Ginés González García
El ministro de Salud tuvo una dolencia y debió ser internado
Se le adormeció el brazo izquierdo y fue llevado al sanatorio Otamendi donde estaría hasta hoy tras ser analizado.

El ministro de Salud, Ginés González García, ingresó ayer al sanatorio Otamendi, donde fue sometido a una serie de estudios "cardiológicos, neurológicos y traumatológicos", tras haber sufrido una "parestesia distal (adormecimiento) del miembro superior izquierdo".

El ministro de Salud arribó pasadas las 11 al sanatorio Otamendi "por sus propios medios" y "en buen estado de salud, para realizarse una serie de estudios y controles, a partir de una parestesia distal del miembro superior izquierdo", informó la cartera sanitaria.

Tras el ingreso, en horas del mediodía, se le realizaron "los estudios correspondientes, cardiológicos, neurológicos y traumatológicos, a fin de interpretar el origen de esta condición, pudiendo permanecer internado hasta el día de mañana (hoy)". Al experimentar la "parestesia", que es una especie de adormecimiento u hormigueo, el funcionario nacional decidió asistir al centro de salud.

Se esperaban nuevos estudios y luego se difundiría un parte oficial con los resultados de las pruebas a la que se sometió González García, que pasaba la noche en el mencionado sanatorio.

La cartera de Salud aclaró que "el Ministro no tiene fiebre ni síntomas respiratorios", para descartar que su ingreso al Otamendi tuviera que ver con el Covid-19, ya que se encuentra dentro de la población de riesgo de la enfermedad.

González García, de 74 años, está al frente del ministerio de mayor relevancia a la hora de la lucha contra la pandemia de coronavirus, con un alto desgaste físico.

La noticia de su internación fue seguida de cerca por el presidente Alberto Fernández desde la Casa Rosada, a donde concurrió por tercer día consecutivo, luego de haber dejado de concurrir al inicio de la cuarentena obligatoria por el coronavirus.

Estaba previsto que González García acompañara a Fernández en sus próximos viajes al interior esta semana, pero por este problema de salud se bajó de la recorrida.

Qué es un cuadro de parestesia distal

“Parestesia distal en el miembro superior izquierdo”, el cuadro que consigna el parte oficial como causa de la internación del ministro Ginés González García en la Clínica Otamendi, es una fórmula médica para designar cosquilleo o adormecimiento de una zona del cuerpo. Es un síntoma inespecífico que puede obedecer a distintas causas. Puede ser permanente o transitorio. “Una posibilidad es que esté en relación con cualquier presión compresiva del nervio periférico, en el codo, la axila, el vértice pulmonar o la columna vertebral -explica el especialista en medicina interna Alexis Turjanski, de la Clínica Suizo-Argentina-. Si se presenta súbitamente, uno puede pensar en un evento isquémico cerebral. Para descartarlo, se realiza una resonancia magnética con difusión”. Para el cardiólogo Daniel Flichtentrei, director de Intramed, no es prudente avanzar sobre interpretaciones porque los datos del comunicado son muy poco precisos como para extraer una sospecha clínica. “El parte solo describe un síntoma sensitivo, sin mención del componente motor, y sin eso no se puede evaluar un ACV que en general involucra ambos componentes -afirma-. Hay decenas de causas de parestesias distales aisladas sin compromiso motor.

Muchas locales, otras sistémicas; algunas osteomusculares, otras neuríticas y algunas metabólicas. Es imposible hacer una inferencia racional sin más datos relevantes. Es cierto que Ginés es un paciente de riesgo cardiovascular por muchos motivos (no sólo la edad) por lo que la internación precautoria y el estudio resultan oportunos. Estoy seguro de que sus médicos tienen datos más relevantes que la mera descripción de un síntoma aislado, que debe evaluarse en un contexto clínico y situacional, y muy pocas veces tiene valor en sí mismo”. Ante la pregunta por los trascendidos periodísticos que indicaban que el ministro podría haber tenido un hematoma subdural, Juan Antonio Mazzei, especialista en medicina interna y miembro de la Academia Nacional de Medicina, explicó que esa patología se define por “la acumulación de sangre entre la corteza cerebral y la duramadre (la meninge exterior) por ruptura de vasos sanguíneos.

Hay un porcentaje importante de espontáneos. Si son pequeños, no se hace nada. A veces, es necesaria una cirugía”. Cristian Fuster, el neurocirujano que operó a Cristina Kirchner de la misma afección (en su caso, provocada por un golpe), coincidió en que, a los 72 años, un hematoma subdural no sería improbable. “Se dividen en agudos y crónicos. Ambos pueden ser de origen traumático, pero los agudos dan síntomas más rápido - destacó-. El pronóstico en general es bueno. Hay que decidir si es o no quirúrgico”. (Fuente La Nación).