"Si no estás radicada en Europa se hace muy difícil jugar profesionalmente"

-¿Cómo sigue tu vida en Girona?

-Muy bien. Es una ciudad a 30 minutos de Barcelona. Comencé el año como jugadora, hice una muy buena pretemporada y empecé a jugar torneos. Pero a medida que fueron pasando los meses, debido a una lesión que tengo en la rodilla izquierda, opté volcarme a la enseñanza como entrenadora. Gracias a Dios en el club, donde me recibieron cuando llegué a España, me abrieron las puertas para poder sumarme como coach. Es un club muy grande con mucho tenis y pádel. Estoy contenta porque sigo haciendo lo que me gusta, pero de otra manera. Por ahora dejé de jugar por causa de la lesión, recursos y otras cuestiones.

-Da la sensación que pudiste dar más como jugadora, inclusive en el 2016 fuiste premiada como la mejor deportista de Jujuy.

-La verdad que a los 22 años surgieron los dolores. Me hice muchas infiltraciones, trabajé mucho en el tema buscando recuperarme. Pero siempre a la larga volvió el malestar. Es indudable que cansa un poco no poder rendir a pleno, sobre todo en la parte mental. Nunca pude estar al 100% y todo el trabajo que hice para recuperarme, más la inversión económica que demandó, no daban sus frutos. Entonces, apareció la posibilidad de tener otra cosa. Opté por poner una pausa porque estando aquí, en Europa, todo está más cerca y tal vez retorne a la actividad, más que nada jugando dobles, donde siempre me fue muy bien. Por el momento, tengo la cabeza puesta a transmitir lo que aprendí a lo largo de tantos años en este deporte.

-¿Cuál fue la lesión que sufriste?

-Tengo los cartílagos muy dañados. En diciembre del año pasado me iba a operar, pero al final decidimos que no porque en la última resonancia que me hice salió que estaba bastante mejor la rodilla producto que hacía seis o siete meses que no jugaba. No estaba el edema y descartamos la posibilidad de intervenir. Me dijeron que no era necesario. El tema es que al estar dañados los cartílagos cuando comenzás a exigirte, vuelven los dolores.

-¿A los cuántos años comenzaste a jugar al tenis?

-A los 8 años en el club Atlético San Pedro de mi ciudad. A los 12 partí para Buenos Aires a entrenar con Javier Degreef, quien fue mi coach de toda la vida. En las categorías que iba avanzando me iba bien y tuve la suerte de representar a mi país a nivel sudamericano desde el Sub 16 o en mundiales. Ya en profesionales fui convocada a jugar una Fed Cup, una experiencia única. Fueron muchos pasos que fui dando.

-¿Por qué creés que rendiste más en dobles que en singles?

-En el ranking me fue mucho mejor en dobles, ganando varios torneos. Me gusta más el dobles en realidad. A muchas chicas y chicos no les atrae. Por ejemplo, después de perder en single en una competencia, se van bajoneados. En mi caso no era así. Le ponía toda la pila al dobles cuando no avanzaba en el single.

-Sos una trotamundo del tenis...

-La verdad que sí (se ríe). Me encanta el tenis. Y tengo la posibilidad de desarrollarlo en España y me siento muy bien. Se apuesta mucho al deporte y a esta disciplina en particular. Se puede hacer buenos trabajos, planificar a futuro y jugar.

-¿Te costó alejarte de Degreef?

-Vinimos juntos a Barcelona. Estamos en contacto permanente en el club. No es que me separé de Javier. Lo que sucede es que decidí volcarme a la enseñanza y me transmite su experiencia para aplicar en las jugadoras que llegan.

-¿No se te cruzó por la cabeza volver a Jujuy, ya que te fuiste muy jovencita?

-La familia siempre está. Y obvio que analicé la posibilidad de volver a casa. Pero mis familiares siempre me apoyaron para que hiciera lo que me gustara, sabiendo que aquí tengo más oportunidades. Estoy muy cómoda. Fui a fin de año a San Pedro y compartimos unos días. Obvio que los extraño a todos, pero por el momento no quiero regresar. Quiero quedarme en España. El día de mañana, veremos.

EN GIRONA / LA SAMPEDREÑA, QUE ES COACH EN UN CLUB ESPAÑOL, HABLÓ CON EL TRIBUNO.-Existe una marcada diferencia entre lo que ganan las mujeres y los varones a nivel profesional.

-Es que los varones tienen más torneos. Cada semana se juega un Masters 1000. Puede haber uno para mujeres y tres para caballeros. En los Grand Slam se está mejorando bastante el tema de los premios para las damas. Te diría que casi igualado. Aunque algunos discuten que en estos campeonatos los varones juegan a cinco sets y las mujeres a tres, ganando casi lo mismo. Es la disputa que existe. Pero en general, los hombres ganan más dinero porque tienen más competencia.

-En el tenis en Argentina, las chicas están atravesando en un período de transición.

-Es un tema complejo. Si no estás radicada en Europa, es muy difícil jugar profesionalmente. Recuerdo que antes había giras por Brasil, Colombia o Chile. Pero ahora en toda Sudamérica hay muy poca competencia, ni hablar en Argentina. Está programado un future en agosto y los varones tendrán 22 en la temporada, uno detrás del otro. Como dicen que las mujeres no completan los cuadros, los sponsors van a pérdida y optan por certámenes para caballeros. Pero también creo que es una rueda. Claro que si tendría más competencia, los cuadros seguro se completarían porque todas queremos jugar. Pero si se hace uno de vez en cuando, se complica. Estamos en un momento complicado. De hecho, la número uno, Paula Ormachea, se radicó en Italia. Ella explicó que debía irse de Argentina lamentablemente para poder jugar.

 

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