Un acto heroico que salva vidas y que requiere de más conciencia ciudadana

Ayer se conmemoró el Día Nacional del Donante Voluntario de Sangre en alusión a la primera transfusión realizada en el país, el 9 de noviembre de 1914 por el doctor Luis Agote.

Aquel acontecimiento que hizo posible la conservación de la sangre en estado líquido con citrato de sodio, fue el punto de partida en todo el mundo para el desarrollo del traspaso de sangre entre humanos que tantas miles de vidas permitió salvar.

En Jujuy, las actividades alusivas a la fecha arrancaron ayer y se extenderán durante la próxima semana.

El Centro Regional de Hemoterapia instaló ayer un stand afuera del edificio de la Municipalidad de San Salvador de Jujuy en el acceso por avenida El Éxodo donde recibieron a personas solidarias que brindaron su tiempo para realizar este loable acto. Por la tarde, la misma actividad se trasladó a la Escuela Profesional Nº1 que se encuentra en el barrio Mariano Moreno.

Nahuel Bautista, enfermero del Centro Regional de Hemoterapia, en diálogo con El Tribuno de Jujuy mencionó que "invitamos a toda la sociedad a que se sume a esta colecta, la idea es como siempre ayudar a los pacientes que están necesitando de este tipo de tratamiento médico tan importante".

"Los jujeños son muy activos en la donación de sangre. Trabajamos mucho con el donante voluntario y tenemos un alto porcentaje dentro de la provincia, eso nos alienta también a sensibilizar a estas personas y a educarlos para que sigan realizando este acto solidario continuamente y sobre todo puedan concientizar a la población para que los imiten", afirmó Nicolás Chocobar, enfermero.

En ese sentido remarcaron que existe una imperiosa necesidad de que esta labor altruista se multiplique y sea realizada por toda la ciudadanía que esté en condiciones de hacerlo. Desde el Centro Regional de Hemoterapia se encargan de abastecer a los 15 hospitales públicos de Jujuy y esto se logra gracias al aporte de los voluntarios.

"No hay ningún medicamento en la actualidad que suplante a la sangre, cuando se necesita de terapias de transfusión sanguínea la única alternativa para el bienestar del paciente es que reciba esa donación. Nosotros además de concientizar, también trasladamos las unidades de sangre, las fraccionamos y las estudiamos para saber si son aptas. Lamentablemente existe una gran cantidad de accidentes habitualmente, muchas urgencias en los hospitales y pacientes oncológicos que necesitan de transfusiones, algunos cada hora", afirmó Chocobar.

Sobre esta fecha tan importante, Ivone Ruiz Huidobro, integrante del Centro Regional de Hemoterapia sostuvo que "hay un equipo que está comprometido y que trabaja arduamente junto a la comunidad jujeña que siempre responde favorablemente en cada actividad que organizamos. En este día quiero felicitar y agradecer a todas las personas que hacen efectiva la donación de sangre y a todos los que multiplican este mensaje solidario como ser instituciones y empresas. Las escuelas hacen un gran trabajo de concientización también que incentiva a los demás a seguir salvando muchas vidas".

Actividades en el interior

El próximo lunes se realizará una actividad de concientización en la Escuela Provincial de Comercio Nº 6 y en la Escuela Normal Superior, ambas de Libertador General San Martín, de 18.30 a 22.

El martes se llevará a cabo una colecta de sangre en la clínica San José de Perico de 15 a 21. Mientras que el miércoles esta misma actividad será en el Instituto de Educación Superior Nº1 de La Quiaca de 18.30 a 22.

El jueves de 9 a 12 la colecta se traslada a la peatonal Belgrano de la capital jujeña y por la tarde será el acto central desde las 19.30 en el Salón Ateneo de la Universidad Católica de Santiago del Estero. Habrá una entrega de distinciones a donantes, a instituciones y empresas.

El descubrimiento y origen a manos de un argentino
Luis Agote nació el 22 de septiembre de 1868 en Buenos Aires y se graduó de médico en 1893.
Comenzó estudiando cómo parar las hemorragias en pacientes hemofílicos, luego sus investigaciones se centraron en hallar un método que evitase la coagulación de la sangre y así poder conservarla. Hasta comienzos del siglo XX las transfusiones se hacían directamente de dador a paciente.
Junto al laboratorista Lucio Apphatie primero probaron con el diseño de recipientes especiales; luego experimentaron someter a la sangre a distintas temperaturas pero el líquido, ante la sola exposición del aire, se coagulaba. Hasta que el doctor Agote probó con agregarle citrato de sodio, que es una sal derivada del ácido cítrico presente, por ejemplo, en el limón.
Guardó la mezcla y pasadas dos semanas comprobó que la sangre no se había coagulado. Y en el mismo sentido, comprobó que el citrato de sodio era perfectamente eliminado por el organismo. Comenzaron experimentando transfusiones con perros entre razas diferentes y no observaron rechazos.
La primera prueba con humanos la hicieron el 9 de noviembre de 1914 con un enfermo de tuberculosis y el portero del Instituto, Ramón Mosquera, quien fue el donante. El doctor Ernesto Merlo supervisó la técnica y fue con éxito. 
El 15 de noviembre de 1914 ante la presencia de autoridades se realizó otra demostración. Fue así que el argentino fue pionero mundial en la realización de una transfusión de sangre indirecta sin que la sangre se coagule. 
La paciente era una pálida parturienta que “esperaba con gran temor, lo que ella supusiera cruenta operación”, según la crónica de la época, que recibió 300 cm3 de sangre que le habían extraído de su brazo derecho al carpintero del instituto médico donde se llevó a cabo la transfusión. Todo resultó bien y a los tres días la paciente recibió el alta.

