Un exjuez denunció a un médico y a una clínica

El 14 de febrero de 2016 se constituiría en un día clave en la vida de Hilda Ridi. Cerca del mediodía de esa jornada, Hilda se cayó en el garage de su vivienda en barrio Los Perales fracturándose la cabeza del fémur de su pierna izquierda.

"Hilda en el momento de sufrir el accidente ya era una mujer adulta mayor, pero que conservaba una vitalidad increíble, de una intensa vida social, sumamente cuidadosa de su salud, madre y esposa ejemplar dedicada a sus hijos y familia, que se movilizaba en su propia camioneta para hacer las compras, visitar amigas, la peluquería y además de conservar su belleza, una mujer que no tenía ningún problema de salud, ni mental o corporal que le impidiera desplazarse por sí misma a donde quisiera", afirmó Armando Alberto Ovando, un dolido esposo que recuerda con felicidad los 47 años convividos hasta ese momento.

Hoy el exjuez Ovando presentó una denuncia en contra del médico Roberto Pérez Barquet por considerarlo probable autor responsable de los delitos de lesiones quirúrgicas graves y gravísimas y abandono de persona y en contra de una clínica privada de calle Otero al 400.

En la denuncia radicada a través del expediente P-211395 del Ministerio Público de la Acusación recayó en la Fiscalía Especializada en Delitos Culposos a cargo de Carlos Farfán. El exjuez recordó que el 7 de

marzo de 2016 Pérez Barquet colocó una prótesis por fractura de fémur , recibiendo la paciente el alta el 17 del mismo mes.

Pese a las recomendaciones brindadas por el facultativo y los cuidados a la paciente por parte de su familia y personal especializado, el 28 de marzo sufre una luxación.

Ese mismo día fue trasladada a la misma clínica de calle Otero siendo sometida nuevamente a una intervención quirúrgica sobre la herida del implante de la prótesis, recibiendo el alta el 4 de abril donde pese a que se extreman los cuidados, el 12 de mayo del mismo año una asistente le dice al esposo Armando Ovando "Hilda no se puede mover, sufriendo la segunda luxación".

Nuevamente es operada y entonces el médico le seccionó los músculos aductores de la cadera, según consta en la historia clínica, informando personalmente a la familia que "esto era para asegurar que no se produzca una nueva luxación", manifestó, "y es para su tranquilidad".

El 17 de mayo recibió el alta nuevamente, indicando Ovando que "de nuevo fuimos a casa con la esperanza de que con el corte de los músculos aductores se acabarían las luxaciones, resultando inútil esta mutilación, ya que solo tres días después se produjo la tercera luxación quedando inmóvil en cama".

Ese 20 de mayo con una ambulancia provista por la obra social concurrió a la clínica donde fue operada, y en ese lugar le dijeron que por "expresas directivas" del médico Pérez Barquet la paciente ya no será recibida ni atendida en ese centro sanitario.

Las penurias de la paciente y de la familia duró dos días, siendo recibida a "regañadientes" en una clínica de calle Belgrano al 300 después de ser rechazada por otro sanatorio.

Derivación a Buenos Aires

El 24 de mayo la señora Hilda es recibida por el médico Gonzalo Boccardo con el hecho ya consumado de "mala praxis", a la que se le suma una importante infección en la zona de la operación realizada, que le provoca altos registros febriles. La paciente sufre hemorragia digestiva con descompensación hemodinámica a causa de dos úlceras.

Pese al esfuerzo y al tratamiento de Boccardo sufre una cuarta luxación, que obliga al médico a recomendar la urgente derivación a un centro de alta complejidad en Buenos Aires.

Boccardo, según el denunciante, afirmó que se le debía retirar la prótesis, colocar un espaciador, combatir la infección hasta su cura y colocar otra prótesis.

En el Instituto Argentino de Diagnóstico y Tratamiento el 1 de agosto es sometida a la quinta intervención quirúrgica en cinco meses a cargo del especialista en cirugía de cadera Gabriel Ignacio Vindver, donde estuvo en riesgo la vida de la paciente.

A pesar del éxito del nuevo trasplante, la señora Hilda Ridi sufre un grave deterioro de la salud producto de la postración hospitalaria y las graves complicaciones sufridas en todo ese tiempo.

En diálogo con El Tribuno de Jujuy, Ovando afirmó que "el 10 de febrero de 2017 a las 8 de la mañana se inició el traslado de mi esposa a Jujuy, en una silla de ruedas. Al llegar a Aeroparque se la traspasó a otra de Aerolíneas Argentinas, embarcada a las 15 la bajaron del avión, se la cambió de silla y en una ambulancia local, llegó a casa".

Ovando remarcó: "Hilda no se luxó pese a semejante traqueteo ni tampoco tuvo ningún inconveniente durante el vuelo, pese a su debilitada salud".

En la presentación judicial, Ovando afirmó que "las cuatro luxaciones se debieron a que Pérez Barquet no hizo lo que tenía que hacer, es decir un reemplazo total de cadera (prótesis femoral más cotillo fijado en la cavidad articular de la pelvis). Prueba de ello es que el doctor Gabriel Ignacio Vindver hizo un reemplazo total de la articulación de la cadera izquierda".

Hoy la señora Hilda Ridi se encuentra postrada en su domicilio sin poder moverse como consecuencia de la atrofia total de los músculos de ambos miembros inferiores, o sea en términos penales le "ha hecho perder el uso de los dos miembros inferiores y le ha causado debilitación permanente de su salud que pone día a día en riesgo su vida".

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