Maimará: Chayada de mojones

Chayar el mojón de la comparsa es un modo de augurarse un buen año. Siempre se supo eso de ir en el primer mediodía del año, pegarse un bailecito, compartir y enflorar el mojón donde el diablito aún duerme a la espera de los Carnavales. Pero poco a poco, acaso sin que nadie supiera exactamente cómo, Maimará comenzó a ser el centro de esta peregrinación festiva y halagüeña del 1 de enero.

Junto a un mojón, la gente bailando. Algunos entalcados, pocas espumas, muchos vasos, las bocas repiten un estribillo.

Ayer, ya de llegar nomás se veían los ómnibus estacionados en cuanto recoveco producen las curvas de la ruta 9. Más abajo del cementerio, como si el villancico pudiera sobreponerse a la cumbia, un vecino arreglaba los trenzados de la adoración del pesebre. A las puertas de los almacenes, filas de personas como ante cajero en día de pago. Como es temprano aún, son más los que van llegando.

Junto a un mojón, la gente bailando. Algunos entalcados ya, pocas espumas, muchos vasos, las bocas repiten el estribillo de una canción muy conocida que brota de los parlantes. Saludos, algunos al azar, otros a alguien conocido, sonrisas y coqueteos. Cuesta reconocer las calles maimareñas, recordar su silencio de tarde ya tamizado por el humo de las parrillas callejeras.

Los mojones son el centro de la chayada pero la plaza, sin embargo, reúne a cantidad de jóvenes y no tanto donde se confunden ritmos y risas. Se dice que el tamaño de la alegría será el de la ventura. Un vecino pregunta: ¿cómo empezaste el año?, el otro responde: ¿no ves?, y señala en derredor a los miles que fueron a llevar su euforia ante las piedras de los mojones maimareños, confiando acaso en que parte la llevarán, de regreso, como souvenir para los meses por venir. El cielo algo plomizo, cantidad de vehículos en la ruta. El remisero nos cuenta la de viajes que viene haciendo desde Tilcara, y en cuanto se vacía nomás corren a sus puertas decenas de ansiosos que quieren llegar a Maimará. El año comienza, no sé si con el pie derecho, pero seguro que con el paso al ritmo de una buena cumbia.

 

¿Qué te pareció esta noticia?

Sección Editorial

Comentá esta noticia

Debe iniciar sesión para comentar

Importante ahora

cargando...