Lo principal que se requiere es tener entre 18 y 65 años, pesar mínimamente 50 Kg, no estar bajo tratamiento médico, en el caso de las mujeres no estar embarazadas ni en período de lactancia y sobre el ayuno “recomendamos desayunar algo liviano antes de hacerlo y si asisten a la tarde que almuercen como todos los días y a las 2 o 3 horas ya pueden donar sangre”, agregó Ruiz Huidobro.
Estos requisitos deben estar sujetos a una persona con buena salud y que no esté enferma. También que no haya ingerido bebidas alcohólicas, narcóticos, marihuana o cualquier otro estupefaciente en las últimas 12 horas. 
Las recomendaciones básicas para después de donar son: no fumar un par de horas después, tomar abundante líquido que no sea una bebida alcohólica y no hacer ninguna actividad que requiera de un gran esfuerzo físico. 
Los hombres pueden hacerlo cada dos meses y las mujeres cada tres meses.
Para poder lograr un aumento en los donantes es importante informarse, es decir, conocer la verdad tras aquellos extraños mitos que rodean esta acción altruista. 
Sobre esto Ivone Ruiz Huidobro dijo que “es un acto de amor que salva vidas, es sencillo y es seguro, no hay chance de contraer ninguna enfermedad tampoco tras hacerlo. Tampoco se les cae el cabello, ni se engorda, tampoco adelgaza, ni debilita el cuerpo”.
Todo el material usado para la donación (jeringas, agujas, etc.) es estéril y desechable, donar sangre es seguro.
“La donación de sangre lo que hace es engrandecer el corazón y fisiológicamente fortalecer la médula ósea que es la que se encarga de fabricar los componentes sanguíneos. La sangre se recupera rápidamente”, añadió la especialista.
Si la persona tiene tatuajes o piercings puede ser donante tras un año después de habérselos hecho. Entonces ya se puede detectar cualquier anomalía en su sangre.
Otro mito es que la transfusión sólo se necesita en casos de emergencia, en realidad hace falta todos los días para cirugías programadas, enfermos en tratamiento, accidentados, etc.

El descubrimiento y origen a  manos de un argentino

Luis Agote nació el 22 de septiembre de 1868 en Buenos Aires y se graduó de médico en 1893.

Comenzó estudiando cómo parar las hemorragias en pacientes hemofílicos, luego sus investigaciones se centraron en hallar un método que evitase la coagulación de la sangre y así poder conservarla. Hasta comienzos del siglo XX las transfusiones se hacían directamente de dador a paciente.

Junto al laboratorista Lucio Apphatie primero probaron con el diseño de recipientes especiales; luego experimentaron someter a la sangre a distintas temperaturas pero el líquido, ante la sola exposición del aire, se coagulaba. Hasta que el doctor Agote probó con agregarle citrato de sodio, que es una sal derivada del ácido cítrico presente, por ejemplo, en el limón.

Guardó la mezcla y pasadas dos semanas comprobó que la sangre no se había coagulado. Y en el mismo sentido, comprobó que el citrato de sodio era perfectamente eliminado por el organismo. Comenzaron experimentando transfusiones con perros entre razas diferentes y no observaron rechazos.

La primera prueba con humanos la hicieron el 9 de noviembre de 1914 con un enfermo de tuberculosis y el portero del Instituto, Ramón Mosquera, quien fue el donante. El doctor Ernesto Merlo supervisó la técnica y fue con éxito.

El 15 de noviembre de 1914 ante la presencia de autoridades se realizó otra demostración. Fue así que el argentino fue pionero mundial en la realización de una transfusión de sangre indirecta sin que la sangre se coagule.

La paciente era una pálida parturienta que "esperaba con gran temor, lo que ella supusiera cruenta operación", según la crónica de la época, que recibió 300 cm3 de sangre que le habían extraído de su brazo derecho al carpintero del instituto médico donde se llevó a cabo la transfusión. Todo resultó bien y a los tres días la paciente recibió el alta.

Jujuy, una provincia solidaria y donante

En Jujuy son más de 8.000 las personas que durante el año realizan esta noble acción y abastecen a la Red Provincial de Sangre. 
“Nuestra provincia lidera a nivel nacional la donación voluntaria y regular de sangre, el donante voluntario de sangre es el donante seguro, el que tiende a donar frecuentemente, el que tiene conciencia del autocuidado y sabe cuál es la necesidad de este tratamiento. Nosotros lideramos hace varios años a nivel nacional y tenemos el 96% de donación voluntaria en nuestra provincia que supera ampliamente la media nacional que es de menos del 50%”, remarcó Ivone Ruiz Huidobro.
Con ese número de donantes, la Red Provincial de Sangre realiza sus labores para que esa donación llegue a aquellas personas que se encuentran atravesando un problema de salud.
Esta Red está conformada por el Centro Regional de Hemoterapia que funciona en el “Pablo Soria” y es el organismo que se encarga de promover la donación de sangre y captar voluntarios, además de realizar los estudios de las enfermedades que se transmiten a través de la sangre, la preparación de los productos sanguíneos y la distribución a todos los puntos de la provincia. 
“El motor de este trabajo es la doctora Ida Severich que es la directora del Centro y una de las autoras de este proyecto que abastece a toda la provincia”, comentó Ruiz Huidobro.

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Sección Editorial

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