La música en tiempos del coronavirus

 La humanidad ha demostrado su capacidad de sobrevivir a las más diferentes adversidades que nos ha tocado vivir.

 En los momentos de epidemia, o pandemia del virus corona, podemos decir que la globalización ha coadyuvado para que se propague en todo y cada uno de los países donde alguna persona portadora del virus lo lleve consigo. Con una rapidez total se han tomado recaudos para guardarnos de las terribles consecuencias, sobretodo a los más vulnerables, como son los mayores y personas con enfermedades crónicas o cuya salud está deteriorada.

 Pero la capacidad de supervivencia nos acompaña también desde los inicios de los tiempos y quizás desde antes: improvisar, emigrar, huir, adaptarnos, buscar soluciones a los problemas y sobreponernos a las dificultades y circunstancias que la existencia misma nos plantea.

 Es así, que quien escribe esta columna semanal desde Colonia, Alemania, lo hace y hará en las próximas semanas desde su escritorio, en una especie de cuarentena voluntaria para proteger a la población más vulnerable y para quienes el contagio del corona virus puede ser mortal.

 Los efectos del corona virus se han extendido con tal rapidez globalmente, que no hemos tenido para prepararnos, ni aquí, ni en la China, dicho literalmente.

 No sólo afecta al movimiento de las personas pero también a los agentes culturales, como son los músicos o artistas en general. Preservar a nuestro público es la mejor muestra de afecto por ellos.

Coros, orquestas, producciones de óperas y conciertos se han forzado a cancelar y posponer sus representaciones, muchos a tiempo indefinido.

 En esta época tan dura y que afecta a toda parte consciente del globo, nuestro instinto nos ha hecho recurrir a diversas formas de seguir al alcance de nuestro amado público, sin el cual  los artistas no existimos y a quien nos debemos.

 Por eso, para poder seguir cantando juntos y sobretodo cumplir con los aficionados a nuestro arte hemos echado mano a lo que la tecnologia nos ofrece y que está al alcance de todos.

 Diferentes aplicaciones, dependiendo del teléfono móvil que se use y también adaptándose a las nuevas formas de ensayar, que es desde la casa y con acceso a nuestros colegas por micrófono y cámara, sin mas preparación que un buen par de auriculares y un metrónomo, para tener todos el mismo tiempo, ya que la música de compone no tan sólo de sonidos pero de medidas de tiempo.

 Así, la tecnología nos mantiene cerca y activos: podemos ofrecer un concierto por youtube y ser vistos por todo el mundo al mismo tiempo. El público puede escribir opiniones y mandar saludos, podemos responderlos y leerlos, pero no escucharlos.

 Quizas es el tiempo en que vamos a aprender a escuchar y a esperar, pues si algún efecto positivo puede tener esta crisis y de la cual podemos aprender algo, es a ser pacientes y a esperar. Parece tan simple y es fácil de decir pero hacerlo es lo que estamos forzados a aprender.

 También, y en el caso de los músicos profesionales que están en diferentes partes del mundo o en diferentes ciudades y que debido a la falta de transporte urbano o interurbano nos vemos imposibilitados a ensayar o grabar juntos, algunos han descubierto y desarrollado aplicaciones como acapella app, a través del cual se puede hacer videos con sonido y colgarlos en la red para nuestros seguidores o incluso mandárselo a un agente u organizador de conciertos.

 Otro ejemplo de supervivencia y de solidaridad es la iniciativa de la orquesta filarmónica de Rotterdam, en los Países Bajos (comunmente conocida como Holanda o el país de los tulipanes).

Ellos precisamente han logrado ponerse de acuerdo para tocar juntos lo que es el Himno de la Humanidad Entera: la Oda a la Alegría de la Novena Sinfonía, de Ludwig van Beethoven.

https://www.rotterdamsphilharmonisch.nl/en/pQlJNt2/rpho-online

 quién no conoce la oda o himno a la alegría, en versiones de orquesta o hasta nuestras madres, cuando escuchaban al Puma Rodríguez en su versión personal pero que nos ha acercado a esta obra universal, que habla de la hermandad de todos los seres humanos.

He aquí que nadie puede parar a la Humanidad de crear y ser felices, coronados o sin corona, la vida siempre nos ofrece un motivo parar luchar, ser mejores y seguir caminando hacia lo que es nuestro destino.

 Querido lector; disfruta de tu encierro voluntario y miles de personas te lo agradecerán. El mensaje de la hermanda y amor universal de Beethoven te llegue a través de este video hecho con tanta creatividad por la orquesta filarmónica de Rotterdam.

 Nos escribimos!!

 

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