"Al principio siempre te miran raro, confían poco"

El papel de las mujeres cobra cada vez más protagonismo en los diferentes ámbitos de la sociedad. Trabajar frente a un volante muchas veces representa una ruta de difícil acceso para las mujeres, al igual que en otros campos del mercado laboral como el de la construcción, electricidad y mecánica, entre otros. Pese a eso, hay historias que reflejan que las mujeres van conquistando más espacios

Natalia Cardozo tiene 31 años y es chofer desde hace 6. Empezó realizando viajes en la ruta y hoy conduce taxis amarillos en la ciudad. "Yo realizaba viajes desde Perico a Güemes y desde Güemes a Orán. Empecé a trabajar porque el padre de mis hijos se enfermó y no teníamos otra entrada de dinero", contó Natalia a El Tribuno de Jujuy.

La joven es madre de cuatro niños, Daniela, Victoria y Daiana, que son mellizas; y Dylan, el más pequeño. Por cosas de la vida, Natalia tuvo que volver a la casa de su madre y empezar de cero para sacar adelante a sus hijos. "Cuando me separé empecé con los viajes a Aguas Blancas, con el auto de mi madre, aprovechaba además y traía mercadería para vender".

A medida que pasaba el tiempo, Natalia empezó manejando un taxi compartido, "desde ese momento estuve primero los fines de semana o hacía reemplazos, meses más tarde conseguí un auto fijo y comencé a trabajar toda la semana", dijo.

La vida no fue fácil para ella, y en el oficio encontró la manera de superarse y salir adelante a pesar de todo, "siempre es bueno empezar de cero y siempre se puede", resaltó la joven y agregó que "como te darás cuenta soy muy joven todavía y tengo muchas metas por cumplir".

Recuerda su primer día de trabajo y la reacción de las personas cuando la vieron a cargo del volante. "Cuando hacía viajes de ruta había pasajeros que no querían subirse al auto tanto hombres como mujeres, porque decían que el volante era para el hombre y la mujer tiene que estar en la casa lavando los platos", lamentó la joven chofer.

Con cientos de anécdotas para contar, Natalia recordó un episodio reciente. "El otro día me pasó algo muy gracioso, un señor de unos 70 años me hace seña para parar, cuando paro abre la puerta me mira y me dice "dejá, espero el otro", da la casualidad que el taxi que tomó después era de un amigo mío, que le preguntó: "¿Por qué no subió?" y el señor le dijo: "Porque las mujeres son idiotas".

Hasta hace unos años, ser chofer era un lugar impensado para una mujer. Hoy vemos que es un espacio que se conquista día a día, con gran esfuerzo y perseverancia. Si bien, las mujeres continúan sufriendo discriminación y maltratos, Natalia contó que su experiencia fue distinta.

"Al principio siempre te miran raro, los hombres confían poco", dijo la joven y agregó que "por ejemplo a los titulares de los autos es un poco complicado caerles bien, no todos les dan los autos a las mujeres choferes, son contados, no confían porque dicen que nosotras andamos muy fuerte o que rompemos el auto".

Natalia trabaja junto a 53 choferes en San Salvador de Jujuy y del grupo es la única mujer. "Mis compañeros son re buena onda y siempre me cuidan", resaltó.

Al igual que los demás choferes, la joven trabaja 9 horas por día. "Yo trabajo al igual que ellos, los días de semana 9 horas y los fines de semanas 12 horas, con turnos de 3 am a 3 pm o al revés". En este sentido, Natalia contó que "a mí me encanta trabajar de noche, es más tranquilo que en el día y aparte en fines de semana se hace más plata".

Además de ser chofer, realiza trabajos de tapicería y panadería. A Natalia le "encanta manejar" porque cuando lo hace trata con muchas personas y le apasiona "escuchar sus historias o conocer parte de sus vidas", aunque no descarta la posibilidad de hacer otra carrera.

"El trabajo que tengo es mi fuente de ingresos para mantener a mis hijos, la verdad es que amo mi trabajo, disfruto mucho de lo que hago", señala la joven y resalta que "a mí no me importa lo que digan, o si no confían en que una mujer no puede ser chofer, yo sé que las mujeres podemos eso y mucho más porque estamos capacitadas para hacerlo".

No quedan dudas de que hoy manejar un taxi no sólo es cosa de hombres. Afortunadamente, cada vez hay más mujeres en el sector y eso es un reflejo de que algo está cambiando para bien en nuestra sociedad.

Ventajas de ser mujer

En la actualidad son muchas las mujeres que se animan a conducir un taxi, un colectivo y hasta un camión. Aún así, el cupo femenino en este oficio sigue siendo bajo. Natalia resalta que ser mujer en este espacio tiene una ventaja.

“Por lo general, la mujer genera más confianza a la hora de trasladar un pasajero”, contó y agregó que “las mamás nos eligen mucho para ir a buscar abuelos, hijos o encomiendas”. Otra de las características que resalta es la paciencia. “Las mujeres somos más pacientes, más tolerantes y más tranquilas, eso a muchos pasajeros les genera más confianza”, destacó. Natalia reconoció que muchas veces el trabajo es sacrificado, pero indicó que “no es solamente ir a trabajar, es escuchar historias, compartir charlas con los pasajeros, y eso me encanta”.

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