Macri sigue remando desde abajo pese a la caída del dólar

No hubo promesas cruciales, anuncios rimbombantes ni medidas populistas: la sostenida recuperación que está mostrando Mauricio Macri en las encuestas, quien subió alrededor de diez puntos en sólo sesenta días, se debe casi exclusivamente a la estabilidad económica que alcanzó el Gobierno en los últimos meses. Ese cambio en las expectativas, quizás impensado hace poco tiempo, aún no logró revertir la ventaja que mantiene la fórmula de los Fernández de cara a las Paso y también al balotaje.

Por primera vez en casi tres meses el dólar cerró a $44 y la inflación de junio se ubicaría debajo de la del mes anterior por tercera vez consecutiva. Esas dos variables, íntimamente relacionadas entre sí, representan un termómetro que puede volcar definitivamente la balanza hacia cualquiera de los extremos de la grieta. Una alta fuente del Gobierno nacional aseguró ayer que no esperan que la economía pueda traerles votos, a lo que aspiran en realidad es a que deje de restárselos.

Más allá de eso, no todas fueron buenas para el Gobierno esta semana, ya que el Indec confirmó que aumentó nuevamente el desempleo en el primer trimestre del año. La noticia, si bien no sorprendió a nadie, ratificó otro importante concepto: los pequeños brotes verdes de la economía aún no se trasladan al mercado laboral ni tampoco a un mejoramiento en la vida cotidiana de las personas.

En ese contexto, el senador nacional Miguel Pichetto -que se transformó en vocero y jefe de campaña de un día para el otro- está especialmente abocado a la rosca política y a sumar legisladores para el oficialismo. Es evidente que el rionegrino es muy efectivo en ese terreno: ya sumó a Juan Carlos Romero y a Carlos Reutemann, dos pesos pesados del peronismo. Sin embargo, la gestión del día del candidato a vicepresidente fue la incorporación de Alberto Aseff a Juntos por el Cambio, ya que dejó a la candidatura de José Luis Espert -que le saca algunos puntitos a Macri- al borde del abismo.

¿Por qué Pichetto está más preocupado ahora por la sumatoria de dirigentes que por la sumatoria de votos? La respuesta es simple: el Gobierno ni siquiera oculta que buscará sancionar la reforma laboral antes de que termine el año, y por eso todos los respaldos parlamentarios serán clave en pos del cumplimiento de esa promesa con el Fondo Monetario Internacional. El organismo multilateral, ya no quedan dudas, está jugando a fondo a favor de la reelección de Macri aportando millones de dólares para contener el tipo de cambio hasta las elecciones de octubre. Colaboración clave si las hay.

En el frente oficialista reina una duda importante sobre la competitividad de Macri, y es cuál será el aporte real que le dará la UCR al jefe de Estado. Los radicales quedaron afuera de la fórmula, no ocuparán la presidencia de la Cámara de Diputados y todavía es una incógnita cuántos votos podrían fugarse hacia la postulación de Roberto Lavagna. "La decisión del Partido fue seguir dentro de Juntos por el Cambio, pero es indudable que el cierre de listas dejó heridos. No es un orgullo para nosotros no tener ningún candidato radical a presidente o vice ni haber perdido poder territorial en las elecciones provinciales. Hay mucho debate interno", explicó a El Tribuno un influyente dirigente nacional de la UCR que pidió reserva de su identidad.

La otra vereda

El Frente de Todos que encabeza Cristina Kirchner como candidata a vicepresidenta de la Nación confía en que a medida que se acerquen las elecciones habrá un mayor deseo de cambio en la sociedad. Por eso, están convencidos que el repunte que está teniendo Macri en las encuestas se moderará cuando la gente tenga que comparar si estaba mejor antes o ahora. ¿Volverá a ser determinante el bolsillo a la hora de votar o se priorizará más el odio hacia un extremo de la grieta? Los analistas políticos consultados por El Tribuno fueron tajantes: billetera mata galán.

Alberto Fernández y José Luis Gioja estuvieron hasta anoche metidos cien por ciento en el cierre de las listas de las provincias. El kirchnerismo no quiere sumar diputados y senadores a sus filas que luego vayan al Congreso a jugar a favor del Gobierno, como ya le ocurrió en otras oportunidades.

De todos modos, en el Instituto Patria tienen en claro que buena parte de su suerte se jugará en la provincia de Buenos Aires, donde la candidatura de Axel Kicillof sigue superando a la de María Eugenia Vidal en intención de voto. Allí es donde aparece con más fuerza la candidatura de Sergio Massa a diputado nacional, ya que el tigrense todavía mantiene buenos niveles de aceptación en ese distrito. "Si con Cristina, Axel y Massa no nos alcanza para ganar en Buenos Aires no hay mucho más que se pueda hacer", reflexionaban cerca de la expresidenta.

El kirchnerismo también le prende una vela a la fórmula entre Lavagna y Urtubey, ya que consideran que ese espacio podría tener un crecimiento mayor que el que hoy indican las encuestas. Esos votos, desencantados de Macri y de Cristina, le restan posibilidades a Macri en las Paso pero podrían potenciarlo en el balotaje. Paradojas de la política.

 

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