Docentes trans de 10 provincias se reunen mañana en inédito encuentro

Unas 30 personas transgénero que ejercen la docencia en 10 provincias argentinas participarán este final de semana en la ciudad de Buenos Aires del Primer Encuentro Nacional de Docentes Trans, que busca "generar aportes para una escuela que no excluya a las infancias y adolescencias" de ese colectivo.
"Queremos que sea un espacio de encuentro donde podamos reconocernos entre nosotros, valorar nuestras experiencias y consolidarnos como una red afectiva-política capaz de hilar un relato colectivo de nuestras realidades", dijo a Télam Quimey Ramos, una maestra de 23 años que el año pasado cambió su identidad a mitad del año escolar en La Plata.
La docente explicó que este evento se fue gestando "de forma casera y artesanal", a partir de contactar por redes sociales o vía organizaciones a maestros de los que fue tomando conocimiento a partir de notas periodísticas y que hoy conforman la Red Nacional de Docentes Trans.
Ramos, integrante de la comisión organizadora, aseguró a Télam que "casi seguro no hay un antecedente ni siquiera a nivel mundial" de un encuentro de docentes trans.
En una columna periodística reciente, valoró la cita en el camino de "trascender la idea impuesta de que somos una minoría y de que estamos solxs".
Entre quienes se darán cita sábado y domingo en las instalaciones del Bachillerato Mocha Celis, en el barrio de Chacarita, hay docentes de Salta, Chaco, Entre Ríos, Santa Fe, Córdoba, Neuquén, Río Negro, Santiago del Estero, Ciudad y Provincia de Buenos Aires.
Uno de los docentes que viajará especialmente es Santiago Merlot (42), profesor de nivel secundario de la ciudad de Córdoba.
En diálogo con Télam, recordó que en 2015, en plena transición, sintió la necesidad de decirle a toda la comunidad educativa el IPEM 92 donde trabaja, cuál era su verdadero nombre para dejar así de "tener dos vidas".
"La mayoría lo recibió muy bien, pero los chicos son los que más clara la tienen. Antes de presentarme en clase como Santiago, yo me tomé una licencia y un día mis alumnos vinieron a visitarme a mi casa. '¿Profe, usted es un guaso (chabón)?', me preguntó uno, yo asentí, y no hizo falta explicar más nada", contó.
Hoy Merlot dedica parte de su tiempo a dictar capacitaciones de ESI en toda la provincia, una tarea para la que sirve "pensar el cuerpo como terreno pedagógico", señaló.
"Qué mejor que poner al servicio y a disposición del sistema educativo no solamente en lo que hace a las herramientas propias de la materia que damos sino también lo vivencial", afirmó.
En el caso de la docente entrerriana Alejandra Silvestre (29), el proceso de transición se dio en la adolescencia y por eso ella puede sumar su propia experiencia como alumna lidiando con un sistema educativo que, antes mucho más que ahora, expulsaba a las identidades trans. 
"Al principio de mi transición, yo estaba en tercer año y me tuve que pasar a la nocturna para evitar el bullying. Hubo preceptores que me querían mandar de vuelta a mi casa y cuando fui abanderada estuve todo el año teniendo que pasar al frente con mi nombre anterior, porque aún no estaba la Ley de Identidad de Género: sólo en el acto de graduación conseguí que me dijeran Alejandra", contó.
La joven considera que todos los docentes que transicionaron en su adolescencia son "sobrevivientes de ese sistema educativo expulsor" y "hoy nos toca contar nuestras propias vivencias" para que cada vez lo sea menos, con la ESI como principal herramienta.

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