El esfuerzo de Zapla

Desde marzo de 2019 cuando Altos Hornos Zapla descendió desde el Federal A, el único anhelo de la actual Comisión Directiva, socios e hinchas fue retornar a esa categoría de ascenso.

 

Se sumaron jugadores de experiencia, sabiendo que el objetivo es retornar a la divisional de la cual se descendió en el 2019.

Ese desafío íntimo y casi desafiante fue en parte favorable para que la entidad palpaleña hoy pueda contar con un mejor presente institucional entre otros aspectos que priorizó el presidente Marcelo Lizárraga, que proyecta un progreso significativo donde el equilibrio económico es una pata fundamental dentro de las convicciones para sostener su crecimiento.

 

Y es por ello que con gran atino se contrató a un técnico de jerarquía como lo es Salvador Armando Ragusa, un rosarino viejo conocedor de las categorías de ascenso y con varios pergaminos logrados en su dilatada trayectoria. La etapa quedó trunca en marzo de este año cuando comenzó la pandemia por el Covid-

19 pero la continuidad se retomó en esta reciente flexibilización con las ambiciones potenciadas para lograr el objetivo general del club palpaleño.

Tal es así que el esfuerzo se vio reflejado en cada una de las incorporaciones del plantel que hasta el momento sumó varias caras nuevas y en algunos casos conocidas. Con reciente paso en categorías superiores y otros con pasados de clubes protagonistas a nivel nacional llegaron el arquero Carlos De Giorgi (Gimnasia de Jujuy), el delantero Martín Abraham (Atlético Bermejo de Bolivia), el volante creativo Maki Salces (Gimnasia de Mendoza), el marcador central Franco Mendoza (Huracán de Comodoro Rivadavia), el zaguero Francisco Baranosky (Ben Hur de Rafaela), el volante mixto Emilio Ochoa (Desamparados de San Juan), el carrilero Héctor Guzmán (Atlético Cuyaya), el atacante Ignacio González (Talleres de Córdoba), el volante Álvaro Lozano (Central Norte), el defensor Juan Méndez (Atlético Bermejo de Bolivia) y el delantero paraguayo Maximiliano Gauto González (Sarmiento de Chaco).

Entonces es un desafío doble porque ilusiona a más de uno por la calidad de jugadores que tiene hoy el "merengue", pero a la vez lo compromete aún más a la hora de contar con tantos nombres de jerarquía. Por lo que se deberá desde el cuerpo técnico en cada una de sus funciones construir un equipo sólido y que marque esa diferencia ante los rivales de turno, ya que se hizo un gran esfuerzo dirigencial que lógicamente debe ser retribuido en al campo de juego para recuperar la plaza que Jujuy necesita en el fútbol nacional.

En enero próximo comenzará a rodar la pelota y se acabarán las palabras.

.

 

Temas

Últimas Noticias

Últimas Noticias de Deportes

Últimas Noticias de Edicion Impresa

Sección Editorial

Comentá esta noticia

Importante ahora

cargando...