Denunció a su expareja por propinarle una paliza delante de sus hijas, fue detenido y salió libre a las 30 horas

Una mujer salvó su vida de milagro luego de ser atacada a golpes por su expareja delante de sus hijas, denunció a su agresor, la Justicia lo detuvo y lo liberó 30 horas después.

Sonia Barrera es una mujer de 35 años, madre de dos niñas y desde hace tiempo víctima de violencia de género ejercida por su marido César David Leopoldo Suárez (38), quien el pasado 5 de marzo intentó nuevamente asesinarla a golpes.

"Habíamos ido a Los Nogales a compartir un asado con mis suegros y mis cuñados, son las únicas personas con las que puedo hablar, y él llegó como a las 5 de la tarde. Tenía los ojos desorbitados, me miraba con una bronca que sentí mucho temor y durante esa tarde buscó mil formas para desatar una discusión", dijo Sonia Barrera.

"El episodio fue terrible, yo sabía lo que iba a pasar. Conozco esa mirada de loco. Primero insultó a sus propios padres y luego invitó a pelear a su propio hermano, generó que el grupo familiar sienta la incomodidad del momento y decida retirarse. Yo tenía los ánimos vencidos, sabía que me iba a volver a agredir, trataba de poner mi mejor cara ante mis hijas y empecé a guardar nuestras cosas para también retirarnos del lugar. "Andate al auto" me dijo, agaché la cabeza y me senté del lado del acompañante. Nuevamente se dedicó a llamarme prostituta de mil maneras delante de mis hijas y en un descuido me pegó un golpe de puño en el rostro, me dio justo en el tabique y me provocó un fuerte mareo. Mis hijas que estaban sentadas en el asiento de atrás empezaron a gritar y llorar desesperadamente, yo intenté salir de la escena, para que ellas no vieran lo que vendría y me detuvo con una piña en la nuca que me desmayó", contó Barrera.

"Cuando recuperé la conciencia, no sé cuánto tiempo habrá pasado, pero estaba tirada en el piso con la cabeza metida debajo de una de las ruedas, me costó sacar los cabellos que estaban aplastados. Mis hijas lloraban y gritaban pidiendo que dejara de pegarme y un matrimonio mayor junto a un hombre discutían con él y le pedían que dejara de darme patadas. Me dolía la cabeza y las costillas, pero me repuse como pude al ver a mis hijas llorar".

Según se supo, estas personas que salvaron la vida a la mujer se comunicaron con el sistema de emergencia 911, pero aunque la policía nunca llegó, sirvió para que Suárez escapara con sus hijas a toda velocidad.

Toda una familia cómplice

Suárez dejó casi inconsciente a Barrera en Los Nogales y se llevó a sus hijas por miedo a ser detenido. Había testigos que vieron como el hombre de más de 1.80 metros intentó asesinarla pasándole el auto por encima luego de provocarle serias heridas en todo el cuerpo.

La mujer además manifestó que aproximadamente una hora después de este hecho, los padres de Suárez que viven en el barrio Luján volvieron a Los Nogales para entrevistarse con el matrimonio, pero ella ya se había retirado. "Me buscaban desesperadamente, una cuñada se instaló en mi casa y un sobrino de mi exmarido se quedó en inmediaciones de la seccional de mi barrio. Mientras César me buscaba por los hospitales, porque era consciente de los graves golpes que me dio. Todo esto supe a los dos días del hecho, cuando un familiar de él me contó todo", continuó la mujer.

Finalmente, Barrera denunció a su expareja en la fiscalía regional de Alto Comedero, lo detuvieron, pero a las 30 horas fue liberado, a pesar de la gravedad de la situación.

Es por eso que el fiscal especializado en Violencia Familiar, de Género y de Delitos de Integridad Sexual, Alejandro Bossatti, tomó cartas en el asunto y se espera que con el correr de las horas tome conocimiento del expediente y surjan novedades al respecto de este caso de violencia de género.

 

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