"No habrá una recuperación económica rápida o notable este año"

-¿Con esta nueva apertura, si se mantiene, cuánto tardará en llegar la reactivación económica?

-La reactivación se va a ir produciendo a medida que se mantenga esta apertura y no haya que volver a cuarentena, que yo creo que va a haber idas y vueltas entre aperturas y cierres menores y más localizados, porque hasta que no se logre erradicar el virus a través de la vacuna, se hará dependiendo de los sectores, pero en general, globalmente será lenta. No será una recuperación rápida o muy notable, para llegar a los niveles prepandemia, probablemente pasemos el resto del año. Tal vez a principios del año que viene podamos haber recuperado, ojalá, los niveles anteriores. Digo esto porque habrá sectores, por ejemplo el vinculado al turismo, y esto a Jujuy le llega bastante, serán los últimos en reactivarse. Es más, esa prueba que se hizo exitosamente con el turismo interno y que se tuvo que retroceder, acá el grueso del turismo que produce ingresos viene de afuera de la provincia, y eso va a llevar su tiempo todavía porque sabemos que en el mundo esto es así.

-¿Estamos pasando el peor momento o será más adelante?

-Y, estamos pasando un mal momento, no sé si es el peor o no, tanto del punto de vista sanitario como económico. Creo que hay que ir produciendo estas aperturas, no se puede vivir eternamente encerrados y sin producir, pero sí tenemos que ser todos muy responsables y cuidadosos, no podemos pretender que el Estado nos cuide a cada uno porque está en cada uno de nosotros. Así que por el lado de la obra pública que ha elegido el Gobierno nacional como impulso inmediato, en que se ha estado empezando a anunciar algunos programas en algunos lugares del país, como en el conurbano bonaerense, la Patagonia, y seguramente se irá extendiendo al resto del país, produce un movimiento.

Incluso lo que se busca sobre todo en los sectores más desprotegidos es que la gente que no tiene un empleo fijo, que trabaja circunstancialmente, o de changas, es la más perjudicada, y que hoy en día está de alguna manera cubierta por este Ingreso Familiar de Emergencia, pero que cubre las necesidades elementales básicas, pero no mucho más que eso. De todas formas creo que a nivel general será paulatina la recuperación, no va a ser inmediata porque incluso hay un componente de caución de miedo en la gente, que hace que no todo el mundo salga libremente como antes, y va a ir tardando un tiempito en recuperar esa confianza. Y si hay episodios de rebrote, de nuevo se achica esa confianza. Creo que ese va a ser el panorama que tendremos en los próximos meses.

-¿Cuánto resiste una economía provincial con la pandemia?

-Muy poco porque obviamente depende de la provincia. En Jujuy particularmente cuál es la característica esencial de su economía: por un lado, mucho empleo público, hay 100 o 110 mil empleados públicos entre provinciales, municipales; mucho menos empleados privados registrados, y una gran cantidad de empleo informal, en negro o autoempleo, que tienen su propia actividad. Todo este sector del autoempleo en Jujuy representa, yo creo, alrededor del 60% del producto bruto jujeño. Y en materia de empleo debe representar el 40 o 50. Esto vive de las otras actividades y si tiene que estar cerrado y continuar parado, estamos en un problema muy serio.

Fíjense que ahí están los 167 mil millones de IFE que entregó el Gobierno nacional, y que se va a repetir de nuevo este mes. Nos muestra que hay 167 mil personas que viven así, que no tienen empleo fijo, permanente o registrado, frente a los 110 mil empleados públicos y a los 50 o 60 mil empleados registrados, ese es el empleo total de Jujuy. Entonces, es un sector muy importante que si no tiene posibilidad de trabajar, está muy, muy restringido. Por lo tanto las provincias en general y Jujuy en particular no tienen capacidad de soportar mucho tiempo un parate absoluto, necesitan cuanto antes reactivarse. Y el Estado también porque ya de por sí tiene una falencia de recursos, tiene déficit y con esto obviamente se amplía. Hoy tiene el soporte que está enviando Nación a las provincias, pero esto también tiene su límite. Así que cuanto antes se pueda ir reabriendo las diversas actividades es mejor, porque menos será el sufrimiento posterior, porque ahí las consecuencias son de corto y mediano plazo, porque cuando las empresas desaparecen, desaparecen y la nueva que lo reemplace no aparece inmediatamente, tarda un buen tiempo.

Alguien cuando tiene para poner una empresa o un quiosco mira como viene el mercado, porque invertirá parte de sus ahorros y pedirá un préstamo para complementarse, para eso tiene que tener una cierta perspectiva de sostenibilidad de que ese negocio va a funcionar. Y si ve que está muy floja la cosa, espera. Yo siempre les digo a mis alumnos que lo más cobarde es el capital. Y si no, nos probemos uno mismo. Si tengo un capital de $5.000 o $5 millones no importa cuánto, para arriesgar ese capital o ahorro porque si uno lo tiene es porque ahorró y no lo consumió antes, lo piensa bien y tener la seguridad que pueda, nada es absolutamente seguro, o por lo menos correr el menor riesgo posible.

-¿Qué políticas deberían aplicarse para estimular la economía?

-El Gobierno está aplicando una que es sostener los ingresos, que primero no alcanza, ya lo han demostrado las estadísticas que se están conociendo de abril-mayo con la caída del empleo, a pesar del programa de Asistencia del Trabajo y la Producción que paga hasta dos salarios mínimos por empleado de las empresas, y del Ingreso Familiar de Emergencia que toca a los no asalariados, digamos a los monotributistas y gente sin trabajo. A pesar de eso el empleo de mayo cayó 2,5%, se han perdido 180 mil puestos de trabajo adicionales, y todo esto demuestra que todo ese esfuerzo fiscal en todo el país no ha sido suficiente. Ahora se prorrogó un mes más esta atención, pero también se está llegando probablemente a un límite en que el Estado no podrá seguir emitiendo moneda, porque tampoco tiene ingreso porque cayó la actividad y con eso cayó la recaudación para sostener estos programas.

El tema de la obra pública me parece interesante, pero creo que acá lo que hay que preservar es, así como hay que preservar la vida de las personas, también la vida de las empresas. Las empresas también se mueren si no tienen actividad. Y cuando se muere una empresa, y no necesariamente cuando es algo rimbombante, una gran quiebra, sino cuando el almacén de la esquina cierra, es una empresa que cierra, y no aparece en ningún lado; o una zapatería o cualquier tipo de negocio. ¿Por qué? Porque abrir una empresa implica toda una tarea, una decisión importante de quién invertirá el dinero, poco o mucho, y cuando se perdió esa inversión, no es fácil recuperarla, es lenta y queda no sólo la pérdida del capital, sino queda también un temor adicional para emprender nuevamente. Entonces, creo que lo que falta es una mayor flexibilidad.

 

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