"Fui presionado por la policía para confesar un delito siendo inocente"

Jeffrey Deskovic, fue condenado "injustamente" a prisión a los 16 años, considerado culpable de violación y homicidio a una de sus compañeras de aula. Pese a ser inocente lo consideraron sospechoso ya que se mostró muy angustiado en el velatorio de la joven. Al tomarle declaración, fue "presionado" por la Policía para confesar el delito, hasta que finalmente lo hizo. Durante el juicio intentó demostrar su inocencia, pero su abogado no presentó las evidencias ante la corte, por lo que fue condenado a prisión.

A lo largo de todo el proceso intentó apelar en varias oportunidades y al no tener respuestas envió una solicitud a la organización "Proyecto inocencia" a fin de que revean su caso. En ese entonces ya se había empezado a trabajar en un banco de datos de ADN de personas condenadas lo que permitió cotejarlos con una muestra extraída de la víctima y de ese modo se pudo dar con el verdadero autor del hecho. Así logró demostrar su inocencia después de haber permanecido 16 años en la cárcel.

Actualmente es un reconocido activista norteamericano, y a través de su fundación trabaja ayudando a personas que fueron condenadas injustamente, brindándole asesoramiento para que puedan obtener su libertad. En estos días se encuentra en la provincia junto al abogado Fabian Camaño, brindando charlas al respecto: hoy lo hará en el Servicio Penitenciario de Alto Comedero, mañana en el Colegio de Abogados de San Pedro y el jueves en el penal de Gorriti.

¿Por qué fue condenado a prisión siendo inocente?

Cuando tenía 16 años me acusaron de violación y homicidio de una compañera de mi clase. Ella no era mi amiga ni mi novia, pero me consideraron sospechoso y me llevaron a declarar. Esa entrevista fue de siete horas, en un cuarto muy pequeño, cerrado, estaba sin comer, solo me daban mucho café, y me presionaban para que confiese; me habían puesto una maquina "detectora de mentiras" y según ellos debía confesar el delito, hubo amenazas y una falsa promesa de que si yo confesaba no iba a ser arrestado e iba a poder regresar a mi casa, así que bajo tanta presión acepte la culpa. Fui a juicio y trate de demostrar mi inocencia pero en Estados Unidos la confesión basta para ser considerado culpable. Recibí una condena de entre 15 años a cadena perpetua. Estuve 16 años en prisión, desde los 16 hasta los 32. Recién allí pude demostrar mi inocencia.

¿Por qué se declaró culpable del hecho si no era verdad?

Yo tenía solo 16 años, no tenía abogado, ni mi madre estaba conmigo, durante la declaración estaba sin comer, me habían puesto en una habitación muy pequeña, me dieron siete tazas de café con la intención de hacerme poner nervioso. En la interrogación comenzaron a hacer una invasión de mi espacio, me hablaban con voz alta y repetían las preguntas, una y otra vez. Uno de los policías me presionaba diciendo "yo sé que usted es culpable, usted solo necesita decir eso con su voz"; otro de ellos me dijo que si no confesaba iban a usar la violencia conmigo y que si me echaba la culpa no me iban a arrestar. Estaba abrumado desde lo psicológico y lo emocional, así que decidí confesar. Aún así no quedó registro de eso, ni filmado, ni escrito, ni en audio, solamente la declaración de los policías y con eso bastaba.

¿Cómo vivió esos 16 años en la cárcel, sabiendo que era inocente?

Sentía depresión, me sentía desamparado, había mucha violencia en el correccional, todo el tiempo había provocación, un ambiente de mucha violencia entre los prisioneros. Algunas veces me atacaron. Me visitaba mi madre, primero dos veces al mes, pero en los últimos 5 años solo una vez cada seis meses. Mi hermano, que es más joven, mi visitó tres veces en 16 años y en los últimos 10 años no nos vimos. Estaba muy solo, pasaba mi tiempo solo, pero trate de estudiar la ley y buscar contactarme con abogados que apelen mi sentencia para demostrar mi inocencia. Estuve en tres prisiones de Nueva York, Elmira, Sing sing y Eastern.

¿Después de demostrar su inocencia, recibió algún resarcimiento?

Después de 5 años recibí una compensación económica del Gobierno, y una parte de ese dinero lo destiné a comenzar una fundación de justicia, la Jeffrey Deskovic Foundation for Justice. El objeto de la fundación es conseguir la libertad de otros condenados injustamente. Hasta ahora, en cinco años de trabajo, hemos logrado liberar a 7 personas, además de conseguir cambios en la legislación para hacer el sistema más justo. Por ejemplo que se graben las interrogaciones, que se cree una comisión que investigue cómo actúan los fiscales de distrito, para que el proceso sea más transparente.

¿Hay muchos casos de personas inocentes que son condenadas?

En Estados Unidos sí. Yo creo que entre el 15 y 20% de los prisioneros son inocentes, pero no es un problema únicamente de los americanos sino de todo el mundo. En Estados Unidos hay un Registro Nacional de Exoneraciones según el cual, desde 1991 hay 2279 personas exoneradas, pero seguro son muchas más. En la fundación entre 500 y 600 personas piden ayuda, aunque no todos son inocentes. Analizamos cada caso y hacemos una investigación profunda de varios meses para ver si tomamos el caso o no. Actualmente estamos trabajando en 10 casos que están en proceso. Hoy la fundación cuenta con abogados que colaboran gratuitamente pero en los primeros años pagué abogados e investigadores para que trabajen en los casos.

¿La intención es traer la fundación a Argentina?

Sí, estamos haciendo los trámites para que en un futuro cercano, junto a otros abogados, podamos traer la fundación. Ahora estoy aquí porque quiero compartir mi caso y otros casos de injusticia de Estados Unidos, las cosas que hacen falta cambiar para hacer el proceso más correcto para la prevención de estos casos en que se declara culpable a personas inocentes.

¿Además de lo económico, hubo un pedido de disculpas público del Gobierno o de algún organismo?

Solamente una persona me pidió disculpas, y fue el criminal que cometió el hecho. Ni los fiscales, ni los jueces, ni la policía, ni el abogado defensor.

¿Y el Gobierno aplicó sanciones para quienes lo condenaron?

No, nada. Y lo peor es que además de que estuve condenado siendo inocente, mientras yo estaba en prisión el verdadero criminal estaba libre y cometió otro crimen. Mató a una maestra que tenía dos hijos y eso se podría haber evitado, lo que a mí me pasó le costó la vida a otra persona. Hoy está cumpliendo condena por los dos hechos.

¿Pese a haber recibido un resarcimiento económico y las disculpas del verdadero criminal, cómo se siente hoy, después de haber vivido todo esto?

Haber estado en prisión me trajo muchas consecuencias, fue difícil reparar mi vida personal, incluso a nivel psicológico. Hice sesiones de terapia un tiempo y me costó mucho trabajo ser esta persona, porque uno no es así inmediatamente cuando sale de prisión, los dos primeros años fueron muy difíciles para mí. Hace 12 años estoy en libertad, vivo en mi casa, no tengo esposa ni hijos. En mayo me gradúo de abogado y ahora tengo un master en Criminalística.

 

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