por la feroz pelea tradicional que sobrevive todavía. El resto del abanico político fue desapareciendo o fue absorbido por los frentes mayoritarias, al punto que muchos de ellos hoy no podrían recuperarse de la tragedia de su identidad tergiversada hasta la dilución.

Los senadores Walter Barrionuevo y Liliana Fellner, del exFrente para la Victoria terminan su mandato lo mismo que Silvia del Rosario Giacoppo, radical que está completando el tiempo que dejó a medias Gerardo Morales. Giacoppo, aseguran sus correligionarios, iría por la reelección. En el PJ otra es la historia. El peronismo histórico está en plena ebullición. Ya comentamos las reuniones que se suceden cada vez con mayor frecuencia. Figuras en vigencia como los intendentes peronistas Roly Ficoseco de Perico, o Pedro Torres de Caimancito, ex jefes comunales como Julio Moisés, Ramón Ale, Nilson Ortega, José Luis Martiarena, Facundo Vargas Durán, se convierten día a día en hombres de consulta de afiliados y dirigentes. Los exgobernadores Ricardo José Manuel De Aparici, y José Carlos Ficoseco han sido invitados en reiteradas ocasiones a reuniones donde volcaron sus experiencias de gestión y su visión de la actualidad. También los diputados provinciales y concejales peronistas comenzaron a tejer la trama preelectoral, aunque con extrema prudencia, reservan posibles nombres de candidatos a las senadurías que quedan vacantes. En el sector del massismo local, todas las voces indican que el actual diputado provincial y exvicegobernador Pedro Antonio Segura, habita el primer lugar de una hipotética grilla de partida, y naturalmente, si todo sigue como ahora, él también contaría con los mismos apoyos del resto de los candidatos del oficialismo provincial, dispuesto a bloquear de todas maneras al peronismo que desalojó de la Casa de Gobierno.

La Legislatura de Jujuy marcará el ritmo de las decisiones de la gente y el rumbo hacia el 2019. Allí el panorama es interesante. El Fuyo, prácticamente desmantelado, solamente se quedaría con un monobloque en la persona de Juan Manuel Esquivel, porque María Ester Mamaní termina su mandato, igual que el abogado Néstor Ruarte quien reemplazó en la banca a Milagro Amalia Ángela Sala Leytón de Noro. Se debe anotar también la finalización del mandato de Emilio Cayo Rocabado, quien ya se había alejado de ese bloque mucho tiempo atrás. Así, el partido de la Soberanía Popular, eje del Fuyo, entraría sin fuerzas, y sobre todo sin los fondos y la logística suficientes que otrora le aseguraba la Tupac, en un como de sombras casi terminal. Otro equipo de legisladores que se verá sensiblemente reducido es el del denominado "Bloque Peronista" que responde al vicegobernador Carlos Haquim, compuesto Ermindo Edgardo Marcelo Llanos, quien ingresó por el Frente para la Victoria que luego abandonó, por Germán Horacio Noro, ex Fuyo, por Ricardo Rubén González, y Carlos Alberto Lops, ambos ex FPV, todos en sus últimos meses de mandato.

El Bloque del Partido Justicialista o exfrente para la Victoria, perderá también siete importantes presencias parlamentarias. Dejan la legislatura en diciembre Mirna Abregú, sólida dirigente de la rama femenina, Alejandra Norma Patricia Armella, Germán Alfredo Fellner y Octavio Herrera, (hijo y cuñado del ex gobernador Eduardo Alfredo Fellner), Miguel Ángel Lembo. También termina su mandato el escribano Julio Frías, muy experimentado dirigente tanto en la administración del estado como en las lides parlamentarias. También extrañarán seguramente a Alejandra Noemí Cejas, una diputada que en más de una ocasión no temió enfrentar al nuevo oficialismo, y aún a su propio bloque para plantar posiciones en la Cámara. El resto del bloque quedará apoyado en algunos legisladores de gran experiencia, como Javier Hinojo, Alberto Matuk, Juan Miguel Cardozo y Rubén Armando Rivarola, actual vicepresidente segundo de la Cámara, entre otros. Este grupo tendrá mucho que ver al momento de ir planteando reelecciones o ingresos de nuevas caras y sectores del peronismo a las listas de la contienda que se viene. Y, claro, está de por medio en una hipotética interna del PJ para cargos partidarios, y ver si se la carga también una compulsa para los cargos electivos. Esa democratización del peronismo, tan demorada, tan necesaria, tiene como requisito sine qua non, que algunos líderes se pongan el partido al hombro, porque el PJ nunca fue tan llano como para prescindir de conductores con mando y comando de tropa.

