“Momo”, el juego viral que preocupa en las redes sociales

Hace un par de semanas viene cobrando cada vez repercusión a través de las redes sociales y el sistema de mensajería WhatsApp, el fenómeno viral conocido como “Momo”.  Un personaje que a través del envío de mensajes desafía a sus víctimas a cumplir con peligrosos retos que pueden poner en riesgo la vida de las personas, y aquellas que no los cumplen son amenazadas con estremecedores mensajes.

En Jujuy, más precisamente en Perico, la madre de un adolescente de 16 años denunció en la seccional 21 amenazas de muerte por parte de este personaje representado como una entidad “fantasmagórica”. De hecho, en Escobar, Buenos Aires, se investiga si la muerte de una niña de 12 años podría estar vinculada a uno de los extremos retos del macabro juego.

Pero ¿qué es Momo? Inicialmente se había difundido a través de distintas redes sociales un número con característica +81, de Japón, que correspondería a un ente fantasmagórico, que en su perfil de WhatsApp utiliza una fotografía de una mujer de pelo negro, ojos saltones y una inexpresiva sonrisa, que no es otra cosa que una obra de un artista plástico que estuvo en exposición en una muestra de terror en el país nipón.  Para establecer contacto, los usuarios debían seguir ciertos pasos y cumplir determinados requisitos, y uno de ellos era acceder a los numerosos retos que propone durante la conversación.

Lo cierto es que, al igual que sucedió con otro peligroso juego viral durante 2017, denominado la “Ballena Azul”, son las propias personas las que adoptan el rol de “momo”, y de esa manera se contactan con allegados desde números desconocidos, y los desafían a cumplir los peligrosos desafíos que son certificados a través de material audiovisual obtenido por las propias víctimas.

ROSTRO DEL MOMO / NO ES OTRA COSA QUE UNA OBRA DE UN ARTISTA PLÁSTICO QUE ESTUVO EN EXPOSICIÓN EN UNA MUESTRA DE TERROR EN JAPÓN.

Los amenazantes y desafiantes mensajes “¿son verdaderamente de este número japonés que se está difundiendo?” cuestionó en diálogo con El Tribuno de Jujuy el especialista en seguridad informática Maximiliano Macedo.

“Lo que puede pasar es que un chico compre un chip “en la esquina”, y a partir de eso agregue a distintos grupos o se contacte con distintos compañeros, con un número desconocido para ellos y lo incite a realizar estos desafíos”, argumentó.

En ese sentido, sostuvo que por la amplia difusión en todo el mundo del número de contacto japonés debe tener una infinidad de solicitud de mensajes de gente que quiere contactarlo, ya sea por curiosidad, aceptar sus desafíos o bien para “molestarlo”, “por lo tanto se hace inmanejable poder perfilar a cada una de las víctimas”, sostuvo Macedo. Es decir, obtener información personal o privada de cada una de las personas que se contactan con el “momo” a través de la vinculación del número de las líneas con cada una de las distintas redes sociales, Google, etcétera.  Dicha acción se denomina Osint, que es una investigación de fuentes abiertas, o como es comúnmente conocida “stalkeo”, “que lleva tiempo y es tedioso, y si no tiene un fin lucrativo no lo van a hacer a gran escala”, remarcó Macedo.

Por eso, estimó que a partir de la promoción del personaje se está “incitando a que determinadas personas tomen el rol de momo” e induzcan a personas conocidas a llevar adelante los peligrosos desafíos.

Validar la información

Momo ganó mucha popularidad entre los jóvenes a partir de la amplia difusión que tuvo en las redes sociales, sobre todo a partir de los denominados “influencers” y “youtubers” que realizaron publicaciones y videos con supuestos cruces de mensajes y llamadas entre ellos y el “amenazante” personaje en cuestión.

En ese marco es que Maximiliano Macedo llamó a “validar la información que llega”. Ya que uno de los principales problemas que se suscitaron es “cómo reaccionaron muchos medios frente a esta información”.

Por ejemplo, “si alguno probó el juego (con el número japonés), no pasa nada, “ni te clava el visto momo”, en segundo lugar, todo se basa en un video de un youtuber, que es un video que está editado”. Al tiempo que consideró revisar si la amenaza llega efectivamente del número proveniente de Japón, o de un número de una persona allegada a la víctima desde un número ‘desconocido’ por él, y se hizo pasar por Momo”.

Es por eso que consideró sumamente importante tratar de determinar de dónde viene la información “y descreer de estos personajes, ya que son las personas los que se ponen bajo la piel, y por jugar terminan en situaciones extremadamente graves”. Y cuestionó “¿Por qué yo voy a caer en una extorsión de alguien que no me conoce y no tiene nada mío?”.

“Hay que fortalecer esto en los chicos, y hacerlos entender que no tienen que tomar una decisión basados en terceros, y ser más lógicos”, analizó Macedo. Quien afirmó que el rol de los padres es fundamental en este aspecto.

“Entre los chicos se cuestionan estas cosas, pero creo que más que nada son los padres los que tienen que explicar estas cosas, y cuestionar el “por qué” tienen que hacer algo que dijo un tercero desde una cuenta de WhatsApp”.

Basta con bloquear el contacto desde WhatsApp

A partir de las amenazas de “Momo” que recibía un joven de 16 años en Perico, la madre radicó la denuncia en la Seccional 21 de aquella localidad jujeña, pero a pesar de todo, los estremecedores mensajes seguían llegando.

Por esta situación es que tomaron la determinación de cambiar el chip y por consiguiente el número de teléfono del joven, y es allí que comprobaron que los insistentes mensajes en WhatsApp continuaban llegando.

En ese sentido, Maximiliano Macedo, detalló que WhatsApp para funcionar necesita si o si de un número de teléfono celular asociado, “yo puedo tener un número para recibir llamadas, y un número de WhatsApp para recibir mensajes en el mismo teléfono”. Por lo que al cambiar el chip es necesario reinstalar la aplicación del sistema de mensajería ya que queda asociado al “viejo número”.

De todas maneras, cabe destacar, que hubiese bastado bloquear al mencionado contacto desde la aplicación móvil o bien desde el administrador de contactos para no recibir más mensajes, ni llamadas de ningún tipo provenientes de él.

SENCILLO / DESDE LA MISMA APLICACIÓN SE PUEDE BLOQUEAR AL CONTACTO

El “negocio” del Momo japonés

En medio de todos los inconvenientes que puede generar el “juego” de Momo, también surge el interrogante de ¿Para qué está el número con característica de Japón?

El experto en seguridad informática Maximiliano Macedo destacó que “lo que sí puede estar haciendo Momo es obtener una base de datos de números de teléfonos activos en todo el mundo para el envío de publicidad o algo por el estilo”.

De por sí, el número de teléfono con característica +81 se está convirtiendo un gigantesco container de números de celulares activos de personas incluidas en un determinado rango etario, en su gran mayoría niños, adolescentes y jóvenes, todos con vinculación a WhatsApp.

“Ahí puede haber un negocio de juntar teléfonos activos, por lo que pueden, por ejemplo, registrar en servicios Premium que envían el horóscopo y cobran por mensaje enviado, y de los que es muy engorroso borrarse”, otras alternativas, descató Macedo.

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