Le dolía el cuello, pensó que no era nada grave, pero casi se muere

Todo ocurrió cuando la joven estaba acostada en la cama con un amigo viendo una película y tomando unas copas de vino, en su casa ubicada en West Hampstead. En un momento se se acomoda el cuello, haciéndoselo sonar, y escuchó un fuerte crujido poco normal, pero que no le dio mucha importancia.

El ruido fue tan raro que su amigo le preguntó "¿ese fue tu cuello?", pero ella sólo se río y dijo "sí". Minutos más tarde, se levantó para ir al baño y cuando caminaba notó que se balanceaba para los costados. "Miré hacia abajo y me di cuenta de que no estaba moviendo la pierna izquierda y luego me caí al suelo", contó al Daily Mail.

Según relató, su amigo corrió hacia ella para levantarla y, aunque él creía que ella estaba borracha, la joven se dio cuenta que algo no estaba bien. "Hasta llegué a pensar que me había drogado. Entre los síntomas que genera la droga de la violación se encuentra la parálisis", agregó.

Kunicki, quien se mudó de Canberra, Australia, en diciembre de 2017, admitió que al principio dudó en llamar a emergencias, porque no quería que sus colegas la vieron "borracha". "Soy paramédica y no llamé al 999 durante diez minutos. Pensé que era demasiado improbable que fuera un derrame cerebral cuando yo debería haberlo sabido mejor que nadie", sostuvo.

Su amigo, desesperado y sin saber qué le pasaba, terminó pidiendo una ambulancia y la trasladaron al hospital. Allí, los médicos le dijeron que su arteria vertebral, una importante en el cuello, se había reventado cuando se sonó el cuello. Esto causó que se formara un coágulo de sangre en su cerebro y provocó un derrame cerebral.

"La gente necesita saber que incluso si eres joven, algo tan simple como un movimiento de cuello puede causar un derrame cerebral. Mi intención no fue romperme el cuello, solo me quise estirar y escuché un 'crack'", relató.

A Kunicki la tuvieron que operar de emergencia. Se sometió a una cirugía de tres horas donde los médicos repararon su arteria estallada, aunque no pudieron limpiar el coágulo en su cerebro. Sin embargo, creen que se disolverá a tiempo.

Si bien ya pasaron varios días, tuvo un gran deterioro en el habla, aumentó su ritmo cardíaco y la presión arterial. "No fumo, no tomo alcohol y no tengo antecedentes familiares de accidentes cerebrovasculares, así que es muy extraño que me pasara simplemente cuando moví el cuello", afirmó.

Durante varios días, la joven paramédica tuvo una gran depresión y ahora está recuperando cierta movilidad de su lado izquierdo. Hacer ejercicios diarios la ayudó a utilizar nuevamente su pierna, su brazo y su mano. Los médicos no pueden dar una escala de tiempo exacta para una recuperación completa, pero estiman que podrá volver al trabajo en un período de seis a 12 meses.

A raíz de este accidente, Kunicki se comprometió a concientizar sobre los accidentes cerebrovasculares en los jóvenes. Por ello, difundió su caso y se sorprendió al descubrir que tan comunes son los niños.

"Mi caso fue uno en un millón, pero una arteria vertebral rota es en realidad una causa bastante común de accidentes cerebrovasculares en los jóvenes. Hasta te puede pasar haciendo actividad física", indicó. Luego del accidente, sus padres fueron a Londres a ayudarla y en junio próximo volverán a Australia.

Fuente: Clarin

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