Ahogamiento la segunda causa de muerte en niños

Según el Comité Nacional de Prevención de Lesiones de la Sociedad Argentina de Pediatría el ahogamiento es la segunda causa de muerte por traumatismo no intencional en niños y adolescentes.

Las advertencias a la hora de elegir el lugar para refrescarse es la supervisión constante, si se trata de niños, y el control de guardavidas.

En el caso de las piletas de aguas termales no existen según los profesionales médicos recomendaciones mas que respetar el tiempo.

Para el cardiólogo Pablo Clementti no hay precauciones particulares. "El agua caliente, termal a veces puede bajar un poquito la presión pero no es una contraindicación para ir", afirmó ni tampoco que pueda generar algo por sí misma más que bajar la presión. Aseguró que en pacientes con alguna enfermedad cardíaca previa, que sumado a la actividad física puede llegar a desencadenar el deceso, pero aclaró que hay personas que tienen patologías congénita cardíacas que desconocen. Otra causa probable sería muerte súbita que puede deberse a una hemorragia cerebral o infarto general masivo, sin embargo aseguró que para ello suele haber una enfermedad cardíaca. No obstante, aclaró que en pacientes con insuficiencia cardíaca, corazón grande, la recomendación es no estar más de 30 minutos porque puede bajar la presión por el agua caliente.

Por otra parte la médica de la Sociedad Argentina de Pediatría, Ingrid Waisman, dio recomendaciones en general para ir a una pileta, indicando que no debe haber previamente una ingesta copiosa, porque el organismo redirige la sangre al intestino para la digestión, y pierde irrigación de músculos y cerebro, por lo que es recomendable sumergirse recién luego de una hora. También coincide en la necesidad de resguardo de guardavidas.

Los casos

Las advertencias se extienden no sólo a piletas sino también para los baños en ríos, arroyos y lagos, ya que muchos de los episodios de ahogamiento se producen en estos lugares, y especialmente en los varones, que registran una relación de 2 a 1 con respecto a las mujeres, presumiblemente porque ellos presentan una mayor exposición al agua y a prácticas arriesgadas, como la navegación o baños en solitario tras consumir alcohol.

"Quienes presentan mayor riesgo de ahogamiento por inmersión son los niños menores de 5 años y los episodios, en general, se producen en el ámbito doméstico. Esto se debe a una inadecuada supervisión y a la presencia de depósitos de agua o piletas sin medidas de resguardo", explicó Waisman. Dijo que en los adolescentes y preadolescentes, la mayoría de las situaciones suelen presentarse en ríos, arroyos, lagos y mares, por falta de observancia de reglas elementales de seguridad. Eso hace que sea indispensable instrumentar medidas de cuidado para evitar los accidentes.

Existen recipientes peligrosos, especialmente para los menores de 2 años, que muchas veces no son considerados por los adultos.

En tanto su par Rubén Zabala también de la SAP explicó que los niños pequeños pueden ahogarse en pequeños volúmenes de agua como piletas de lonas, baldes, palanganas, fuentones o bebederos de animales. "Un riesgo especial son los recipientes de 20 litros, generalmente de pintura. El niño de un año tiene la altura justa para caer en su interior y por su peso y habilidades motoras no suele poder salir o volcar el recipiente", describió

Las recomendaciones para niños 

Entre las principales medidas de seguridad recomendadas, desde la Sociedad Argentina de Pediatría destacaron la vigilancia permanente de un adulto responsable (nunca permitir a los niños bañarse solos), que el cuidador tenga una visión directa del niño y no se distraiga, y que la relación entre el número de cuidadores y de niños sea la adecuada. También, instalar cercos perimetrales para todas las piletas; que los bordes y el piso sean de material antideslizante; no dejar juguetes u objetos atractivos que floten en la piscina, pues atraen la atención de los más pequeños; vaciar luego de su uso las piletas inflables o desarmables que no tengan cerco; y colocar un chaleco salvavidas adecuado, según el peso del niño.

Explicaron que los preadolescentes y adolescentes se ahogan generalmente en aguas oscuras en movimiento, inclusive quienes nadan aceptablemente ríos, arroyos, mares o lagos, donde las condiciones comunes a estos espejos de agua son el agua poco transparente con diversos grados de turbidez, corrientes, contracorrientes y remolinos; y es que los ríos normalmente corren a 7 u 8 km por hora, que aumenta considerablemente en las crecientes.  En estos casos, las causas primarias y generales de los ahogamientos son el desconocimiento e incumplimiento parcial o total de pautas mínimas de prevención.

Entre otras medidas de prevención, se menciona no bañarse en solitario, respetar los tiempos de digestión, utilizar solo las zonas vigiladas destinadas al baño, atender a las señales de “prohibición de baño”, no zambullirse de cabeza si no se conocen los fondos, no alejarse de la costa con colchonetas o flotadores, no perder de vista a los niños en el agua y colocarles chalecos salvavidas, sobre todo a los que no saben nadar o cuando realizan deporte acuático.

En cuanto a los elementos a tener en cuenta para la elección adecuada de colonias de verano, se recomienda para el responsable de la supervisión el método de “visión directa permanente” y resulta imprescindible en lactantes y niños pequeños. La visión directa permanente debe estar a cargo de un cuidador responsable que debe ser mayor de edad, estar en condiciones físicas e intelectuales para socorrer, nadar perfectamente y poder sumergirse sin equipo hasta el fondo de 3 a 4 metros; estar entrenado en reanimación cardiorrespiratoria (RCP) y mantener una proporción segura entre número de cuidadores y niños

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