CAPTURA DE PANTALLA / MENSAJE DE FACEBOOK QUE RECIBIÓ MAMANÍ. 

"Con esta que me compre les doy a los 2 eh ojo con mi hija este la ultima advertencia eh" (sic), es la frase que le dedicó José Luis Antonio Quispe a su expareja, en un mensaje privado por la red social de Facebook, posando sentado y manipulando un objeto que a simple vista sería una escopeta y pese a las incontables denuncias que pesa sobre su persona, continúa en libertad.

Ni las constantes amenazas de Quispe con matar a su expareja Paola Mamaní, que duermen en un escritorio de la Seccional 56º del barrio Atsa de Alto Comedero, ni las violaciones de las órdenes de restricción perimetral emitidos por la Justicia, detienen a este hombre que le juró en distintas oportunidades asesinar a su expareja.

Paola Mamaní es una joven madre de 26 años, quien se separó hace aproximadamente tres del padre de su hija, luego de que éste, en estado de ebriedad le cortara uno de los pechos con un cuchillo en un ataque de celos ocurrido en la casa de un familiar de Quispe.

Desde ese entonces vive con el temor de ser asesinada, "sigue merodeando mi casa y apuntándome con un arma de fuego, como si nada", dijo la mujer a nuestro diario.

"Pasa casi todos los días por mi casa en su auto, me insulta y amenaza con matarme a mí y a mi hija. Lleva en el auto una escopeta y me apunta. A pesar de que la jueza de Violencia de Género, Cruz Martínez, haya dictado la orden de no acercarse a mi casa", le dijo a nuestro diario Paola Mamaní.

La contextura física de la joven denunciante es como la de una adolescente, no habla mucho y todo el tiempo está acompañada por algún familiar por temor a ser interceptada por su expareja. "Realmente temo por mi vida, este hombre es capaz de todo y mientras la Justicia no haga nada, él va a seguir haciendo lo que quiera", dijo Mamaní.

La mujer le dijo además a nuestro diario que a fines de noviembre del año pasado, el hombre se presentó en su vivienda para retirar a su hija, según lo acordado en un "régimen de comunicación", pero Mamaní se habría negado en entregar a su hija porque su ex se encontraba en supuesto estado de ebriedad y ante esta negativa, el hombre junto a familiares destruyeron los vidrios de las ventanas con piedras, situación que fue debidamente denunciada en la sede policial anteriormente mencionada.

Desde ese episodio el hombre no reclamó más a su hija y recién a principio de este mes, la mujer se enteró que fue denunciada penalmente, ante la Fiscalía especializada en Delitos Menores por no permitir que el progenitor vea a su hija.

"Quiero hacer pública esta situación que estoy atravesando. La Justicia no demoró ni 10 días en imputarme por proteger la integridad física de mi hija, pero mi expareja dice abiertamente que me va a matar, viola la restricción perimetral y nunca fue citado a dar ningún tipo de explicación ante un fiscal. No entiendo cómo funciona la Justicia. Parece que están esperando que me mate para recién hacer algo", dijo la mujer. Por otro lado la mujer le dijo a nuestro diario que el hombre denunciado tiempo atrás acordó entregarle mil pesos por mes para cubrir los gastos de su hija, pero esto nunca ocurrió y ella se hace cargo de todos lo gastos de la niña. "De esto tampoco se dice nada, mi expareja reclama ver a mi hija y se ve que le importa muy poco. Lo único que pretende es amenazarme y hacer que viva con miedo, que viva un verdadero calvario",dijo.

“Si no sos mía, no vas a ser de nadie”

La escalofriante frase que Quispe le dedicó a su expareja, no solamente apunta a ella, sino a su nueva pareja. Es que Paola Mamaní decidió rehacer su vida con otra persona y al hombre denunciado no le cayó para nada bien. 
Mamaní relató a nuestro diario que “todos los fines de semana en horas de la mañana son de terror”. 

“Parece que toma toda la noche y termina su recorrido en la puerta de mi casa. Siempre está con otras personas y me insultan. Además cada vez que me ve me grita "que si no soy de él, no voy a ser de nadie’, dándome a entender que si no vuelvo con él, me va a matar”, dijo la mujer. 

René Mamaní es abuelo de la joven y quien la acompañó hasta nuestro diario.

“Mi nieta no solo es víctima de violencia de género, sino que además es víctima de todo un perverso sistema hecho justamente para que personas que no tenemos ni recursos ni medios, no podamos avanzar en las denuncias y terminan durmiendo en las seccionales policiales. “Solo quiero que ella pueda vivir en paz, sin temor a ser asesinada por un tipo que evidentemente le tiene un profundo odio y lo creo capaz de cualquier cosa”, dijo preocupado el hombre.

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