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Carbofobia: fantasma por los hidratos de carbono

Miércoles, 21 de agosto de 2019 01:02

Por MELANY CARLOVICH, LICENCIADA EN NUTRICIÓN

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Por MELANY CARLOVICH, LICENCIADA EN NUTRICIÓN

En los últimos años se fue creando un fantasma alrededor de los hidratos de carbono, por el cual mucha gente fue generando temor a consumirlos. Muchos por miedo a engordar, otros porque al consumirlos sienten hinchazón o por miedo a que esto suceda. A este fenómeno se lo conoce como carbofobia, que refiere a una fobia a comer alimentos fuente de hidratos de carbono.

Muchas veces escuchamos frases como "No como hidratos de carbono porque engordan", "Dejé las harinas", "No como harinas porque engordan". Lo primero que debemos dejar en claro es que hidratos de carbono no es lo mismo que harinas. Los hidratos de carbono son un macronutriente que nuestro organismo necesita para funcionar, ya que son quienes aportan la energía; mientras que cuando hablamos de harinas, generalmente nos referimos a "harinas refinadas", aquellas presentes en productos como: las galletitas, productos de panaderías, algunos fideos o pastas que no sean integrales.

Todas las células de nuestro cuerpo necesitan energía para funcionar y son los carbohidratos quienes aportan entre el 45 y 55% de las necesidades diarias de energía. La FAO y la OMS sugieren que la mayoría de la ingesta energética provenga de los hidratos de carbono. Luego del proceso de digestión estos se convierten en glucosa, la cual se utiliza como energía o se almacena en músculo e hígado como glucógeno.

Entonces, ¿qué pasa si los eliminamos de nuestra dieta? No solo nos vamos a sentir cansados, sino que también pueden aparecer dolores de cabeza, modificar nuestro estado de ánimo, y generar ansiedad. Además, nuestro cuerpo entrará en un "estado de ahorro". Por eso, empezamos a asimilar más lo que estamos consumiendo y gastar menos lo que tenemos almacenado.

Después de un día en el que una persona se encuentra activa sin consumir hidratos de carbono esta reserva se agota, y ya no contará tampoco con la glucosa como fuente de energía. En ausencia de suficientes hidratos de carbono, el cuerpo utiliza la grasa como fuente de energía, el cuerpo no tiene la capacidad para manejarlas y la oxidación de las mismas es incompleta, generándose unos compuestos conocidos como cuerpos cetónicos que en exceso son tóxicos para nuestro organismo. Por otro lado, también las proteínas que consumimos se utilizarán como energía, relegando así su función de sostén, mientras que a su vez, parte de nuestro músculo se irá degradando, generando así una disminución de la masa muscular. En conclusión, no debemos eliminar el 100% de los alimentos que aportan hidratos de carbono, sino saber elegir cuáles consumir y moderar su cantidad, ya que son ellos nuestra principal fuente de energía.

Las Guías Alimentarias para la Población Argentina ubican en el 2º lugar por orden de importancia a los alimentos fuente de hidratos, es decir, es el grupo después de las frutas y verduras que debemos comer en mayor cantidad. Estas guías recomiendan comer 4 porciones al día.