Un paseo por Londres

El mes de agosto nos encuentra en una situación más allá de lo esperada o querida. A más de medio año de la irrupción del coronavirus en el mundo las expectativas aumentan, tanto de si aparece alguna vacuna o un método eficaz para combatirla a tiempo. Es un virus tan desconocido y por lo tanto no se pueden hacer conjeturas válidas.

Cada vez se dan a conocer estudios nuevos, investigaciones sobre el desarrollo del virus, pero a veces la información es contradictoria. Pero confiamos en que pronto se sabrá más y podremos protegernos eficazmente de una situación de riesgo.

Es cierto que manteniendo la distancia y guardando higiene estricta podemos evitar la propagación del virus. Ayudarnos y respetarnos, en este momento más que nunca.

Aprovechando una pausa en Londres, luego de ensayar para una grabación de canciones inéditas en un estudio no lejos del barrio Soho, aproveché para visitar el famoso barrio nocturno, con sus bares y el famoso barrio chino.

Pero también es este barrio bohemio famoso por sus cines y sus teatros. La Shaftesbury Avenue es conocida por albergar seis o más teatros, si es que alguno sigue funcionando. Es que en noches anteriores al confinamiento era imposible caminar sin ser casi atropellado por el público que salía de los teatros y que literalmente a abarrotaban las calles. Cada teatro irrigaba gente, cómo ríos que salen desesperados al mar, inundando el Soho.

Ahora están cerrados, pero muchos ofrecen musicales vía live streaming.

Sin embargo mantienen sus carteles y las luces, con el lema de “el show debe continuar”.

Las expectativas crecen y nadie sabe a dónde nos llevará esto. Pero las luces y las carteleras nos dan una esperanza.

Por estos teatros pasaron muchos musicales, entre ellos “Mary Poppins”, “El fantasma de la Ópera”, “Cats” o “Los miserables”, ahora están a la espera de poder recibir al público nuevamente, en una ciudad que vive del turismo y los servicios.

Por suerte algunos clubes de caballeros ya han abierto sus puertas. Estos clubes son muy famosos en Londres, pues fueron creados como clubes sociales, para trabar relaciones comerciales, escalar socialmente, hacer alianzas y hasta intrigas. Estaban solo reservados a los hombres hasta que Margaret Thatcher decreto que las mujeres también podían ser miembros. Actualmente no es tan difícil ser miembro pero se requiere cierto protocolo.

Tendremos el privilegio de visitar el Oriental Club, cómo cortesía de un miembro del club que nos ha invitado. Admiraremos la fascinante arquitectura de este emblemático edificio situado en Marylebone, uno de los barrios más chic s de Londres. Nos servirá un menú exquisito inspirado en la cocina india, con sus chutneys o escabeches tipo mermelada.

Descubriremos la historia de la India y del pasado colonial inglés, para pasear luego por la Oxford street y deleitarnos con sus vidrieras.

El show debe continuar.

Últimas Noticias

Últimas Noticias de opiniones

Sección Editorial

Comentá esta noticia

Importante ahora

cargando...