Japón autoriza instalación de escudos antimisiles

El gobierno japonés aprobó ayer el futuro despliegue del dispositivo terrestre de intercepción de misiles "Aegis Ashore" del ejército estadounidense, para hacer frente a un eventual ataque de misiles balísticos procedente de Corea del Norte.

"El desarrollo de los programas nuclear y balístico de Corea del Norte ha entrado en una nueva fase de amenaza que es más seria e inminente para nuestro país", aseguró el gobierno al finalizar un consejo de ministros.

Dos misiles norcoreanos sobrevolaron territorio japonés este año y Pyongyang amenazó con "liquidar" el archipiélago japonés. A finales de noviembre, el régimen norcoreano también realizó un test de un nuevo misil balístico intercontinental (Icbm) que cayó en el mar de Japón.

"Al tiempo que conservamos nuestra política únicamente centrada en la defensa como principio de base, voy a examinar cuáles deberían realmente ser nuestras capacidades de defensa frente a la grave realidad" a la que se enfrenta Japón, declaró ayer el primer ministro Shinzo Abe a los periodistas en Tokio.

Abe rechazó los temores de quienes piensan que imponer demasiadas sanciones a Corea del Norte podría provocar una reacción violenta de Pyongyang, contrariamente al efecto deseado.

"Pensar así da a Corea del Norte el máximo poder de regateo (...). lo importante en no ceder a bluf de Corea del Norte", insistió.

El primer ministro consideró por otra parte que las sanciones de Naciones Unidas empiezan a pesar sobre el régimen y hay que mantener la presión hasta que Pyongyang pida negociar.

"El papel de China es extremadamente importante" para revolver la crisis norcoreana, agregó Abe, deseando intensificar las relaciones entre Tokio y Pekín.

Protección las 24 horas

Tokio prevé introducir el sistema "Aegis Ashore" en dos lugares distintos para cubrir el conjunto del archipiélago.

Este dispositivo, dotado de potentes radares, completará los medios defensivos antibalísticos de Japón, que ya cuentan con misiles guiados interceptores SM-3, lanzados desde navíos, y misiles tierra-aire Patriot PAC-3, también de tecnología estadounidense.

"Los navíos deben volver a sus bases regularmente [...]. Pero con un despliegue terrestre, seremos capaces de operar casi las 24 horas del día, los 7 días de la semana", sostuvo un responsable del ministerio de Defensa.

Sin embargo, la instalación del Aegis Ashore llevará años.

Todavía tiene que firmarse el contrato de compra con Estados Unidos y el coste total de la instalación podría alcanzar los 200 mil millones de yenes (1.500 millones de euros).

El sábado, el diario económico Nikkei afirmó que le gobierno japonés había previsto un presupuesto de defensa récord de 5,2 billones de yenes (más de 39 mil millones de euros) para el próximo ejercicio fiscal 2018/2019, principalmente para financiar la instalación del sistema "Aegis Ashore".

El ministro japonés de Defensa, Itsunori Onodera, declaró recientemente que le país también preveía comprar a Estados Unidos misiles de crucero con un alcance de unos 900 kilómetros, capaces de llegar hasta Corea del Norte.

Una decisión en este sentido sería muy controvertida, pues la Constitución de Japón, pacifista, prohíbe la utilización de la fuerza para solucionar disputas internacionales.

Corea advierte“No cederemos un ápice"

El gobierno norcoreano rechazó ayer la reciente oferta sugerida por Washington de retomar el diálogo “sin condiciones previas”, a la que consideró una maniobra para manipular a la comunidad internacional, y sostuvo que no cederá “un ápice” en su política nuclear.

“Estados Unidos está tratando de echar la culpa a otro por las tensiones en la península coreana con su ofensiva de diálogo”, afirma el editorial publicado ayer por el diario del partido único norcoreano, el Rodong Sinmun.

Rex Tillerson, secretario de Estado estadounidense, dijo días atrás que Washington estaría dispuesto a hablar “sin condiciones previas” con Pyongyang, lo que supone un posible giro en la postura que desde hace años defendieron varias administraciones norteamericanas al exigir gestos previos que apunten a la desnuclearización. Sin embargo, la Casa Blanca matizó estas declaraciones poco después al señalar en un comunicado que el diálogo no era posible a menos que Corea del Norte “cambie totalmente su comportamiento”.

Pyongyang considera en el editorial publicado ayer que la oferta de Estados Unidos “busca preparar el escenario para manipular nuevas resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU que puedan incluir un bloqueo marítimo si no aceptamos un diálogo cuyo objetivo es que negociemos el abandono de nuestras armas nucleares”. “No hay cambio alguno en nuestra postura; no cederemos un ápice en lo que respecta a nuestra marcha destinada a fortalecer nuestra fuerza nuclear”, concluye el texto del diario Rodong.

Corea del Norte aseguró tras lanzar a fines de noviembre pasado su último misil, el Icbm más avanzado que probó hasta la fecha, que completó su “fuerza nuclear estatal”.

Las continuas pruebas de armas de Corea del Norte y sus avances en este terreno, unidos a la retórica beligerante y al mayor despliegue de activos estratégicos en la región exhibido en respuesta por la administración de Donald Trump, llevaron este año la tensión a niveles inéditos desde el fin de la Guerra de Corea.
 

 

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