"La situación epidemiológica puede cambiar en cualquier momento"

¿Cómo evalúa la situación de Jujuy frente a la pandemia?

La situación epidemiológica en Jujuy es distinta a algunas jurisdicciones de la Argentina que están más comprometidas por la circulación viral. Ya la OMS ha categorizado a la Argentina como país con circulación comunitaria. Pero en una epidemia pueden coexistir dos fases en un mismo país: fase 1 de contención como en Jujuy y otra fase de circulación viral en conglomerados y comunitaria. Cuanta más circulación hay, es más preocupante la situación. Por eso es muy importante el esfuerzo de toda la comunidad en entender las medidas de cuarentena y aislamiento que se están implementando. Para dar una respuesta sostenida a esta epidemia necesitamos la presencia visible y permanente de los líderes y sus equipos de trabajo, es decir el Estado; un gran esfuerzo de toda la sociedad y los elementos que la componen como las instituciones intermedias y su representantes y la participación y colaboración de la comunidad, que es la destinataria de la suma del esfuerzo de todos. La situación epidemiológica puede cambiar en cualquier momento, como en toda epidemia.

-¿Las medidas sanitarias se tomaron a tiempo en el país, deberían haber sido más severas?

Es discutible. La provincia de Jujuy decidió implementar una suma de estrategias eficaces y comprobadas en otros países que ya afrontaron otras epidemias de virus respiratorios, justamente para evitar la presentación de muchos casos en un día, es decir; un número de casos que superen la capacidad de respuesta del sistema de salud; lo que se llama la curva exponencial. Tratamos siempre de aplanar esa curva basándonos en el aislamiento y distanciamiento social, la identificación de casos sospechosos, la internación de los pacientes y separar a los contactos de ese paciente de la sociedad, para evitar la diseminación del virus en la comunidad. Estrategia similar a la usada por Singapur y Corea en su momento. Y aplicamos el testeo para diagnosticar coronavirus, en la medida que disponemos de reactivos. La Argentina en su conjunto tomó las mismas medidas 72 horas después de que el gobernador Morales anunciara las medidas para Jujuy. Toda estrategia implementada antes de una epidemia parece mucha y desmedida al principio, pero al final se verán como pocas e insuficientes.

-¿Se puede flexibilizar el aislamiento social?

Pocas veces los intereses económicos coinciden con los intereses sanitarios. Lo importante y el desafío de nuestros gobernantes es encontrar un equilibrio que nos permita seguir trabajando y produciendo sin exponernos a un virus contagioso y agresivo, sobre todo en personas con mayor vulnerabilidad. Un virus nuevo ante el cual no tenemos inmunidad ni defensa natural. Hay que minimizar las probabilidades de contagio. Y allí entran en juego otras medidas de protección que la comunidad puede usar, que son la higiene respiratoria y la higiene de contacto, basándonos en el menor número de personas circulando por las calles. Solo deberían circular las personas que trabajen en servicios esenciales.

-¿En qué medida es importante el uso del barbijo y porque antes no se le deba tanta relevancia como medida de prevención?

Cuando hablamos de medidas para minimizar las probabilidades de contagio, hablamos de varias acciones a la vez, como la higiene de contacto, es decir, lavado de manos con agua y jabón y si salimos a la calle el uso del alcohol en gel o similares, descontaminar superficies con agua y lavandina, entre otras cosas. Luego la higiene respiratoria como usar pañuelos descartables, toser y estornudar en el pliegue del codo, no salir si estamos con síntomas de resfrío o gripe y lo último es el uso de cubrebocas para la comunidad o barbijos de uso social. No es que ahora hayan cambiado los conceptos, sino que los tiempos de la epidemia han cambiado y tenemos que tratar de estar adelante del virus. Por ejemplo, para el sistema de salud, las indicaciones del uso de los barbijos quirúrgicos y Nº95 de alta eficacia, al igual que los equipos de protección personal (EPP) no han cambiado. Siguen siendo las mismas. Y para la comunidad y en vistas de que próximamente van a circular más personas en la calle, debemos tomar alguna medida que sume protección a las anteriores. De allí surge la recomendación del uso de cubrebocas de fabricación casera o barbijos caseros con algún genero especifico, también llamados barbijos de uso social. Nuestra piedra angular en la forma de evitar contagios, es el aislamiento de contacto o social. La cuarentena.

