Negrillas, primeros villancicos de Tierras Americanas

Cuando pensamos en la Navidad, nos vienen a la mente los villancicos, canciones tradicionales que solo se escuchan en esta época del año.

Los villancicos se cantan no sólo en Jujuy sino en todo el mundo, donde se cultive esta tradición musical y en especial, una tradición cantada. La adoración es una danza típica, con sus diferentes variantes y más típica de las regiones andinas, pero que combina el baile navideño y las canciones. Se canta a partir del 24 de diciembre hasta el 6 de enero y es típica del mundo cristiano.

Hay diferentes tipos, dependiendo del lugar, el país, la región, la idiosincrasia y la tradición.

Sobre América Latina hablaremos luego, pues es lo que nos ocupa el día de hoy.

En Alemania, los mercados de Navidad abren a principios de diciembre o finales de noviembre en las ciudades con mayor turismo y espacio. Este año lamentablemente no se han abierto y el espíritu navideño ha sido más íntimo. Aquí se distinguen las canciones de Adviento y los villancicos de Navidad. Recordemos que es un país en gran parte protestante, o al menos lo era. Así es que grandes compositores como Johann Sebastian Bach escribieron oratorios o representanciones musicales religiosas en alemán.

La gente se reúne en el mercado de navidad y toca con instrumentos de viento, en particular bronces, los villancicos alemanes, mucho más tranquilos que los de Jujuy. Algunos niños cantan villancicos en coros y reúnen algunas monedas. El frío reinante y la oscuridad, que llega a partir de las 4 de la tarde, hace que las luces y el aroma del ponche nos invite a visitar estos mercados y también a comprar algún regalo o compartir con amigos comiendo y bebiendo algo en sus callecitas.

El lector viajero o el lector amante del cine, habrá visto que, en las películas tradicionales de Hollywood y Disney, que siempre estrenan especiales de Navidad, se reúnen coros profesionales o amateurs para cantar delante de las casas o en las esquinas.

Bajo el cielo gris e invernal de Londres, antes del coronavirus se podían ver coros que cantaban villancicos tradicionales ingleses en las esquinas o en plazas famosas como Trafalgar Square o a orillas del río Támesis.

Nos resultaran conocidas las melodías pues las hemos escuchado también en las películas clásicas de Disney, para los más memoriosos y que Canal 7 de Jujuy gentilmente alegraba a los peques, si es que no llovía torrencialmente e interrumpía la transmisión, claro.

Los villancicos corales ingleses o Christmas Carols son muy conocidos también en el mundo hispano, con su traducción. Por ejemplo Deck the halls, o Hay que ser bueno con los amigos, como cantaba Piolin o Tweety cuando llegaba la Navidad, burlándose del Gato Silvestre.

En Estados unidos, los villancicos menos religiosos pero más alusivos a Papa Noel o Santa Claus han invadido también nuestras tradiciones y se han instalado firmes, por ejemplo Jingle Bells o Navidad, navidad, llega Navidad.

Pero lo que no me saca de mi asombro y que renueva una tradición muy típica de América Latina, es la fusión y la inclusión de otras músicas y músicas, que aunque no las conocemos, las adoptamos y adaptamos a nuestra Navidad. Tal es el caso del villancico o Christmas Carol "Rudolph the red nosed deer" que lo había escuchado hace ya tiempo en ritmo de adoración de pesebres.

Esta tradición de incluir e integrar ya estaba presente en la época de la colonia y es así que surgieron los villancicos conocidos como negrillas o guineos, donde se integraban elementos africanos en la música de Navidad.

No era una forma de burlarse sino de poner elementos populares existentes en la música. Recordemos que el género villancico denominaba a las canciones de los villanos o gente del campo. Y en el campo había muchos tipos de personas, en España y luego en América Latina.

Es así que se dieron voces también a los indígenas en algunos villancicos barrocos y que llegaron hasta nuestros días pero también a los esclavos africanos.

Precisamente el concepto de danza delante del pesebre hace que pensemos si nuestras danzas o adoraciones son las continuación de estos villancicos.

He aquí que el que escribe dirige un ensamble de música antigua en Londres, el Parnaso Hyspano. Hemos hecho un concierto con live streaming de villancicos escritos en México, Guatemala, Perú y Bolivia y ahora, en Youtube están a disposición del público lector del Tribuno.

Felices fiestas y a celebrar la Navidad con nuestra música!

 

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