La Unión Cívica Radical también tendrá bajas sensibles. Las más notables serán las de Carlos Amaya, el palpaleño que hoy es el vicepresidente primero de la Cámara, la de Alberto "Piki" Bernis, de quien muchos radicales piensan que está listo para un cargo nacional de más relevancia y muchos consideran que su conducción del bloque asegura coherencia, disciplina y diálogo en todas direcciones. El resto de las diez bajas, son las de Felipe Balcázar, Osvaldo Francisco Cuellar, José Humberto López, Gladys Rosa Méndez, María Eugenia Nieva, María de los Ángeles Reynaga, Néstor Armando Sanabia y Adolfo Fabián Tejerina. En todos los casos, más allá de las propuestas, intenciones y ofertas, que seguramente tamizará la conducción provincial de la UCR, será el GM quien defina alguna reelección –se vislumbra al menos tres- y el resto de las nuevas caras que se incorporarían al bloque legislativo. Dicen que el GM quiere mayor presencia femenina, de juventud y del interior. De todos modos, tampoco son tantos los cargos para repartir.

Todo puede cambiar

La última semana de enero la Legislatura tendrá una sesión extraordinaria convocada por el PE. Los proyectos mostrarán el perfil del parlamento que viene. El GM citará a los diputados para presentar proyectos de reformas al código electoral, el sistema de votación, y anticiparon que también una declaración de necesidad de la reforma de la Constitución Provincial. Todo es indispensable para que la vida política local se actualice y ojalá, se democratice un poco más. Se sabe que el gobierno quiere acompañar la decisión nacional de incorporar el voto electrónico y la boleta única. Y estamos justo en tiempo de hacerlo en este año, lo que además serviría como experiencia piloto para las generales del 2019. Habrá que ver si se incluye en estas reformas el piso electoral, lo que sí podría abrir esperanzas a los "partidos chicos" de llegar a tener vigencia en los parlamentos provincial y municipales y hasta quizás, en la futura convención constituyente. Será muy importante lo que se envíe como importantes pueden ser las modificaciones que se puedan introducir en los proyectos. Para eso, claro, será imprescindible una enorme dosis de generosidad y nobleza de todas las fuerzas política. Si esta vez se desecha armar leyes y reformas con nombre y apellido y se logra pensar en un Jujuy para al menos cincuenta años, será posible.

También se importante en este sentido, reconocer si volverán a estar vigentes las famosas "colectoras" de ida o de vuelta, como ya se probaron en Jujuy. Coincidentemente, en la Capital Federal, el padre del ministro de interior, Octavio Frigerio, hombre de raíz desarrollista que se sumó el peronismo con Carlos Menem y siguió acompañando a Eduardo Duhalde tras el fallido gobierno de la Alianza, lanzó con el beneplácito de sectores importantes del PRO, un proyecto de variante electoral para amar una colectora peronista de Cambiemos. La idea es captar a los desencantados del kirchnerismo y del peronismo tradicional. El proyecto es claro, dicen los analistas: sumar votos para el PRO, pero desde fuera del PRO. En síntesis, es "colgarse" de una boleta nacional, lo que en política se conoce como colectora "de vuelta" o "invertida". La experiencia la hizo el GM en Jujuy, colgado de las boletas presidenciales de Macri y Massa. Es decir, él trabajó para ayudar a los presidenciales, pero más hicieron los presidenciales por él. Ahora las cosas son diferentes, ya la gente sabe cómo gobiernan y que desde las alturas piensan en muchas cosas diferente de lo que pensaban desde el llano. Po eso hoy esa especie lanzada por Frigerio padre, se analiza de nuevo en las jabonerías jujeñas, porque como están las cosas, y como se dijo más arriba, habrá un extraño bipartidismo con tres contendientes, que las colectoras de ida o de vuelta podrían reducir a dos. Y todos los demás, afuera.

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