Recorriendo Europa: Holanda

 

Recorriendo Europa, veremos y admiraremos la diversidad de sus paisajes y la riqueza cultural e idiomática que la caracteriza, siendo su identidad un ramillete de pueblos diferentes. Cada país, a excepción de unos cuantos, tiene su propio idioma, distinto al de sus vecinos. Algunos países comparten los idiomas de los países adyacentes. Tal es el caso de Austria, donde la lengua oficial es el alemán y en parte Suiza y Bélgica.

Suiza tiene cuatro idiomas oficiales: alemán, francés, italiano y romanche. También Bélgica, cuya capital Bruselas, es la ciudad principal, la sede de la Unión Europea tiene tres lenguas. En Bélgica se habla francés, neerlandes ( como en los Países Bajos) y existe una minoría de habla alemana. Lo que nos sorprenderá, como herederos de una cultura colonial y centralizada en la metropoli española en su momento, es la gran cantidad de dialectos existentes en cada región de los países europeos y que a veces varia de pueblo en pueblo. Un dialecto es una variante de un idioma pero que le falta muy poco para ser un idioma. Es un fenómeno que no conocemos en el mundo hispanohablante, donde todos nos entendemos sin grandes problemas. Hemos visitado países vecinos como Chile y Bolivia y hemos visto la televisión española internacional y no podemos decir que sean idiomas distintos o variedades de lengua tan distintas a la nuestra. Lo mismo entre las regiones de Argentina y sus variantes. Nos entenderemos sin problemas.

Al ir recorriendo Europa en un mapa nos daremos cuenta que muchos países son muy pequeños pero que han hecho historia. Hoy haremos una parada en los Países Bajos. Potencia marítima y colonial, otrora dueña de los mares por falta de territorio y de alma comerciante. Amsterdam es su capital, una ciudad vibrante y surcada por canales. Famosa por su gente liberal, su Zona Roja y sus coffee shops, donde no tomaremos un café precisamente pero desde la calle el olor del humo delatara la hierba que se vende en estos locales. Si bien la gastronomía no es de la mejor de Europa, pensemos en el queso Gouda y los ricos sanguches hechos en un pan parecido a nuestro pan de viena, con abundante mantequilla y unas placas de Gouda madurado, con gusto fuerte, al igual que el vino añejo. Recorreremos por los canales los callejones secretos entraremos en la Opera para admirar sus esculturas y si tenemos suerte, encontrar una entrada barata, entre los billetes cancelados o los lugares de a pie. Visitaremos el Museo Van Gogh y luego nos haremos una selfie delante del museo, sobre las letras gigantes "l Amsterdam".

Como nuestro cometido semanal es la música clásica, presenciaremos un concierto en la sala Concertgebouw, donde la orquesta estable nos deleitara con una sinfonía o un oratorio.

Si seguimos la ruta de la música, el lector amante de la música antigua, al igual que el que escribe esta columna, se pondrá contento al presenciar conciertos de música del renacimiento o el barroco en el festival de Música Antigua de Utrecht. Utrecht es una magnifica ciudad, con una historia interesante y marcada por la guerra y la paz, por la guerra de religiones y actualmente, por la modernidad y pujanza con la que se renueva.

Además en sus conservatorios podemos escuchar recitales de alumnos de la carrera de música antigua, en especial en La Haya.

La música antigua se encuentra en casa en Holanda.

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