Tras un nuevo aumento los quiaqueños recurren al contrabando de combustible

Durante la semana la postal fue casi idéntica, filas de auto tratando  de adquirir combustible ante el temor de nuevas subas, dos estaciones tiene la ciudad fronteriza del mayor proveedor a nivel país YPF.

Por si eso fuera poco a diferencia de otras ciudades el costo del combustible es mayor en La Quiaca, cerrando la segunda semana de agosto los precios quedaron de la siguiente manera: Nafta súper $34,37, Infinia $41,25, Ultra 29,31 e Infinia Diésel 36,13 costos diferentes a otras zonas de Jujuy, recalcando que no hay estaciones de GNC, esto influye directamente en las actividades económicas directa o indirectamente.

La Quiaca al estar a 300 kilómetros de la  capital provincial,  con el incremento de los combustibles el traslado de mercaderías también aumentan, por lo tanto los comerciantes trasladan esa suba directamente al usuario.

Es decir esta ciudad de frontera tiene su propio incremento de productos e inflación  a diferencia de otras ciudades, esto afecta toda una estructura en torno al comercio y todos los rubros de venta.

El transporte alternativo de pasajeros también se ve perjudicado, el Sindicato de Taximetristas Quiaqueños analiza otra suba, pero también son conscientes si aplican nuevas tarifas pierden usuarios, actualmente el vecino paga 40 pesos horario diurno, pasadas las 00, unos 45 pesos.

LOS PRECIOS DEL COMBUSTIBLE EN LA QUIACA 

Contrabando de combustible

El contrabando de gasoil y nafta súper es  otro negocio en la frontera norte, por el alto costo en La Quiaca la venta de combustible, procedente de Villazón se popularizó.

Principalmente nafta súper y en segundo lugar gasoil ingresan  ilegalmente desde Villazón (Bolivia) por pasos no habilitados,  hasta domicilios particulares o directamente los automovilistas quiaqueños o de otras ciudades se dirigen hasta el rio internacional para “cargar” nafta.

Hay una notable diferencia de precios del combustible boliviano, el litro de nafta súper cuesta $17,50 casi mitad de precio que en los surtidores de La Quiaca, lo propio ocurre con el gasoil $ 23 en moneda nacional.

En los barrios aledaños al rio internacional varias familias se dedican a la venta de combustible  proveniente de Bolivia, los hacen muy precariamente con los riesgos que ello implica.

“Es la necesidad no hay trabajo, vendemos esto o nos hacemos  narcos” señala un vecino del barrio Santa Clara, que pide no ser identificado.

El comercio minorista de combustible  es común en La Quiaca.  Existe un gran número bocas de expendio en casas particulares, donde se vende en bidones nafta súper procedente de Villazón.

Cabe mencionar aunque está vigente un convenio recíproco entre Argentina y Bolivia con respecto a la venta de combustibles del otro lado de la frontera no se cumple, el “extranjero” paga con recargo.

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