"Estamos en el ascenso de la primera oleada de contagios en la provincia"

-Desde la Organización Mundial de la Salud (OMS) no descartan que los contagios se puedan dar a más de dos metros. ¿Qué opina en tal sentido?

-La OMS ya viene bastante vapuleada por los diferentes hechos que la sobrepasan. Lo que existe en realidad es una carta de más de doscientos científicos que hablan sobre evidencias, quizás no contundentes, pero acerca de tomar la precaución también a este virus como de transmisión aérea. La OMS, por supuesto, en esta ocasión ha tenido que ser más prudente y seguir los consejos médicos. Por eso no es fácil hacer el cultivo del aire en estos virus. Entonces las evidencias todavía no son contundentes, sí obligan a tomar precaución.

-¿Cree que la provincia haya llegado al pico de contagios? ¿O todavía pueden haber más casos de los que hay por día?

Lo que se ve en la dinámica del virus es que lastimosamente no tenemos tasa de positividad y sería muy bueno que nos informen la dinámica de infección que está ocurriendo en la población. Por ejemplo, de cien PCR (siglas en inglés de "Reacción en Cadena de la Polimersa") que se hacen en la comunidad, saber cuántas son positivas.

Trascendió que cuando es más del diez por ciento estamos en problemas, eso no lo sabemos, lo cuál sería muy útil conocerlo. Lo que se está viendo y el comportamiento de este virus, es que no estamos en el pico, estamos en el ascenso de la primera oleada de contagios en Jujuy. Ojalá ocurra un milagro, que se termine y caiga el contagio, pero todo indica lo contrario. Porque si uno sabe que actualmente hay más de trescientos cincuenta pacientes infectados, al multiplicarlo por diez, en realidad hay más de tres mil quinientos o cuatro mil infectados.

Así que sería muy ingenuo pensar que todo el virus está solamente en el interior y no en toda la provincia. En conclusión creo que vamos hacia el pico de contagios.

-¿Cómo cree que pueda impactar la apertura comercial en este contexto de emergencia sanitaria en la provincia?

-Lo que está claro es que estamos en un cuello de botella, la gente por supuesto necesita que se liberen sus actividades, sobre todo aquellos que realizan changas o actividades menores. Lo que me desconcierta es que el timing (ritmo, tiempo) de apertura y del cierre de la epidemia no está siendo el correcto porque, al principio, se cerró toda la provincia sin haber casos, ni siquiera en provincias vecinas. Para mí fue una actitud un poco exagerada. Ahora de nuevo con esta situación es un poco contradictorio porque estamos en pleno ascenso de la oleada y se abren muchas actividades.

Lo lógico debería ser al revés, el tema es que ya venimos con una restricción importante, severa, prolongada y que la gente está ahogada en los bolsillos. Pero si el timing hubiera sido diferente hoy tendríamos más respaldo y estaríamos -creo- aplicando las restricciones completas, porque es lo lógico.

¿Cuándo cree que pueda llegar la vacuna? ¿Es partidario de cerrar todas las actividades hasta que se encuentre la inyección o que se habiliten diferentes sectores pero siempre y cuando se cumpla estrictamente con el compromiso social?

-Si uno lee los periódicos internacionales o las revistas internacionales científicas señalan que la vacuna no llegará antes de fin de año. Sería un gran logro que salga antes. Pero después habrá que pensar después en la producción masiva de siete mil a nueve mil millones de personas que existimos en este planeta y su logística de distribución, etc. O sea que esto no va a durar menos de un año y medio, ojalá me equivoque. En cuanto a si deberíamos cerrar todo y esperar que llegue la vacuna, no me parece que sea así. Yo creo que hay que hacer una gran inversión en educación para que la gente se cuide porque esto se comporta en forma de oleada. Acordémonos que en Europa y en Estados Unidos, la población infectada no pasa más del 10, 11 por ciento, o un poco más.

O se queda mucha gente susceptible a una segunda oleada. Ahora lo que sí tenemos son bastantes herramientas para el tratamiento. Tenemos el plasma (se obtiene a partir de una donación de sangre de un paciente recuperado de coronavirus y se trata de un líquido transparente y ligeramente amarillento donde se encuentran suspendidas las células sanguíneas como glóbulos rojos, glóbulos blancos y plaquetas) que se utiliza en diferentes estadíos de la enfermedad, al igual que el corticoide, sobre todo la infección moderada, para pacientes críticos y con asistencia respiratoria. Otra herramienta es la droga americana llamada Remdesivir (antiviral) que se da a los moderados pero no a los pacientes que están con respiradores. Esta droga disminuye un treinta por ciento la mortalidad y un veinte por ciento la duración de la enfermedad.

-¿Las personas asintomáticas tienen una suficiente carga viral para contagiar a otra persona?

Hay una nueva variante de virus mutante que es el virus que es un grupo G, ese virus tiene la particularidad de tener mucha carga viral en los pacientes. Entonces la persona al tener más carga viral es más efectiva la contagiosidad. Por eso es que el virus es contagioso pero que no implica que haya empeorado la mortalidad. Así que este virus de por sí en el tracto respiratorio, las secreciones tienen cargas virales muy altas. Por decir un número es casi seis, diez millones de copias de virus comparados con el Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH).

En cuanto a la aplicación "Simmov" que controla la circulación de las personas, ¿cuál es su efectividad? ¿Hay algunos antecedentes de que haya funcionado efectivamente en otros países?

-Esas aplicaciones ya la probaron en Inglaterra. En un principio yo creo que no hay que ponerle demasiadas fichas a la aplicación "Simmov" porque es una herramienta que cuando la epidemia se dispara el ramo ya es tráfico, eso sirve para el inicio de la situación. Esto no lo digo yo, sino que en Inglaterra miembros del Parlamento han decidido no usarlo más por situaciones de terceros o porque no es práctica. Entonces vemos que el seguimiento de los pacientes en el famoso árbol de contacto en Inglaterra tarda más del treinta al cuarenta por ciento.

Así que cuando la epidemia ya está en curso hay que concentrarse en otras herramientas, equipar a todo el equipo de salud con los insumos y las cosas que necesitan y educar a la gente para detener el contagio.

Por ejemplo, días atrás vi en el centro de la capital jujeña un hormiguero de gente. Además a personas que les indicaban que caminen por la derecha y otros por la izquierda. Ante esa medida no hay ninguna prueba científica de que el contagio aminore. Lo que sí me parece importante hacer es salir con un parlante ya sea la policía, la intendencia o quien sea para comunicar a la gente que siga guardando la distancia, porque la gente hoy con el barbijo se vuelve a apelotonar de nuevo.

Entonces esas son las cosas en las que uno tiene que concentrarse y no pensar en darle tanta importancia a una herramienta que en este estado ya no tiene actividad práctica. Porque hay que imaginarse el ejército de gente que hace falta para seguir un árbol. Supongamos que esto tenga una escala de tres mil o cinco mil, es imposible, no es práctico. Entonces hay que concentrarse en el testeo en grupo que se llama "pool testing" (testear en grupo), que eso sí detecta cómo sucede la penetración del virus en la comunidad, así se detectará a asintomáticos, presintomáticos, sintomáticos, los grupos vulnerables, de riesgo por trabajo, etc. Con eso se da un paso adelante de lo que es la epidemia.

El "pool testing" en cuanto a táctica es muy bueno, porque uno podría testear en grupos de personas y grupo de sueros, entre diez y treinta sueros.

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