En una época en Jujuy se premió un gravísimo error

Un medio periodístico -que no es El Tribuno de Jujuy- amaneció el 22 de octubre del 2010 exagerando una noticia que aparentemente pretendía movilizar al orgullo de toda la provincia "Nos premiaron", decía. Sucedía que la Asociación Argentina de Carreteras, había declarado como "La obra vial del año" al nudo de caminos y puentes del acceso sur a San Salvador de Jujuy. La noticia se completaba con entusiastas declaraciones del ministro de Infraestructura y Planificación de la época, quien recordaba que era la segunda vez que Jujuy recibía tamaña distinción, ya que la primera había sido la Cuesta de Lipán (ruta internacional 52, desde Purmamarca al oeste). Inmediatamente llamó la atención la forzada comparación del acceso sur (antiestéticas moles de hormigón, medio ambiente arrasado, tala de añosos árboles jamás reemplazados por una nueva forestación prometida y nunca cumplida, y un grosero avance de contaminación visual en una ciudad rodeada de belleza natural), con la magnífica traza de la ruta a Chile, donde el camino construido potenció la hermosura paisajística, aunque tuvo que lidiar con colosales movimientos de suelo, pendientes de más del 7%, la adversidad de un clima de enormes amplitudes térmicas y hasta deslizamientos producidos por movimientos sísmicos. Los jujeños, la mayoría, que ya habían cuestionado de varias maneras la obra del acceso sur, no atinaban a comprender las razones para premiar lo que aparecía como una sucesión de peligrosos errores. Menos aún viniendo de una "Asociación de Carreteras".

Aquel funcionario siguió intentado explicar, agregó: "Uno ve lo que es el tránsito, cómo ha mejorado su fluidez, la seguridad en lo que hace particularmente al tramo Alto Comedero-Centro y barrios aledaños a éste y uno se da cuenta que la obra está funcionando bien". Después señalaba que al proyecto le faltaba construir un doble puente del Tucumán, única idea que fue bien recibida por la población, y que hasta hoy, sigue pendiente. Todo fue el modelo de una época en que se premió un grave error.

Desde aquel lejano 2010 hasta hoy, la cantidad de accidentes, muertos, heridos y discapacitados y pérdidas materiales que dejó la obra del acceso sur, entre Alto Comedero y el centro, es infernal. Cuellos de botella, semáforos mal diseñados, confluencia de calles, autopistas y rutas en nudos peligrosísimos, donde se cruzan la Ruta Nacional 9 que viene desde Salta y baja con una inmensa carga de tránsito desde Alto Comedero; la provincial 1 igualmente congestionada desde Palpalá y Río Blanco; la ruta 66 (autopista El Cadillal-Jujuy), y la gran concentración de tránsito que aportan todos los barrios de Alto Comedero y Sargento Cabral, y un permanente intercambio de quienes bajan desde Moreno, San Francisco, Loteo Bárcena y Coronel Arias con destino a Santa Rita, San Pedrito, Primero de Marzo y otros. Todo conformó un verdadero escándalo que se agrava en las horas pico y que creció con los años. Los diseñadores de aquel momento parecen no haber considerado que la ciudad crecería, tanto en población como en parque automotor. Extrañamente tampoco pensaron en el agregado de la nueva Terminal de ómnibus "General -PM- Manuel Eduardo Arias", que para entonces ya estaba pensada dónde se construyó.

Aberración vial

Se debe agregar que todos los que ingresan a San Salvador vienen a velocidades de ruta, y al entrar, se encuentran con que desde la izquierda -aberración vial con características inusitadas-, se les presentan a la misma velocidad, otros automotores, gran cantidad de colectivos urbanos, y de media y larga distancia, y miles de motocicletas y hasta bicicletas que circulan por el sector. Hay casos en que los automovilistas deben sortear cuatro carriles para poder ingresar hacia la derecha a los barrios del sur con el consiguiente peligro. Realmente, el proyecto premiado, tuvo consecuencias de tipo criminal para los jujeños.

Hoy, felizmente, se piensa en corregir el error. Es de esperar que esta vez los cruces y las incorporaciones a las calzadas principales se hagan mediante puentes elevados o caminos soterrados, y los ingresos se realicen siempre por la derecha, es decir por los carriles más lentos y seguros. De esa forma, como en todas las rutas del mundo (bien concebidas) se podrán ordenar carriles para vehículos livianos, pesados y transporte urbano y de larga distancia. Claro, habrá que completar con semaforización correcta en las adyacencias, señalización suficiente, retardadores de tránsito modernos (y no los famosos "lomos de burro" de dudosa legalidad) y quizás también, con aquel famoso doble puente del Tucumán.

Por fin

Dijo el ministro actual de la misma área, que también se construirán retornos -después de décadas de reclamos sin respuesta- en la autopista Jujuy-Perico, entre Jujuy y Palpalá, (hoy son diez kilómetros sin posibilidad de retornar), y quizás invirtiendo unos pesos más hasta se puedan construir otros retornos en el tramo Palpalá/Perico, donde hay más de 20 kilómetros en los que ante la eventualidad de tener que regresar, hay que girar en "U", meterse a banquinas peligrosas. Cientos de cruces a los costados del camino, delatan la cantidad de muertes en accidentes, muchos de ellos ocasionados

 

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