"Ya está perdido el año" bromeaba un conspicuo parroquiano de una célebre confitería/jabonería del centro, tratando de interpretar la velocidad con que Enero marcha disparado, especulando con el gran maratón de festivales veraniegos que desembocarán en el carnaval, y nos pondrá ya muy adentro de un 2017 que pinta bravo, y nada menos que con elecciones en la segunda mitad. Pero antes, siempre hay tiempo de ir mirando lo que cambió, lo que nunca cambiará, y no que podría cambiar, como para ir tomándole el pulso al año.

En el gobierno no cambió mucho. Al menos todavía. El sábado por la mañana, amigos muy allegados al ministro de Salud de Jujuy, Mario Fiad, se apresuraban a desmentir las especies que aseguraban que era inminente su salida de esa cartera. "Ni pensarlo" fue la respuesta que tranquilizó a muchos funcionarios, de esos que siempre viven colgados de los sacos de los número uno. Sin embargo, la parte de la versión que no fue desmentida, indicaba que sí habría modificaciones en el área, y se orientaban a afirmar que el médico Carlos Ibarra,actualmente titular del Instituto de Seguros, podría pasar a ser el número dos de salud, y dejaría su sillón en el ISJ, para el doctor Álvaro Cormenzana. Un enroque más a los que son tan afectos –y obligados- los radicales. Tampoco cambiaron funcionarios en otras áreas, donde sin embargo, se asegura que se tiene bajo la lupa las gestiones de ministerios muy importantes como Desarrollo Social, área siempre complicada que conduce Ada Galfré y donde los fondos nunca son suficientes para atender los programas tan caros al sentimiento del gobierno, como el plan "comer en casa" o la atención puntual y efectiva de los comedores escolares que patinó todo el año. Otro sector donde a pesar de los esfuerzos subsisten problemas estructurales y otros nuevos, es educación. En este caso, los hay exógenos y endógenos. A los primeros, las autoridades los han mirado en muchos casos por sobre el hombro. Con los segundos han perdido varias batallas a lo largo del 2016. Los gremios ADEP, CEDEMS, UDA Y SADOP, no terminaron de llevarse bien nunca con la ministra Isolda Calsina y la virtual viceministra Alejandra Mollón. El área de Turismo y Cultura, donde el gobernador puso grandes expectativas sobre las anchas espaldas de su amigo ministro Carlos Oeller, ofreció satisfacciones y desilusiones por partes iguales, y terminó un año encarpetando infinidad de proyectos y convenios ambiciosos. La temporada alta de invierno pasó casi normalmente inadvertida, y la de verano encontró a las autoridades comprometidas a full con el paso del rally Dakar –elección lógica por tratarse de una vidriera maravillosa que aunque fugazmente, pone a Jujuy en los picos más altos de las menciones en todo el mundo- A favor se debe registrar la apertura de vuelos turísticos al norte de Chile. En contra, que pareciera que se siguen poniendo más esfuerzos en sacar gente de Jujuy hacia otros destinos, antes que generar el polo atractivo en nuestra Provincia. Basta ver la publicidad de temporada de las provincias que apuestan al turismo en todos los