"La pandemia nos complicó el proceso de adaptación"

Mariana Flores nació en Jujuy pero a los 9 años de edad se mudó junto a su madre a Buenos Aires donde conoció a Daniel, su esposo y quien fue el nexo para que actualmente residan hoy en Kehrsatz, Suiza, junto a sus dos hijos.

 

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La jujeña llegó a Suiza junto a su familia en mayo de 2019, en parte para acompañar a su suegro y a su cuñada que residen allí desde hace tiempo y en parte también en busca de nuevas oportunidades pero nunca se imaginaron que al poco tiempo les tocaría transitar una pandemia y lejos de su país.

"A nosotros particularmente nos complicó bastante porque todavía estamos en proceso de adaptación. Entonces al estar aislados y encerrados fue bastante difícil pero sin embargo aquí la cuarentena no fue tan estricta como allá", contó Mariana Flores.

Dijo que afortunadamente se les permitía salir a caminar y a andar en bicicleta, pero siempre manteniendo la distancia social y el resto de las medidas preventivas pero que las clases sí fueron suspendidas.

"A mi hijo Mateo que va a tercer grado le mandaban las tareas por correo electrónico para que él las vaya resolviendo y mandando y a mi hija Emma que está en séptimo grado (equivalente a 1º año en Argentina), a través de la computadora que le dan en la escuela, tenía reuniones con sus maestros y sus compañeros", contó la jujeña.

Pero a partir del 11 de mayo se reanudaron las clases presenciales. Al inicio con el 50% de la capacidad del aula y sólo medio turno pero después se normalizaron.

Sobre cuál fue la sensación que les provocó el avance del Covid-19 en el mundo consideró que "creo que el coronavirus no es una enfermedad a la que haya que tenerle miedo, pero sí respeto. Es importante mantener los hábitos de higiene, lavarse las manos cuando se vuelve de afuera y todo lo que se pueda pero no hay que tenerle miedo".

Sin embargo contó que lo más duro por lo que atravesaron fue no poder visitar por dos meses a su suegro quien permanece en una residencia para adultos mayores. Hoy en día con las flexibilizaciones ya lo pueden hacer una vez por semana durante media hora y sólo se les permite el ingreso de dos familiares.

El arribo a Suiza

Quién se iba a imaginar que tras unas vacaciones en Suiza ese se convertiría en su nuevo hogar. Es que al ser su esposo descendiente de suizos y tener allí a su familia decidieron mudarse allá.

Contó que al principio fue difícil establecer lazos debido al idioma. "Aquí hay cuatro idiomas oficiales, de acuerdo a la zona se habla alemán, francés, italiano o romaní. Y donde estamos se habla alemán pero el lenguaje cotidiano es un dialecto", por eso antes de ir, los cuatro estudiaron el idioma para por lo menos tener una base que no fue suficiente por eso la jujeña desde agosto estudia el idioma de forma intensiva una hora y media todos los días.

Y sus hijos reciben clases particulares en el colegio al que asisten junto a otros niños extranjeros. "Un apoyo fantástico", exclamó.

Extrañando Jujuy

Pese a que Mariana se fue muy chica de la provincia nunca dejó de visitarla, es que aquí viven su papá y una de sus hermanas.

"Adoro el paisaje de la Quebrada y siempre que vamos a Jujuy visitamos las Salinas, también Yala y todos esos hermosos lugares que tiene pero la comida de Jujuy es la mejor y es lo que más extraño", contó.

Y lejos de quedarse sólo con el recuerdo de los sabores, la jujeña prepara exquisitas empanadas con masa casera, una receta que atesora por ser una herencia de su madre y por si eso fuera poco le suma otro toque especial. Los condimentos que utiliza son jujeños. "Los condimentos que tengo ahora y que utilizo para cocinar son los que me traje de allá la última vez que fui en 2018", dijo riendo y mostrándose orgullosa.

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