“El terror sigue siendo considerado un género menor”


"El cadáver insepulto" es un thriller que incorpora elementos de terror para dar cuenta de las perversiones de un grupo de huérfanos criados por el dueño de un matadero. Cuando la figura paterna de este grupo de hermanos muere, uno de ellos regresa al orfanato donde se crio tras años de alejamiento y se topa con un espelúznate descubrimiento, su padre no había sido enterrado. Se trata de una terrorífica propuesta cinematográfica que aborda temáticas relacionadas con los mandatos y secretos familiares y la herencia del poder en un contexto rural de siniestras prácticas. Protagonizada por Demián Salomón, Héctor Alba, Fernando Miasnik, Carolina Marcovsky, Pablo Palacio, Sergio Dioguardi, Sebastián Mogordoy y la actuación especial de Mirta Busnelli, "El cadáver insepulto" tuvo su estreno mundial en la competencia iberoamericana del Feratum, festival de cine de género de Michoacán, México. Y forma parte de la selección oficial del 21º Buenos Aires Rojo Sangre que se realiza online hasta el 13 de diciembre.

¿Qué opina sobre este estreno virtual?

Es raro, pero es lo que nos tocó en todo el mundo, los cines están cerrados y es muy difícil poder encontrarse en persona y es una pena porque es lindo el encuentro en una sala, el espectáculo del cine en pantalla grande y los sonidos que te envuelven, así se disfruta mucho más la obra. Pero, por otro lado, un estreno en sala implica una difusión más pequeña, el filme llega sólo a Buenos Aires y a muy pocos lugares del interior. La plataforma permite que la película pueda verse online de Ushuaia a La Quiaca y eso es maravilloso. Además, es interesante ver cómo este año como consecuencia de la pandemia la gente se está volcando hacia el cine argentino.

¿Por qué se inclinó por este proyecto?

Leí en varias ocasiones hablar del "cadáver insepulto", es una figura que se usa mucho en historia o política y se utiliza para hacer referencia a alguien que ya no está pero que sigue presente y en general se utiliza el concepto para hablar despectivamente de alguien. Y dándole la vuelta a la expresión se me ocurre la idea: qué pasaría si realmente hay un cadáver que no se entierra, lo normal es enterrar o cremar a los muertos pero qué pasaría si hay un muerto que no quieren enterrar. Y ese fue el disparador para pensar esta historia que fue tomando forma hasta transformarse en la película.

¿Cómo definiría el filme?

Para mí es más que una película de terror porque no es solo para los seguidores del género sino que es una película más amplia. Es para el gran público, es más abierta.

¿Qué referencias utilizó para la realización?

No soy un gran fanático del cine de terror, soy un espectador al que le gusta el cine de todo tipo. Así, para esta película me vi influenciado por Luis Buñuel, sus propuestas son inquietantes, con un clima turbador, con una realidad deformada y enrarecida y eso para mí fue una referencia. Y para las partes que se desarrollan en un matadero, hay un documental de Humberto Ríos "Faena" que también fue una inspiración y la primera secuencia de la película que pasa en una imprenta es una especie de homenaje a "Las fauces de la locura" de John Carpenter, una película de terror que me gusta mucho. Hay una mezcla interesante, influencias muy distintas que me ayudaron a hacer la película.

¿Qué tan complejo fue el proceso?

Fue complejo pero no tanto por los efectos especiales que son puntuales y de manufactura artesanal sino que lo más difícil fue sacar adelante el proyecto con el presupuesto acotado con el que contábamos, la película fue hecha con muy poco dinero y es una historia que tiene muchos personajes y locaciones, el trabajo del equipo de producción fue muy bueno ya que se pudo aprovechar el presupuesto limitado que teníamos y los pocos días con los que contábamos para filmar. Logramos muchísimo con pocos recursos.
 


¿Qué recuerdos tiene de todo este trayecto?

Son hermosos, porque yo soy documentalista y esta es mi primera película de ficción, así que fue una experiencia nueva para mí, trabajar con tanta gente, con actores durante tanto tiempo, para mí fue un proceso de mucho aprendizaje y la pasé muy bien y lo que me queda son unas ganas locas de seguir haciendo ficción porque me divertí mucho, no solamente en el rodaje sino también al escribir el guion y en la posproducción. Fue una experiencia de descubrimiento y terminamos con una película de buena calidad.

¿Cuál es su visón sobre el cine de terror?

El cine de terror siempre tuvo un nicho, un público fiel al que le gusta mucho y es una industria gigante, que "educa" a los espectadores con sus clichés y lugares comunes, pero al mismo tiempo es muy diverso. Hay tantas formas de hacer cine de terror, hay tantos subgéneros, para todos los gustos. Así, por un lado, tiene un público enorme, tiene muchísima variedad en sus contenidos, en su estética, en su manera de hacerse pero al mismo tiempo da la sensación de que nunca termina de tener un reconocimiento, se lo sigue considerando un género menor a pesar de tener tanta trayectoria y tanto público y de generar tanto en términos económicos (porque es muy taquillero). El terror tiene sus festivales especializados porque no termina de hacer pie en los festivales tradicionales, es una especie de gueto pero gigantesco que abarca todo el mundo. Y eso es algo raro.

¿Pudo trabajar en esta época de pandemia? ¿Cuál es su actualidad profesional?

La industria audiovisual durante la pandemia cayó muchísimo, yo por suerte venía con algunos trabajos pendientes, así que mantuve la cabeza ocupada. Ahora estoy en un proyecto de una serie de ficción, también estuve trabajando en la posproducción de un cortometraje y escribiendo un documental que espero que pronto pueda hacerse. Además, este estreno me insumió mucho tiempo y energía. Afortunadamente el 2020 estuve haciendo muchas cosas.


¿Qué opinión tiene del cine del interior?

En este país que dice ser federal en la práctica lamentablemente no es tan así. El cine argentino siempre estuvo identificado con Buenos Aires pero por suerte con el avance de la tecnología los costos para hacer cine se abarataron mucho y empezaron a hacerse muchas producciones interesantes en el interior. Además, está la apertura de las sedes en el país de la Enerc (Escuela Nacional de Experimentación y Realización Cinematográfica).

¿Tiene referencias del cine del NOA?

En "El cadáver insepulto", trabajó Dana Gómez, quien se formó en la Enerc NOA y es una profesional excelente, mi experiencia con ella fue fabulosa, tiene un futuro promisorio. Y además Hernán Viruez, que participó en varios aspectos de la producción, estuvo involucrado recientemente en un telefilme histórico ("Siervo Ajeno") ambientado en el siglo XIX que se rodó allá en Jujuy, y me comentó que estaba feliz por la calidad de los profesionales del lugar (técnicos y actores). Y además en Jujuy tienen el Festival de Cine de las Alturas, que es uno de los más importantes del país. Todo esto pone al Norte argentino como un foco interesante para el audiovisual.

Últimas Noticias

Últimas Noticias de Espectáculos

Sección Editorial

Comentá esta noticia

Importante ahora

cargando...