medios nacionales, excepto Jujuy. Sin embargo, las autoridades persisten en informarles a los jujeños con enorme beneplácito, como en los últimos quince años, que "este mes llegaron a Jujuy más turistas que el mismo mes del año pasado". La muletilla, casi puramente demográfica, muestra que algunas cosas no cambiaron, o todavía no se supieron cambiar. Los ministerios de Ambiente (Ines Zigarán) y Seguridad, (Ekel Meyer) con gran denuedo, enfrentan sus respectivas luchas contra la realidad con resultados más que aceptables y que seguramente, mejorarán con el tiempo. En el área de Producción, Juan Carlos Abud Robles, pone su ahínco en fortalecer lo que sigue en pie del aparato aprovechable y quedó en deuda con la resolución final del caso Ingenio La Esperanza, para el que se prometió al menos tres veces una fecha de corte de la actual situación, dar a conocer con nombres y apellidos los nombres de empresarios y empresas interesadas en hacerse cargo del complejo, y en cerrar definitivamente la conflictiva relación con el sindicato azucarero. (Precisamente el secretario general del gremio, Sergio Juárez, anunció para mañana medidas de fuerza por situaciones irresueltas y por la persistencia de la nebulosa frente a su futuro). Ojalá que todo lo prometido comience a cumplirse. No es sencillo, porque la situación recibida era de una escandalosa bancarrota, pero tampoco se podrá resolver poniendo por delante el voluntarismo. El gobierno nacional auxiliará a Jujuy otra vez con el 7% del Fondo de Asistencia Social para el sector Tabacalero, lo que alivió tensiones. En el parque Provincial de Yala, se plantaron especies arbóreas para borrar los rastros del escándalo de la tala de pinos. Lo que aún no se borra son los rastros judiciales de aquel episodio por el cual el gobernador echó funcionarios y ordenó sumarios y denuncias cuyos andamientos duermen escondidos en algún sótano de la administración. El Ministerio de Infraestructura de Jorge Rizzoti fue bendecido con la compra de maquinarias y equipos como hace años no se veía. Las inclemencias climáticas obligaron a sacar esas máquinas de sus sitios de aparcamiento en forma urgente, y hasta habrían tenido que contratar operadores especializados en las nuevas características de los equipos para manejarlas, ya que los conductores existentes en el estado no fueron capacitados para hacerlo. Como sea, así se justificó la millonaria inversión y se calmó –en parte- el descontento de muchas empresas privadas que trabajaron en ese rubro con el gobierno y que ahora, quedaron postergadas. Hasta apareció un importante intendente que aseguró que licitar esos trabajos con el sector privado era una fuente de corrupción. Todos estábamos convencidos que lo importante era eliminar la corrupción y no esquivarla. Pero, el próximo enero le preguntaremos al jefe municipal el balance de su gestión en el rubro. Finalmente, de Hacienda, sólo se puede afirmar que creció la experiencia en malabares de Carlitos Sadir, quien tironeando con la sábana corta, destapa lo que puede, cuando necesita tapar lo que debe. Una ciencia.