-¿Por qué se detectan cada vez más casos? ¿Tiene que ver con una mayor cantidad de testeos o hay un mayor contagio?

Es inevitable que tengamos un mayor número de casos. Todavía no entramos en lo que se llama el pico de casos. Es importante testear a más pacientes sobre todo ahora que vamos a entrar de pleno en el otoño donde vamos a encontrarnos con muchos casos de cuadros respiratorios. Pronto, el resfrío común, la gripe, los catarros, las alergias y las neumonías de la comunidad se verán más frecuentemente en los centros de salud. Como todos los años, esta es la época. Y la forma de saber si son cuadros por coronavirus será haciendo más testeos. En teoría cuanto más busco, más encuentro. Es un virus nuevo y por ende nadie tiene anticuerpos contra este virus. Por eso vamos a tener más casos. Hasta llegar a un pico máximo de casos. Luego la curva entrará en una meseta para que finalmente descienda.

-¿Por qué es tan importante cui dar la curva de contagios?

Justamente tenemos que frenar la forma de contagio, la cadena de transmisión. Estos se producen como en una mesa de billar. La bola blanca, que sería una persona con el virus, golpea a una y esa a dos y esas a cuatro y así sucesivamente. Si yo vacío la mesa de las bolas de billar, es decir las guardo en sus buchacas, la bola blanca no tendrá a quien golpear. Así funciona el aislamiento social o cuarentena.

-¿Con la llegada del otoño y las bajas temperaturas habría que extremar los cuidados?

Siempre que llega el "capitán frío" hay que cuidarse. No salir de casa, pero a la vez ventilar los ambientes. Vacunarse contra la gripe. Lavarse las manos. Usar pañuelos descartables. Si estamos con algún síntoma de resfrío o gripe consultar por teléfono al médico de cabecera o al sistema de salud y tratar de no ir a la guardia de los hospitales para evitar entrar en contacto con otras personas enfermas. Y si voy a ir a un servicio de salud usar un cubrebocas o barbijo no quirúrgico, de uso social. Proteger y aislar a nuestros adultos mayores.

-Se dice que el pico de la pandemia en Argentina llegaría en mayo. ¿Puede adelantarse?

Hay distintos modelos epidemiológicos basados en probabilidades. Es lo que el Ministerio de Salud y los expertos epidemiólogos nos dicen. Pero depende de cada región y de las medidas que se hayan tomado oportunamente. Básicamente dependerá del comportamiento de nuestra comunidad. También en nuestra capacidad de diagnóstico y aislamiento de los pacientes con coronavirus y en la respuesta de nuestra sociedad a la medida de no salir de casa si no es necesario.

-Como infectólogo y referente del Programa provincial de VIH, ¿en qué se parece esta pandemia a lo que fue en su momento el VIH?

Tiene algunas similitudes. Pocas. Como el temor de las personas a infectarse y el temor que estos pacientes generaban en el sistema de salud. Donde se ve quienes deben hacerse cargo de la situación dentro del sistema de salud. Pero en esto hay que saber que estamos todos dentro del mismo barco. Hay un solo sistema de salud, la salud pública. Todos somos útiles e imprescindibles. En VIH nos ha tomado mucho tiempo tomar medidas al respecto y dimensionar la epidemia. En esta epidemia tenemos que aprender todo muy rápido y ponerlo en práctica. El estigma también es parte de esta epidemia. Pero, hasta hoy, nada se compara a lo que genera este virus dentro y fuera del sistema de salud. El miedo más se compara al Ébola. En general olvidamos que tuvimos un alerta mundial por Ébola hace un par de años. Pero el miedo que genera este coronavirus es desmesurado.

-¿Cree que esta pandemia va a generar un cambio de conducta en las personas, es decir, que se van a fijar estas buenas prácticas de prevención de por vida?

Esta epidemia nos dejará muchas enseñanzas. Y debe ser muy necesario que cambiemos y cuidemos nuestros hábitos de vida y cambiarlos por el de hábitos de vida saludable. Redimensionaremos aspectos y relaciones sociales, familiares, afectuosas, de salud y de respeto a la naturaleza. Debemos aprender a cuidarnos entre todos. Posponer intereses y derechos personales en pos del bien común. La cuarentena obligatoria que se dispuso hacerla en los hoteles es un ejemplo de ello. La salud la construimos entre todos. Es totalmente justo y oportuno que cambiemos para bien.

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