Los funcionarios radicales, en muchos casos, apartaron a profesionales y técnicos de carrera, despreciando su experiencia y capacidad de gestión, sólo por haber trabajado en las gestiones peronistas. Y esa actitud tan poco inteligente en muchos casos, mantuvo inmovilizada a la administración –y aún la mantiene así- Este año, ya no se podrá tolerar ese tipo de decisiones como excusas para la subejecución del trabajo. Como se dijo, estas áreas y otras menores, están siendo analizadas y aseguran allegados al GM, que cuando se reintegre de sus vacaciones, el secretario general de la Gobernación Fredy Morales quizá ayude a su hermano gobernador a sacudir el mantel en varios costados de la mesa. Los funcionarios que responden al massismo dentro del gobierno, serán, obviamente, calificados por sus jefes, antes de la decisión conjunta y final si hiciera falta. Como se ve, algo cambió. Otras cosas, no.

Mientras tanto, luego de breves vacaciones en una playa soñada, el gobernador Gerardo Morales retomó su actividad. Se encontró con una Justicia trabajando en plena feria en las causas que a él le interesan, con desastrosas inundaciones estivales, con un Servicio Penitenciario en peligrosa ebullición interna –casi al borde de otra revuelta que hasta amenazaba sordamente con contagiar algunos sectores policiales-por las detenciones y procesamientos del subjefe de la institución, oficiales y reclusos, todos metidos en la bolsa de la extraña muerte del preso Nelson Cardozo, detrás de una carátula que súbitamente mutó de incumplimiento de sus deberes, a partícipes de homicidio. Lo esperaba también el escándalo de las cajitas navideñas, regalo de la Municipalidad capitalina, donde ya se desataron denuncias, renuncias y reacomodamientos, que dejaron al descubierto que muchas áreas comunales actúan con la autonomía de zonas liberadas. También encontró alguno que otro conflicto con los anestesiados gremios estatales a los que virtualmente no les llevó el apunte y los planchó con la indiferencia.Ayer, el operador ultrakirchnerista Horacio Verbitsky lo acusó desde la tapa del diario Página 12 de comprar carísimos testigos falsos con plata del estado para que respalden sus acciones judiciales en marcha. Contra viento y marea, el GM terminó de pagar sueldos, aguinaldo, un bono flaco y desvaído, y se sentó a organizar la segunda etapa de su gestión. Políticamente, ha crecido durante todo el año. Su nombre a nivel nacional ha cobrado prestigio y el reconocimiento que de él hace el gobierno nacional, y su propio partido –lo que es más complicado de lograr- lo tienen muy en alto. Ahora deberá ubicarse entre los gobernadores que le pelearán a Mauricio Macri decisiones bravas como darle 25 mil millones extras a la gobernadora María Eugenia Vidal. Allí el GM tendrá que ratificar su liderazgo y evitar romper lanzas con el presidente. Recibió este fin de semana en su despacho al gobernador de Santa Fé, Miguel Lifschitz, quien visitó Jujuy participando del encuentro de jóvenes socialistas que acamparon en el Municipio Eco Turístico –y socialista- de Yala. El GM marcó con su sonrisa la diferencia con la visita que realizara días atrás el gobernador de San Luis Alberto Rodríguez Sáa, quien pasó por Jujuy a hurtadillas, generando una de las peores muecas de disgusto del mandatario jujeño. Después del encuentro oficial compartieron una bien regado almuerzo en Lozano, donde abundó la buena carne, las exquisitas truchas de la zona, y donde los gobernadores, más los diputados nacionales Hermes Binner y Alicia Ciccilliani y dirigentes locales ratificaron la solidez de su alianza en el Frente Cambia Jujuy donde se destaca la presencia socialista, que por primera vez colocó en Jujuy un jefe comunal –Santiago Tizón- y un diputado provincial, su padre Ramiro Tizón, cuya lúcida y valiosa labor parlamentaria en la Provincia se elogió calurosamente. Aquí, como con las decenas de otros pequeños partidos políticos –muchos apenas sellos de goma- de ese Frente, el GM no tendrá problemas.

Donde tendrá que pisar con cuidado es en el terreno de las tropas del vicegobernador peronista Carlos Guillermo Haquim, mientras éste resuelve la situación legal del PJ Jujuy, que presidió hasta que el PJ nacional envió al interventor Celso Jaque, quien regresará a Jujuy en los próximos días con la tarea de poner la casa peronista en orden. Y también está pendiente la situación política en el seno del massismo, donde un enfrentamiento reciente del vicegobernador con el exjefe de gabinete del kirchnerismo Aníbal Fernández, rebeló que persisten en el sector profundas zonas grises. Ni la verborragia repetida y pretendidamente chispeante de uno ni la desabrida pretendida sobriedad el otro, sirvieron para disimular o disipar los choques. En algún momento, Sergio Massa, el mismo que apareció en octubre del 2016 en un video respaldando y deseando suerte a la fórmula que ya se sabía ganadora en Jujuy, deberá realizar nomás la ya largamente postergada visita a Jujuy, para explicarles a los jujeños, dónde están parados él y su gente, en el abanico electoral que se viene. Esta vez, con un video no alcanzaría. Como se ve, algo cambió. Otras cosas, no.

En el peronismo histórico de Jujuy, también algunas cosas cambiaron. Como ya dijimos, aquel fellnerismo que durante quince años condujo Eduardo Alfredo Fellner, ya es definitivamente parte de la historia. La mayoría de sus principales referentes, han resuelto dejar pasar el tiempo para que el bálsamo del bajo perfil o la pátina del olvido les hagan superar el dolor de una derrota insoportable, de sociedades perniciosas y de obediencias debidas perjudiciales de las que no podían sustraerse. Sobrevivieron dirigentes que después de un año, esperan en el andén su turno para subir al tren de la elección que se viene. Desde el bloque de diputados provinciales Rubén Armando Rivarola, y vicepresidente segundo de la Legislatura, (el cargo más importante que retiene el peronismo), es quien ya expresó su voluntad de "retroceder nunca y rendirse jamás" como las artes marciales, reúne a sus tropa y les insufla optimismo en dura porfía por sostener en alto las banderas del PJ en uno de los más complicados momentos políticos vividos en Jujuy. En la Nación, los legisladores de aquella época orejean el futuro. Liliana Fellner que nunca perdió la fuerza del trabajo local, Walter Barrionuevo, silente y expectante, tuvo un repentino gesto de acercamiento al gobierno jujeño que sostiene con extrema discreción, e igualmente un repentino distanciamiento del grupo que lo catapultó a gobernador primero y a senador nacional después, que mantiene todavía. Los diputados nacionales Héctor Olindo Tentor, que termina su mandato este año, sin resignar sus ideas políticas sigue trabajando en silencio y Guillermo Snopek, transcurrido su primer año parece estar persuadido de que ya es tiempo de saltar etapas hacia otros destinos más importantes, confiesan sus allegados. Y hay también intendentes, comisionados municipales, concejales, y exfuncionarios y exlegisladores que sienten que ha pasado el tiempo suficiente, durante el cual, han soportado desde hirientes dudas hasta el cruel escarnio sobre sus procederes. Hoy, aparecen dispuestos a dar pelea política, mientras confían en que la Justicia vaya separando la paja del trigo, en el complicado terreno donde se debieron vivir todo un año. Se suceden reuniones, encuentros de café, cenas formales, empanadeadas y pizzeadas, y hasta un importantísimo asado de muy numerosa concurrencia realizado el fin de semana pasado en una finca de las afueras de la ciudad, programado originalmente hasta la medianoche, que el calor y las catarsis de los participantes, prolongó hasta casi la madrugada. "El peronismo, trabajosamente, se vuelve a poner de pie" dijo despidiéndose una histórica y muy respetada militante peronista, de permanente juventud, a pesar de la edad que sólo delata su blanca cabellera. Algo está cambiando en aquel peronismo. Es que algo tiene que cambiar.

Finalmente, y con menos expectativas de cambio, el sector del trabajo, vuelve a enfrentar un año electoral, donde la participación sindical puede ser decisiva para todo. Las CGT de Jujuy, en tanto sigan agotándose en amagues de unidad y en declaraciones sin sal, seguirán siendo arrasadas por todos los demás. Los gremios estatales, con sus dirigencias mucho más cristalizadas y anquilosadas, y sobre todo con sus discursos y métodos de lucha que atrasan al menos medio siglo, no parecen ofrecen alternativas superadoras o ideas renovadoras a la vida pública. La única noticia alentadora fue en estos días el fin de la larga incertidumbre que mantuvo al CEDEMS en vilo durante meses. Finalmente, las autoridades laborales, fallaron a favor de la lista verde en contra de la Lista Plateada, y así, el profesor Ricardo Ajalla, finalmente podrá ocupar la silla del secretario general, que deberá liberar la profesora Liliana Baigorria, quien se mantuvo ocupando el gremio en rebelde disidencia contra los resultados de la elección interna. Es apenas un dato, pero a la vez, un detalle de enorme significado que muestra el nivel de enfrentamiento y la calidad institucional y profesional de las peleas gremiales, nada menos, en este caso, que entre profesores, formadores de adolescentes, modelos de conductas y de actitudes.

Y así seguimos. Se nos va yendo Enero. Hoy algo pudo cambiar: el periodista se desafió al esfuerzo de escribir una columna sin mencionar ni ocuparse de las dos señoras que se llevaron gran parte de este espacio durante un año, y lo logró. Sólo por este lunes, alguna cosa cambió. Otras, siguen igual.

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